Los traductores a menudo están obligados a disputar con sus clientes sobre los conceptos erróneos que tienen estos según
dos acerca de su profesión. En muchos casos, tienen que explicarles las características específicas del trabajo
de traductor para echar abajo los mitos que circulan desde años y conciernen directamente a su carrera. Seguramente tanto los servicios de traducción, como los freelancers se enfrentan con este problema, o por lo menos conocen a la gente que no aprecia su trabajo.
Aquí abajo presentamos los mitos más comunes sobre la profesión de los traductores. Quizás resulten útiles para los clientes cuyas opiniones se basan en los estereotipos y que no entienden muy bien lo que realmente significa ser un traductor.

 1. Cualquier persona que habla al menos dos idiomas puede ser un traductor

 
Es uno de los mitos más populares, pero no resulta así de simple. Una traducción buena requiere mucho más que solamente habilidades lingüísticas. El número de los idiomas que conocemos no implica que nuestras traducciones sean mejores. A veces pasa que la gente conoce muchas lenguas, pero no consigue éxitos en esta profesión.
 2. Mientras el texto está escrito en el idioma conocido por el traductor, él lo puede traducir independientemente de la temática
 
Es verdad que los traductores profesionales suelen especializarse en más de un campo, pero todos estos campos normalmente están relacionados entre sí. De este modo los intérpretes pueden mantenerse al día con los cambios y las tendencias actuales en su área de trabajo. Por otro lado, los traductores inexpertos a menudo afirman que pueden traducir cualquier texto, sin consideración del tema. En este caso, si el traductor no resulta ser un especialista del campo al que pertenece el texto, no deberíamos estar sorprendidos por una calidad de traducción bastante defectuosa.

 3. La dirección de traducción es irrelevante

 
Hay pocos traductores que pueden traducir del/y al idioma particular con la misma facilidad. Por supuesto se puede encontrar los intérpretes que traducen bien en ambas direcciones, pero su número es limitado. Cada traductor tiene una lengua dominante y es tanto en su interés, como en el interés de su cliente, traducir a este idioma que considera como principal.
4. Cada traducción se puede hacer muy rápido
 
Los clientes suelen pensar que traducir es una actividad simple. Para llevar a cabo una traducción profesional, el traductor no puede realizar su trabajo en el tiempo muy corto. Al contrario, necesita mucho tiempo para crear un texto de alta calidad.
5. El hablante nativo siempre resulta ser el mejor traductor
 
Este mito es tan falso como el primero,ya que ser  hablante nativo de una lengua no significa ni garantiza que esta persona sea capaz de traducir propiamente. El ámbito de traducción requiere muchos factores, tales como la disciplina, el aprendizaje y la práctica continua. Normalmente un hablante nativo no suele tener todas estas características. Además, el traductor debería conocer la cultura, la literatura, el arte, las costumbres o la religión de área lingüística con la que está trabajando. Sin este conocimiento no podrá cumplir su función de mediar entre diferentes culturas y sobrepasar los bordes entre ellas.
6. A los traductores les gusta cuando los clientes hacen cambios en el documento traducido
 
¡No es cierto! Después de traducir, revisar y hacer correctas, lo último que quiere un traductor es que alguien cambie su texto. Muy a menudo sucede que el cliente decide hacer estos cambios pensando que el intérprete ha perdido el sentido del texto original.  En la mayoría de los casos, aunque tengan buenas intenciones, los clientes se equivocan. Además, estos cambios no solamente reducen la calidad de traducción, sino también impugnan las calificaciones del intérprete.
 
7. Sólo los traductores que pertenecen a la organización de traducción pueden traducir en el nivel más alto
 
Hay muchos traductores que nunca han pertenecido a ninguna organización y realizan un trabajo de alto nivel. En cuanto a la calidad de los servicios, un factor más fiable que la afiliación a estas asociaciones será sin duda una lista de los clientes satisfechos con el resultado.
 
8. Los traductores de textos también pueden realizar las interpretaciones
 
La traducción no significa lo mismo que la interpretación. Cada una requiere diferentes habilidades, así que no es tan fácil pasar de una a otra.
 
9. A los traductores les gusta trabajar gratuitamente

Es verdad que muchos traductores de vez en cuando realizan las traducciones gratuitas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la traducción es sobre todo su profesión, la manera de mantenerse y ganarse la vida. Los profesionales traducen textos médicos, jurídicos, técnicos y muchos más, que requieren no solamente mucho tiempo, sino también un conocimiento muy amplio acerca de los ámbitos particulares, así que pedir un servicio gratuito no está bien visto. Además, los traductores profesionales tienen unas tarifas fijas y solamente en los casos excepcionales deciden a realizar su trabajo por un precio más bajo.
 
10. Ser un filólogo graduado significa ser un traductor bueno
 
Por supuesto, los estudios filológicos sirven mucho en cuanto a las traducciones, pero de todos modos son dos campos diferentes. La traducción es una especialización amplia, donde se aprende las estrategias y programas de traducción, entonces no basta solamente terminar los estudios lingüísticos para trabajar como un intérprete profesional.
Hay una frase de José Ortega y Gasset que resume muy bien el tema de esta entrada: “La traducción no es una copia, sino un acto creativo”. El texto traducido nunca reflejará él original en cien por ciento, porque cada uno se relaciona con el idioma y la cultura diferente. Así que todos los mitos que hemos presentado en nuestro blog no resultan razonables y se los puede echar abajo muy fácilmente.

 

2 thoughts on “10 mitos sobre traducciones

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