buena

Buena Exactitud

Hacer una buena traducción no es una tarea fácil en lo absoluto y mucho menos cuando el texto en cuestión pertenece a algún género de literatura o a un campo de especialización, ya sea técnico o científico.

Una buena traducción no solamente implica el empleo de la terminología adecuada sino también el mantenerse fiel a la versión original puesto que un traductor debe entender el contenido de éste y estar familiarizado con el tema, especialmente cuando se trata de un texto científico ya que no es posible ser creativo con este tipo de traducciones pues los términos que son utilizados ya tienen su equivalente predeterminado que no puede ser substituido por un neologismo del traductor.

Puntualidad

Las traducciones deben ser terminadas con puntualidad ya que esto ayuda a crear una buena reputación para la compañía. Para cumplir con el plazo dado se recomienda hacer un plan al inicio y dentro del plazo se debe incluir también el tiempo de revisión y corrección de la traducción luego de haberlarealizado.

Confidencialidad

La mayoría de los textos originales son confidenciales, por lo que se debe aplicar el principio de confidencialidad en el que un buen traductor no divulga ningún tipo de información a terceros. Un buen traductor no traiciona la confianza que el cliente ha puesto sobre él.

Manejo de herramientas de traducción

Un traductor puede agilizar y facilitar su trabajo al tener conocimiento de ciertas herramientas de traducción como los programas CAT que ofrecen soluciones, como por ejemplo: OmegaT o Wordfast (las cuales cuestan mucho dinero). Estas herramientas permiten crear una base de términos personalizada con todos los que se han utilizada en traducciones anteriores. Además de estos programas también existe el sitio web proz.com.

Un buen traductor debe saber utilizar herramientas y diversas fuentes de conocimiento para poder traducir hoy en día. Un buen traductor sabe investigar.

Curiosidad y afán por aprender

Un traductor es una persona que nunca deja de aprender puesto que un idioma es como un ente dinámico que cambia con el tiempo y evoluciona y para mantenerse al día con estos cambios es necesario practicar todos los días y aprender a aceptar esto: un buen traductor reconoce la necesidad de la práctica y eso es lo que lo hace un buen traductor.

Fuente: www.salud.ccm.net