¿Cómo ser un traductor perfecto?

buen traductor

Mucha gente piensa que ser traductor es un trabajo muy fácil y que es suficiente el conocimiento de una lengua extranjera. Sin embargo, en realidad, es mucho más complicada. Para ser un buen traductor no basta con conocer dos o más idiomas: tienes que cumplir algunas condiciones imprescindibles.

1. Características temperamentales.

Un buen traductor debería ser una persona con mucha paciencia y perseverancia. Debería ser también perfeccionista  y concienzudo. El traductor pasa un rato en soledad traduciendo a menudo textos largos, difíciles o simplemente aburridos. Si no puedes concentrarte en un mismo tema durante un largo periodo de tiempo, si no eres una persona paciente y a quien le guste trabajar en soledad y sin distracciones, el trabajo de traductor no es para ti.

2. Conocimiento de la cultura.

Como he dicho, no solo el conocimiento del idioma es suficiente. Para traducir de una manera lo importante es “sentir” la lengua. Para tener esta habilidad tienes que conocer la cultura del país del idioma. Esta competencia puedes practicar leyendo los libros, la prensa del país extranjero o mirando sus programas de TV. Lo importante no es traducir palabra por palabra, sino convertir palabras en ideas e ideas en palabras.

3. Conocimiento de la lengua materna

¿Todas las personas dominan su lengua materna? En realidad no es ni mucho menos así. Mucha gente no sólo comete errores ortográficos sino también gramaticales en su lengua materna. Para evitarlos es necesario leer mucho con el fin de acostumbrarse a utilizar la propia lengua correctamente, además de tener conocimientos lingüísticos avanzados.

4. Inmunidad a estrés.

En el trabajo de traductor la inmunidad al estrés es muy importante. Trabajar bajo presión es habitual para el traductor. A menudo tiene encargos para “ayer”, debe trabajar rápidamente y tener unos nervios a prueba de stress.

 

Para resumir, el trabajo del traductor no es tan agradable y fácil como se piensa al principio. En realidad no puedes dejar estudiar porque el traductor debe estar aprendiendo continuamente a lo largo de toda su vida. El trabajo de traductor es una profesión para personas trabajadoras, no es apto para las personas perezosas 🙂

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