El primer paso a seguir para coordinar un proyecto es saber qué modalidad de traducción hay que hacer: las dos modalidades principales son la traducción standard (en la mayoría de los casos), y la traducción jurada, y ambas pueden ser también traducciones urgentes (traducir más de 2.500 palabras por día o trabajar en fines de semana). Anteriormente se explican las diferentes modalidades con más detalle. Muchas de las traducciones standard pueden utilizarse para hacer pruebas a los traductores profesionales. En estos casos se les pasa un fragmento del texto y un revisor valorará y unificará la traducción.