– Después de estar chateando tanto tiempo, ¡es genial conocerte por fin en persona!
– ¡Lo mismo digo!

Me acuerdo que cuando tenía diez años y no tenía móvil ni facebook, después del colegio quedábamos en la plaza para jugar al fútbol. Si querías hablar con un amigo tenías que llamarle por teléfono o ir a su casa y llamar al timbre. Hoy en día ves a los niños con móviles y tabletas y en vez de jugar están chateando o subiendo fotos. Además de eso, en las cafeterías, bares o restaurantes hay gente con sus amigos y en vez de hablar entre ellos están ocupados con sus perfiles online. Esto me hace pensar, ¿vivimos en un período en el que nos conectamos a nuestros dispositivos y nos desconectamos de la gente que está a nuestro alrededor? “Internet ha cambiado de forma radical casi todos los niveles de la experiencia humana en un período de tiempo increíblemente corto”. Hace dos décadas, tenías que escribir una carta para comunicarte con otras personas que estaban lejos; si te perdías un capítulo de tu serie favorita, tenías que esperar a que lo volvieran a emitir; y para leer las noticias tenías que coger un periódico. Estos son solo algunos aspectos en los que Internet ha cambiado la experiencia humana.

En casi todos los anuncios y campañas publicitarias se fomenta el consumo de las últimas tecnologías o actualizarlas a lo último que sale. Nuestra cultura nos recuerda cada día lo útiles que son y nos insta a sacarles provecho comprobando que estemos tan conectados digitalmente como lo permita la tecnología actual. Todo esto hace que nos sintamos solos cuando estamos desconectados por un tiempo.

¿Pero el problema es internet o la gente que hace un uso excesivo?

Establecer relaciones valiosas se basa a menudo en compartir nuestra vida con los demás, y la tecnología nos permite hacer eso a través de las fotos, vídeos, mensajes y la música. Puede que superar el sentido de la soledad sea uno de los mayores desafíos de las redes online y de los mundos virtuales. Quizás alguien se sienta como un marginado en su propia comunidad o familia pero encuentre a alguien en internet con aficiones, ocupaciones e intereses parecidos.

La tecnología hace que nuestras vidas sean más fáciles. Los estudiantes de hoy tienen oportunidades enormes de aprender y de estar conectados gracias a ella. Pero en cada ventaja hay un coste que pagar. Cuando entendamos esto y sepamos reducir los costes, podremos hacer un uso positivo de la tecnología. Internet puede cambiar radicalmente nuestras vidas, para bien o para mal. La clave está en analizar cómo nos afecta la tecnología socialmente. ¿Las tecnologías te ayudan a establecer relaciones valiosas y positivas o por el contrario dificultan este proceso? ¿Usas las tecnologías para mejorar tus relaciones y empezar otras nuevas? ¿Eliges que algunas personas sepan quién eres de verdad y lo que aportas a este mundo, o simplemente te estás distrayendo con actividades superficiales?

Fuente de la imagen: www.relatably.com