Bruselas, ¡mucho más de lo que te imaginas!

En este artículo queremos acercarte a la capital belga para que te animes a darle una oportunidad a una de las ciudades con más ambiente de Europa. Bruselas es mucho más que la ciudad de la cerveza, de los gofres y del chocolate, y nosotros queremos que la descubras. ¡Vamos a indagar entre las muchas atracciones interesantes que puedes encontrar en la fantástica capital belga!

Grand Palace

La Grand Palace es el corazón geográfico, histórico y comercial de Bruselas, además de una de las plazas más notorias de Europa. Esta plaza adoquinada que adquiere a diario una gran vitalidad forma parte del movimiento arquitectónico del siglo XVII más bello de toda Bélgica. Su belleza estructural es tal que los visitantes no saben hacia dónde mirar.

Ruta del Cómic

Bruselas y el cómic parecen haberse jurado amor eterno. Su relación ha sido tan larga y proliferada que deben haber perdido la cuenta de los “hijos” que han engendrado: los pitufos, Tintín, Lucky Luke, Blake y Mortimer, Marsupilami, Spirou… Por este motivo, Bruselas, como buena madre, le ha querido dedicar a sus “pequeños” todo tipo de homenajes: festivales, museos y, cómo no, la ya famosa ruta del cómic, visita imprescindible en Bruselas.

Manneken Pis

Creado en 1388, el Manneken Pis es uno de los símbolos más representativos y queridos de Bruselas. Se trata de una estatuilla de unos 50 centímetros que representa a un niño desnudo orinando en la pila de una fuente. Se encuentra ubicada en la parte antigua de la capital belga, entre las calles L’Étuve y Chêne, junto a la Gran Place.

Atomium

El Atomium significa para Bruselas lo mismo que la Torre Eiffel para París. Son símbolos que, creados para sorprender al mundo durante la exposición universal en cada una de estas ciudades y criticados en un primer momento, se han convertido en el mayor atractivo turístico de estas capitales. El Atomium fue el pabellón principal y el símbolo de la Exposición Universal de Bruselas de 1958.

Notre Dame du Sablon

Situada en la parte alta de la ciudad, Notre Dame du Sablon es una de las iglesias góticas más bellas de Bélgica. Fue construida en el siglo XV, con el estilo gótico brabantino, el mismo que se puede observar en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, otros lugares dignos de visita. El interior de la iglesia es sencillo y muy acogedor, con cierto parecido a la catedral pero en menor tamaño. Uno de los detalles que llama especialmente la atención es el púlpito de madera labrada que data del año 1697.

Federico Favaro


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