Por qué tienes que ver El cuento de la criada

Esta serie dramática está basada en la novela distópico-feminista de 1985 de Margaret Atwood.

Producida por la compañía de streaming Hulu, fue muy bien recibida por el público y ha sido la primera serie de una plataforma streaming en ganar 6 Emmys, incluso el premio como Mejor Serie de 2017.

 

TRAMA

En un futuro cercano, la tasa de natalidad del mundo colapsa a causa de las enfermedades de transmisión sexual y de la contaminación ambiental.
Por eso, el Gobierno Teocrático, Totalitario y Cristiano de “Gilead” crea nuevas reglas para controlar Estados Unidos después de una guerra civil. Los líderes de Gilead establecen un régimen fundamentalista perverso que considera a las mujeres propiedad del Estado.
Las pocas mujeres todavía fértiles están forzadas a la esclavitud sexual para llevar a cabo un último intento desesperado de repoblar el mundo.

La protagonista es Offred (o sea, propiedad de Fred), mujer que ha perdido a su marido e hija y que trabaja de sirvienta en la familia del líder de Gilead.
Offred se abre un difícil camino entre jefes, esposas crueles y sirvientas, cualquiera de las que cuales podría ser una espía de Gilead, con un único objetivo: sobrevivir y encontrar a la hija que le arrebataron en su vida anterior.

 

 

RELEVANCIA ACTUAL

Margaret Atwood ha descrito esta novela como un cruce entre La naranja mecánica de Anthony Burgess, Un mundo feliz de Aldous Huxley y 1984 de George Orwell.
La suya es una historia orgánica con muchos niveles de interpretación escrita en la Berlín de 1985, cuando el muro todavía existía, junto con la Unión Soviética.

La autora ha afirmado que también se trata de “un relato imaginario de lo que sucede cuando ciertos no infrecuentes pronunciamientos sobre las mujeres se llevan a sus conclusiones lógicas”.
Esto resulta especialmente actual hoy en día, en la era de Donald Trump. Su elección ha causado varias preocupaciones sobre la libertad de expresión y la garantía de los derechos humanos básicos, por no hablar de la condición femenina en nuestra sociedad.

Lo normal, dijo Tía Lydia, es a lo que estáis acostumbradas. Ahora mismo esto no os parece lo normal, pero dentro de un tiempo lo será.
Esta famosa frase del libro suena pavorosamente familiar en nuestro mundo, donde la normalización es un concepto recurrente en la administración de EEUU.
Hace poco en Texas se ha aprobado una ley que permite a los doctores mentir a las mujeres embarazadas si detectan anomalías en el feto y creen que comunicar esa información las podría llevar a abortar. ¿Qué distancia hay entre el Grab them by the pussy (agárralas por la vagina) al Agárralas por el útero sobre el que podríamos decir que se sustenta Gilead?

Resulta que Atwood no ha puesto nada de extraordinario en su novela, sino eventos que han pasado y todavía pasan por cualquier parte del mundo, en cualquier época.
Regímenes extremistas, religiones utilizadas para reprimir la población, guerras en las que la violación se convierte en arma, mujeres sometidas por la sociedad, baja fertilidad en los países desarrollados y maternidad de alquiler en los países en desarrollo: todo esto está presente en El cuento de la criada.

La historia de Atwood es además una llamada de atención ecológica, explicando lo que podría pasar en un mundo contaminado y destruido, donde la sociedad se ve forzada a recurrir a soluciones extremas para no extinguirse.

 

 

¿QUÉ ES REALMENTE EL CUENTO DE LA CRIADA?

Para la nueva edición de su libro, publicada este año, la autora ha escrito un prólogo en el que contesta a algunas de las preguntas más frecuentes e importantes sobre su obra.

Aquí tienes sus respuestas a 3 preguntas fundamentales.

 

1. ¿El cuento de la criada es una novela feminista?

“Si eso quiere decir un tratado ideológico en el que todas las mujeres son ángeles y/o están victimizadas en tal medida que han perdido la capacidad de elegir moralmente, no. Si quiere decir una novela en la que las mujeres son seres humanos – con toda la variedad de personalidades y comportamientos que eso implica – y además son interesantes e importantes y lo que les ocurre es crucial para el asunto, la estructura y la trama del libro… Entonces sí. […]

¿Por qué son interesantes e importantes? Porque en la vida real las mujeres son interesantes e importantes. No son un subproducto de la naturaleza, no representan un papel secundario en el destino de la humanidad, y eso lo han sabido todas las sociedades. Sin mujeres capaces de dar a luz, la población humana se extinguiría. Por eso las violaciones masivas y el asesinato de mujeres, chicas y niñas ha sido una característica común de las guerras genocidas, o de cualquier acción destinada a someter y explotar a una población. Mata a sus hijos y pon en su lugar a los tuyos, como hacen los gatos; obliga a las mujeres a tener hijos que luego no pueden permitirse criar, o hijos que luego les robarás para tus intereses personales; niños robados, un motivo cuyo uso generalizado se remonta a tiempos lejanos. El control de las mujeres y sus descendientes ha sido la piedra de toque de todo régimen represivo de este planeta. […]”

 

 

2. ¿El cuento de la criada es una novela en contra de la religión?

“De nuevo, depende de lo que se quiera decir. […]
El régimen usa símbolos bíblicos, como haría sin la menor duda cualquier régimen autoritario que se instaurase en Estados Unidos: no serían comunistas, ni musulmanes. Las vestiduras recatadas que llevan las mujeres en Gilead proceden de la iconografía religiosa occidental: las Esposas llevan el azul de la pureza, de la Virgen María; las Criadas van de rojo por la sangre del alumbramiento, pero también por María Magdalena. […] Muchos regímenes totalitarios han recurrido a la ropa – tanto prohibiendo unas prendas como obligando a usar otras – para identificar y controlar a las personas (pensemos en las estrellas amarillas y en el morado de los romanos) y en muchos casos se han escudado en la religión para gobernar. Así resulta mucho más fácil señalar a los herejes.

De modo que el libro no está en contra de la religión. Está en contra del uso de la religión como fachada para la tiranía: son cosas bien distintas.”

 

 

3. ¿El cuento de la criada es una predicción?

“[…] No, no es una predicción porque predecir el futuro, en realidad, no es posible: hay demasiadas variables y posibilidades imprevisibles. Digamos que es una anti-predicción: si este futuro se puede describir de manera detallada, tal vez no llegue a ocurrir. Pero tampoco podemos confiar demasiado en esa idea bien intencionada.

Tras las recientes elecciones en Estados Unidos, proliferan los miedos y las ansiedades. Se da la percepción de que las libertades civiles básicas están en peligro, junto con muchos de los derechos conquistados por las mujeres a lo largo de las últimas décadas, así como en los siglos pasados. En este clima de división, en el que parece estar al alza la proyección del odio contra muchos grupos, al tiempo que los extremistas de toda denominación manifiestan su desprecio a las instituciones democráticas, contamos con la certeza de que, en algún lugar, alguien – mucha gente, me atrevería a decir – está tomando nota de todo lo que ocurre a partir de su propia experiencia. O quizá lo recuerden y lo anoten más adelante, si pueden.

¿Quedarán ocultos y reprimidos sus mensajes? ¿Aparecerán, siglos después, en una casa vieja, al otro lado de un muro? Mantengamos la esperanza de que no lleguemos a eso. Yo confío en que no ocurra.”

 

Giorgia Trentini


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