traduccion

Un grupo de investigadores de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich han llevado a cabo un proyecto sobre la ergonomía física y cognitiva en la traducción (Ergo Trans). La tarea de traducir se desarrolla con un ordenador, en el que la persona ha de concentrarse durante horas. Como consecuencia, la configuración del ordenador, las condiciones del entorno de trabajo (como la altura de la pantalla, la ergonomía del ratón y de la silla, la temperatura de la habitación, el ruido ambiental, etc.) influyen en gran medida sobre los traductores. Para el proyecto aislaron a tres grupos de traductores con diferentes condiciones de trabajo: traductores autónomos, traductores institucionales y traductores comerciales, a los que encuestaron posteriormente.

Los resultados fueron sorprendentes: los traductores autónomos  presentaron el mayor número de quejas en cuanto a dolor físico en el cuello, siendo este un problema que sufren alrededor del 80% de todos los traductores sufren este tipo de problemas. Esto puede deberse al equipo que usan los traductores autónomos, que suele ser menos ergonómico y adaptado a jornadas de trabajo de 8 horas frente a un ordenador. Más del 40% de ellos se quejan de sus sillas, seguidos de cerca por los traductores institucionales. En más del 60% de los casos, la silla ha podido ser causante de dolores en la región lumbar.

Por otro lado, los traductores autónomos son menos propensos a ser molestados en su entorno de trabajo, ya que a menudo trabajan solos desde casa. Sin embargo, los traductores institucionales tienen que lidiar con el ruido de sus compañeros, por lo que reportan el mayor número de dificultades para concentrarse. El caso de los traductores comerciales es peor: más del 25% siente falta de privacidad y casi el 40% se queja del ruido ambiental.

Además, los traductores comerciales suelen trabajar más tiempo sin  descanso, lo que podría ser la causa de que alrededor del 65% de ellos se sientan nerviosos e irritados, seguidos por los traductores autónomos, cuyo nerviosismo se debe, principalmente, a que han de responder a sus mensajes de correo electrónico muy rápidamente para asegurarse nuevas oportunidades de negocios.

Los traductores autónomos presentan la mayor autodeterminación en el trabajo: el 80% de ellos afirma que puede elegir cuándo, dónde y a qué se dedica, lo que puede ser una fuente de motivación. Estas cifras son bastante inferiores en cuanto a los traductores comerciales e institucionales: alrededor de 1/3 de ellos afirma poder elegir cuándo trabajan y tan sólo 1/4, a qué dedicarse. De este modo pueden llegar a sentir que no son consultados suficientemente.

Los investigadores también han encontrado similitudes entre estos tres grupos: el 75% de todos los traductores afirma estar en un buen estado de salud, principalmente gracias a practicar al menos una hora de deporte a la semana. La mayoría de aquellos que declararon tener problemas de salud afirmaron que estos estaban relacionados con el trabajo. Los problemas de salud más frecuentes parecen ser resultado directo del trabajo intensivo frente a la pantalla, mientras que otros parecen estar relacionados con una «sobrecarga cognitiva debido al trabajo bajo condiciones que no son óptimas», según el sitio web slator.com. Por estos motivos, las condiciones de trabajo y la ergonomía son factores de suma importancia para los traductores que no deben ser descuidados.

Fuente de la imagen: www.commons.wikimedia.org

Fuentes:  Slator.com

Sitio web del proyecto ErgoTrans