¿Por qué hay tantas lenguas?

Hoy en día, aunque no se conozca el número exacto de idiomas hablados en el mundo, sabemos que se sitúa entre 3.000 y 7.000 lenguas. ¿Cómo se alcanzó tal número de lenguas? Hasta el momento no hay ninguna tesis que genere unanimidad, pero dos son a menudo citadas: la de la Torre de Babel (sacada de la Biblia) y otra más darwinista.

En pocas palabras, la tesis de la Torre de Babel dice que, en un inicio, la humanidad hablaba la misma lengua, pero llegado a cierto punto, por tal o cual razón, el primer pueblo del planeta se fue dividiendo poco a poco hasta dispersarse por todo el mundo. Eso implicaría que las lenguas que existen hoy tengan un tronco común. No obstante, a día de hoy, no se ha encontrado nada que demuestre la veracidad de que exista un tronco común.

La tesis darwinista parece más probable, dado que se basa en datos científicos. Opina que, en efecto, los primeros seres humanos aparecieron en un mismo lugar (en el este de África, hace 2.2 millones de años)  pero que en aquellos tiempos no sabían hablar. Sería después de su migración que habrían desarrollado la facultad del habla.

A partir de ese momento, las diferentes tribus resultantes de los primeros humanos hicieron frente a diferentes desafíos para adaptarse. En primer lugar las características de la situación geográfica. También al encontrarse con otros pueblos, pudo desembocar en una mezcla de culturas (y entonces de lenguas) o la asimilación total de una por otra. Esta historia se ha repetido hasta el día de hoy, en que el ser humano habita la mayoría del planeta. Son estos factores lo que han fomentado la diversidad de lenguas que existen hoy.

Podríamos preguntarnos, ¿Sigue en aumento el número de lenguas? La respuesta es no, sino todo lo contrario, hoy el mundo es testigo de una aniquilación pasiva de las lenguas como daño colateral de la globalización. Confiamos que la comunidad internacional tome medidas para conservar este tesoro del patrimonio mundial.