Los 10 mejores inventos de Leonardo da Vinci

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Leonardo da Vinci probablemente fue el inventor más grande de la historia, a pesar de que no tuvo un gran impacto en la tecnología de su época. Da Vinci dibujó esbozos y esquemas de sus inventos que guardaba en cuadernos, pero perdió el interés por construirlos o nunca fue capaz de convencer a ninguno de sus ricos mecenas para que financiasen la construcción de los diseños. Por lo tanto, casi ninguno de sus inventos se construyó a lo largo de su vida. Además, como nunca publicó sus esquemas, nadie supo de ellos hasta que se encontraron sus cuadernos muchos años después de su muerte. Sin embargo, en los últimos años los ingenieros han empezado a construir modelos de las increíbles máquinas de da Vinci y realmente la mayoría de ellas funciona. En las siguientes páginas veremos algunos de los más imaginativos (y geniales) diseños que da Vinci bosquejó en sus cuadernos.

  1. Cojinete de bolas

El cojinete de bolas no parece un invento tan impresionante, sin embargo, gran parte de la tecnología moderna depende de ello. Los cojinetes de bolas hacen posible que los ejes de transmisión giren, que los productos rueden sobre unas rampas en una fábrica o almacén y que los dispositivos mecánicos en general funcionen. Al poner una esfera entre superficies móviles, los cojinetes de bolas eliminan la fricción. El origen de la idea se remonta al Imperio Romano, pero muchos historiadores creen que los cuadernos de da Vinci contienen los primeros diseños prácticos.

  1. Paracaídas

La velocidad a la que un cuerpo cae depende de dos factores: la fuerza de gravedad que lo tira hacia abajo y la resistencia de la atmósfera a través de la cual está cayendo. Si no estuviera la atmósfera, un cuerpo que cae simplemente aumentaría cada vez más su velocidad de caída hasta chocar contra una superficie, pero el aire tiende a desacelerarlo hasta que llegue a la así llamada “velocidad terminal”. La idea de un paracaídas consiste en reducir la velocidad terminal de una persona para que sobreviva a una larga caída. Da Vinci, que estaba fascinado por la idea del vuelo humano, concibió su paracaídas como una manera que la gente se dejara llevar elegantemente por el aire. Como él escribió en sus cuadernos, el paracaídas permitiría a un hombre “lanzarse desde cualquier altura sin hacerse daño”.

Leonardo Da Vinci

  1. Ornitóptero

Era un aparato que en teoría habría permitido a las personas planear en el aire como si fueran aves. Mientras el paracaídas de da Vinci habría permitido a un ser humano saltar de un precipicio sin hacerse daño, el ornitóptero era realmente una manera para que la gente se elevara del suelo al aire. En los papeles, el ornitóptero se parece mucho más a un ave (o a un murciélago) que a los actuales aviones. Este invento demuestra el buen conocimiento de la aerodinámica por parte de da Vinci y los intentos modernos de reproducir el ornitóptero indican que habría podido volar sin duda alguna; es decir, si estuviera ya en el aire.

Leonardo Da Vinci

  1. Ametralladora

La ametralladora de da Vinci, «órgano de 33 cañones», no era una ametralladora en el sentido moderno. No podía disparar varios proyectiles de manera continua desde un único cañón. Sin embargo, podía dar severas descargas de disparos a intervalos rápidos y, si se hubiera construido, efectivamente habría arrasado con una infantería entera. El mecanismo de la ametralladora es sencillo. Da Vinci propuso montar 11 mosquetes uno al lado de otro sobre una tabla rectangular, y luego unir tres de éstas en una disposición rectangular. Al poner un palo en el centro, todo el aparato se podía rotar, de manera que un conjunto de 11 mosquetes podía dispararse, mientras el segundo conjunto se refrescaba y el tercero se recargaba. Luego, el mecanismo entero se podía girar para mover el conjunto cargado por encima, donde podía volverse a disparar.

  1. Traje de buceo

Durante su estancia en Venecia a finales del siglo XV, da Vinci concibió una idea inverosímil para rechazara las naves invasoras: enviar a hombres en las profundidades del puerto en trajes de buceo para que hicieran agujeros en los cascos de los barcos enemigos. Bueno, tal vez ya no suena tan inverosímil. Ahora es bastante común entre los submarinistas con equipo de buceo llevar a cabo sabotajes submarinos. Sin embargo, en la época de da Vinci la idea era algo que nunca se había oído. Los buzos de da Vinci habrían llevado unas mangas para respirar conectadas a una campana flotante llena de aire y unas mascarillas con gafas de cristal que les ayudarían a ver bajo el agua. En otra versión de la idea, los buzos habrían respirado a través de unas vejigas de vino llenas de aire. En ambas versiones, los hombres habrían llevado una botella para orinar para que pudieran estar bajo el agua indefinidamente. El diseño de da Vinci no solo era factible, ¡era también práctico! Estos trajes de buceo habrían podido construirse, si los invasores a quienes tenían pensado rechazar no hubiesen sido alejados por la Armada veneciana antes de que el sabotaje submarino llegara a ser necesario.

 

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