La rutina es uno de los factores más importantes a tener en cuenta si vas a aprender un idioma. La gente se queja con frecuencia de que no pueden aprender idiomas por falta de tiempo. Sin embargo, en realidad no es demasiado complicado encontrar 20 minutos al día para ello. Así pues, el problema no es el tiempo, sino el uso que se hace de él. Evidentemente, si no se encuentran 20 minutos de alguna manera es que no se está administrando el tiempo adecuadamente. El truco está en hacerse una rutina que permita incluir este hábito de aprender idiomas en la vida cotidiana.

Las habilidades lingüísticas se adquieren mediante constante trabajo y perfeccionamiento. Dado que se olvida fácilmente, aprender idiomas es un tipo concreto de aprendizaje que requiere mucha repetición. Esto quiere decir que has de decidir por ti mismo qué tiempo destinar a esta rutina. La pregunta que surge naturalmente es: ¿Cómo?

  1. Encuentra el horario que mejor se adecue a ti– Elige el momento en el que te encuentres más cómodo, ya sea por la mañana temprano o por la tarde, y elabora tu propia rutina de aprendizaje.
  2. Decide exactamente qué rutina vas a seguir – Elige una de entre todas las existentes, como aprender 15 palabras nuevas o seguir un curso de idiomas.
  3. Diseña tu plan de acción – A la larga habrás de ir cambiando tu rutina por otra que suponga dar un paso más en tu proceso de aprendizaje. Recuerda que se trata de un proceso paso a paso y es conveniente ir haciendo algunos cambios cuando este se estanca.
  4. Poner una alarma – Si te preocupa el olvidarte de hacer tus deberes, simplemente ponte una alarma que te recuerde tu rutina de aprendizaje. Muchos se lamentan de olvidarse de esto, sin embargo, pocos intentan poner fin a este problema.

 

 

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