Si no conoces la gramática de un idioma, lo mejor que puedes hacer, es llegar a aprender son algunas expresiones y palabras sueltas. Es, por tanto, muy útil e importante prestar atención en aprenderlas si quieres entender cómo se estructuran las frases y así, construir tus propios enunciados.

Además del alfabeto, de la pronunciación y del vocabulario, una de las cosas más útiles que deberías aprender es a colocar las palabras en su orden correcto de forma que puedas ser entendido incluso si no eres capaz de recordar todas las terminaciones gramaticales.

La clave para colocar las palabras en su orden es: S-V-O, es decir: sujeto, verbo y objeto. Estos son algunos ejemplos:

  1. En inglés SVO: My hovercraft is full of eels (mi aerodeslizador está lleno de anguilas).
  2. En galés VSO: Mae fy hofrenfad yn llawn o lyswennod. (Esp. «es mi aerodeslizador (partícula) lleno de anguilas»).
  3. En japonés SOV: Watashi no hobākurafuto wa unagi ga ippai desu. (Esp. «Yo (marcador posesivo) aerodeslizador (marcador de tema) anguilas con lleno es»).

Además, para indicar su función en la frase, adjetivos, nombres, verbos y otras palabras pueden variar de distinta manera. En algunos idiomas, las palabras no cambian en absoluto y son otras las que indican estas funciones. Una alternativa para aprender mejor la gramática y el vocabulario sin hacer demasiados esfuerzos es aprender un buen número de frases que provengan de tantas fuentes distintas como sea posible.  La idea es aprender estas palabras contextualizadas, acompañadas de su uso. De este modo absorberás el vocabulario y los patrones gramaticales de forma concreta.

Un agravante a la hora de aprender una nueva gramática es que todos los idiomas tienen patrones gramaticales regulares e irregulares. Es más fácil aprender la gramática de lenguas con pocas irregularidades (como el  turco o el japonés) que la de aquellas con una gramática más irregular (como el griego o el inglés). Puedes facilitar tu aprendizaje concentrándote en aprender los patrones gramaticales regulares e identificar ejemplos de ellos mientras escuchas o lees algo en ese idioma. Asimismo, intenta usar lo que aprendes tanto como te sea posible.

En algunos idiomas, además, los sustantivos se se dividen según su género.  En otros idiomas, existen reglas que se puede utilizar para determinar el género. Estas reglas se basan, por lo general, en las terminaciones de estas palabras, aunque hay muchas excepciones. En algunos idiomas es más fácil determinar el género de un sustantivo que en otros. Por ejemplo, en italiano, si una palabra termina en «o» es masculina, si termina en «a», femenina, y si termina en «e» puede ser tanto de un género como de otro. Una de las maneras de aprenderse los géneros de las palabras correctamente es asociar sustantivos con adjetivos que reflejen el género (adjetivos asociados a características femeninas para palabras femeninas o adjetivos asociados a características masculinas para palabras masculinas). Otra manera consiste en visualizar algún lugar que pueda dividirse en dos, tres o cuantos géneros haya, e ir apuntando las palabras de un género en un lado y las del otro, en el otro.

Como puedes comprobar, hay muchas formas de interiorizar todos estos patrones gramaticales de una forma más sencilla y amena.

Fuente de(imagen): www.kikiandtea.com

Fuente (texto): www.omniglot.com