VALORACION DE LA EVOLUCION POLITICA CHINA DESDE EL INICIO DE LAS REFORMAS

“Decir política equivale a decir ciencia de lo mudable, de lo relativo y contingente; ciencia sujeta en sus conclusiones prácticas al siglo, al pueblo, al momento en que su consiguiente arte se ha de aplicar”  

A. Cánovas del Castillo

Política interior, económica y política exterior.

7.1. POLITICA INTERIOR

En primer lugar, hay que lamentar el hecho de que apenas se hayan dado avances importantes desde 1978 en democratización y protección de los derechos humanos, existiendo un sistema totalitario que no garantiza las libertades fundamentales ni los derechos humanos tal como se entienden en Occidente, sin ninguna concesión a la disidencia y sin ninguna libertad de expresión, como quedó puesto de relieve especialmente en la represión de las protestas de Tiananmen en 1989. Esta situación contrasta con los países en transición del Este y Centro de Europa, donde en los últimos años han habido grandes mejoras en estos aspectos.

Con todo, también hay que señalar que a partir de 1979 se ha introducido, al menos en teoría, un estado de derecho, estando las autoridades y los funcionarios sujetos a la ley. Además, el grado de libertad y de respecto a la dignidad humana es mayor que en la época de la revolución cultural en los años sesenta y setenta, se han ampliado los límites de la discusión política y se ha rehabilitado a los  intelectuales.

En cambio, un aspecto positivo de la evolución política china desde 1978 es que se ha emprendido un importante proceso de reforma económica con una relativa estabilidad política. En este sentido, una mirada retrospectiva a la historia muestra como otros procesos importantes de reformas en otros países han sido abortados políticamente por las fuerzas contrarias, generándose inestabilidad política, revoluciones, guerras, etc. En cambio, en China se han dado pocos desórdenes sociales (con excepción de las protestas de 1989), las aspiraciones segregacionistas se han mantenido controladas y la mayor parte de las fuerzas sociales ha apoyado el proceso reformista.

Una de las claves del éxito de la reforma consistió en que Deng consiguió el apoyo de importantes sectores. Frecuentemente los grandes reformadores, como el turco Kemal Atatürk, han dividido la reforma en fases manejables, y en cada fase han conseguido una coalición de grupos políticamente poderosos que ven la reforma como favorable a sus intereses. En cambio, los modernizadores sin éxito, como el Shah de Persia, se han provocado generalmente la enemistad de tantos grupos a la vez que han sido arrollados por la reacción. Deng Xiaoping ha sido un modelo de reformador en este aspecto, mientras que Mikhail Gorbachov, a pesar de su admirable récord como uno de los mayores políticos internacionales en el siglo XX, fue una caricatura de fracasos. Es de destacar que prácticamente todos los autores occidentales que han escrito acerca de China han elogiado la estrategia de Gorbachov por acometer muchas reformas al mismo tiempo, y han atacado la estrategia de Deng Xiaoping consistente en realizar reformas cuidadosamente ordenadas, mientras que históricamente los reformadores -desde José II de Austria hasta Kuang Hsu de China-, que han atacado toda la gama de reformas a la vez, han movilizado la oposición y han visto sus reformas destruidas.

Deng consiguió el apoyo de los agricultores, la industria ligera y mediana, los intelectuales y estudiantes, el ejército y los líderes políticos. Así, las primeras reformas agrícolas doblaron los ingresos de los agricultores chinos, ganando el apoyo de un grupo que comprendía más de 800 millones de personas, lo que no es un mal comienzo para una coalición.

Por otra parte, Deng facilitó el aumento de una clase de empresarios de menor escala y estimuló el despegue de la industria ligera y mediana, ganando el apoyo de decenas de millones más de trabajadores y directivos. Aunque había perdedores dentro de estos grupos, la mayoría eran ganadores y éstos eran suficientemente numerosos como para incluir a casi todos los más brillantes y enérgicos miembros de dichos sectores.

Asimismo, Deng liberalizó la movilidad y el intercambio de ideas entre intelectuales y estudiantes chinos, por lo que fue ganándose a estos pequeños grupos tan influyentes. Tras el incidente de la Plaza de Tiananmen, Deng perdería el apoyo de los intelectuales y estudiantes, pero estos grupos permanecieron como defensores entusiastas de la reforma económica.

Además, Deng Xiaoping se las ingenió para obtener incluso el apoyo de la mayoría de los líderes militares, a pesar de la fuerte reducción de los presupuestos militares con el objeto de financiar el rápido avance económico. Casualmente, 1979 fue el año en que comenzó la ejecución de la reforma y también el año en que China se enfrentó a Vietnam. Mientras China alcanzaba sus objetivos, su ejército fue vencido inaceptablemente por Vietnam. Deng convenció con éxito a muchos de los líderes de que la única salvación del ejército consistía en el acceso al armamento occidental. Ello requería el éxito económico para financiar el las compras de armamento, acuerdos con los países occidentales para tener acceso a las armas y drásticos cortes en el presupuesto y mano de obra de la armada para conseguir financiar el progreso económico nacional. Los militares chinos no se han beneficiado con la reforma. Sin embargo, ha estado entre los más fuertes apoyos de la reforma.

