Se busca un Revisor de la Traducción (primero se busca el Revisor Principal). Se le indica que prepare un glosario lo antes posible con los términos que se repiten para no tener que unificar la terminología posteriormente. Si por algún motivo no pudiese, se dice a uno de los traductores profesionales de más confianza que cada vez que tenga listas unas 1.000 palabras las entregue al resto del equipo de traducción, para que éstos unifiquen la terminología.

Al Revisor de la Traducción, si lo desea, también se le puede pasar un trozo pequeño, de unas 1.000-3000 palabras, para que lo vaya traduciendo en las primeras horas y se familiarice con el texto y su terminología. Cuando lo tenga listo, puede enviarlo al equipo de traducción para que use su terminología.

Posteriormente se contactan Traductores. Si no contesta, se llama a todos los teléfonos que tenga y se deja mensaje en todos los buzones de voz que tenga. Para no confundirse, se apunta cada traductor al que se llama: no contesta, se ha dejado mensaje, no puede, etc. Se intenta seleccionar traductores buenos.

A los traductores se intenta no pagar recargo de urgencia. Para ello, se pregunta a cada traductor cuántas palabras está dispuesto a asumir sin que se aplique recargo de urgencia. Se pactan las diferentes entregas parciales de la traducción.

A continuación, se trocea la traducción, es decir, que la traducción se divide en trozos y cada trazo se asigna a un Traductor.

Lo más fácil suele ser que los trozos coincidan con páginas completas, indicando en el E-mail con los pedidos para los Traductores de qué página a qué página se va a traducir, aclarando que se termine de traducir la última frase de la página (aunque siga en la página siguiente).

En el Registro de Traducciones e Interpretaciones se apunta cada trozo en una línea diferente. Además, si se divide entre 4 traductores o más es importante crear en un documento de Word una lista o una tabla con en la que se apuntarán los datos y la evolución de cada uno de los trozos: traductor que hace cada trozo, número palabras aprox., plazo de entrega de la traducción, si ya se ha enviado el pedido, si ya se ha recibido la aceptación del pedido, si ya se ha entregado la traducción, etc.

Una vez troceado el texto, se envían los textos a traducir a los traductores.

Dada la urgencia, muchas veces lo mejor es adelantar los textos a traducir a los Traductores y más tarde, cuando se tenga tiempo, se envían los pedidos.

Una vez enviados todos los textos a traducir, se abre cada uno de los E-mails enviados y se verifica cada texto enviado con la División del Texto a Traducir, para comprobar que ni haya duplicidad ni haya quedado parte del texto sin enviar.

Una vez se haya contactado con todos los traductores y fijado las fechas de entrega, se puede decir al Revisor de la Traducción que si cree que no podrá revisarlo todo y necesitará un Revisor de Soporte, que lo diga. Si es necesario, se contacta con un Revisor de Soporte.