Por último, la mayoría de los más importantes líderes del gobierno y del Partido Comunista se convirtieron en partidarios de la reforma. Después de las tragedias del Gran Salto Hacia Adelante (1958-1961) y de la Revolución Cultural (1966-1976), las ideologías radicales fueron desacreditadas completamente y los líderes más importantes sabían que tenían que intentar algo drásticamente diferente para salvar así tanto al país como a ellos mismos. Incluso los líderes conservadores descubrieron que sólo podrían mantenerse en el poder proporcionando logros económicos, y que la única manera para ello es incrementando la eficacia a través de la reforma. Mientras tanto, las familias de los líderes y de los altos mandos del ejército han aprovechado sus privilegios durante la reforma: usando sus contactos para conseguir ventajas en la obtención de dinero en los mercados. De esta manera, a través de la combinación del idealismo, el oportunismo y la corrupción, la élite de poder quedó reclutada en la reforma.

Esta fue una de las diferencias clave con la estrategia seguida por Gorbachov, quien perdió con rapidez el apoyo de prácticamente todos los grupos sociales importantes para la reforma económica:

– Los agricultores permanecieron tan desatendidos como lo habían estado desde los tiempos de Lenin.

– A los trabajadores se les exigió que trabajasen más mientras sus salarios disminuían.

– La clase directiva se encontró con que su poder y sus ingresos también se redujeron, mientras que los ingresos reales caían, así como que la estrategia de reforma industrial no funcionaba.

– Se sometió a los líderes del Partido Comunista a elecciones, tras tres generaciones de dictadura.

– El ejército, que ya había accedido a la alta tecnología, vio como sus presupuestos eran reducidos, como perdía acceso al avance de la nueva tecnología y como los mayores aliados del país se estaban rebelando y alineando con los enemigos a Occidente.

Otros grupos estuvieron más afectados por la caída económica y por la vergüenza por la caída del país, teniendo, todos estos grupos razones para oponerse a las reformas de Gorbachov. Los principales beneficiarios de la reforma de Gorbachov fueron los intelectuales y los extranjeros, los primeros porque la libertad de expresión era muy importante para ellos y los segundos debido a que Gorbachov acabó pacíficamente con la guerra fría.

Por último, hay que poner de relieve que el funcionamiento de las instituciones es deficiente, dándose conflictos de competencias entre diferentes organismos y sobre todo una corrupción alarmante.

No obstante, hay que elogiar la disminución del papel del partido en la Administración, que debería reducirse todavía más, y la “tecnocratización” del Gobierno y la Administración.

 

7.2. POLITICA ECONOMICA

Por lo que se refiere a la política económica, el pragmatismo político seguido por Deng ha demostrado ser efectivo. Los mayores esfuerzos reformistas se han concentrado en la política económica, que ha conseguido logros importantes.

Los logros de la economía china desde 1979 han sido excelentes, rivalizando con los de otros países de Asia Oriental y siendo claramente mejores que los de Latinoamérica desde los cincuenta hasta los ochenta y que los de las economías en transición de Europa Central y Oriental desde los ochenta. —-

Dichos logros han sido debidos principalmente a la política económica seguida por el gobierno chino, aunque también existen otros factores han jugado un papel importante en la consecución de esos logros, como factores culturales, coyunturas externas (tales como los vínculos tradicionales con Hong Kong, Taiwan y las comunidades chinas de ultramar, el proceso de integración económica regional en Asia Oriental o la coyuntura económica en otros países de la región) y las condiciones iniciales en que se inició la reforma. De entre ellos, hay que destacar los factores culturales.

Aunque las políticas económicas seguidas por el gobierno chino han sido, en general, adecuadas, existen importantes retos que todavía no han quedado resueltos: el sector público sigue siendo ineficiente, todavía no se han creado mecanismos de control macroeconómico adecuados, el sistema fiscal no permite al Estado obtener suficientes ingresos para financiar su presupuesto, el marco legal e institucional queda atrás de la nueva realidad, como lo demuestra la inexistencia de un sistema de seguridad social adecuado o de una regulación clara de la propiedad, la producción agrícola es insuficiente y crecen las desigualdades sociales y regionales y el desempleo.

Por todo ello, creo que es necesario ahondar en las reformas, debiéndose continuar con la reforma de las empresas públicas y recurrir a privatizaciones en sectores liberalizados; proseguir con la liberalización de los precios; incrementar los ingresos fiscales mediante una mejora del sistema de impuestos y una mayor disciplina en la recaudación; mejorar los instrumentos de control macroeconómico y desarrollar el sistema financiero, a través un sistema bancario que opere en condiciones más comerciales y el desarrollo de los mercados de capitales; introducir un sistema de seguridad social; promover el desarrollo económico del interior de China, creando incentivos adecuados; seguir con la liberalización comercial exterior y seguir abriendo progresivamente a la inversión extranjera de determinados sectores restringidos.

7.3. POLITICA EXTERIOR

En cuanto a la política exterior, hay que valorar positivamente el relativo aperturismo de China al exterior desde 1978 (con la excepción del período 1989-1991), frente al hermetismo de la época de la Revolución Cultural. No obstante, el país deberá seguir avanzando en su proceso aperturista.

Asimismo, hay que valorar positivamente que China haya sabido reprimir sus aspiraciones nacionalistas, especialmente por lo que respecta a Taiwan. Si en el futuro se cambia de política y se desatan conflictos bélicos, ello podría tener consecuencias negativas para el país, especialmente para su economía.

 

            EL NACIMIENTO DE UNA EQUITY JOINT VENTURE