INTRODUCCION

La evolución política china desde el inicio del proceso de reforma puede dividirse en cuatro etapas: una primera etapa desde 1978 hasta 1984, una segunda desde 1984 hasta 1989, año en que tuvieron lugar los acontecimientos de Tiananmen, una tercera desde 1984 hasta 1991 y una cuarta desde 1991 hasta la actualidad.

Brevedad

2.2. ESTRUCTURA POLITICA

China cuenta con un régimen político monopartidista. Las principales instituciones políticas son el Partido Comunista, el Jefe de Estado, el Congreso Nacional del Pueblo, el Consejo de Estado y los gobiernos regionales y locales.

El Partido Comunista Chino (PCC) es la organización política más poderosa del país, controlando el Ejército y los gobiernos central y locales. El Congreso Nacional del Partido, que se reúne una vez cada cinco años, elige al Comité Central, que consta de 189 miembros. El Politburó establece la política y controla todos los nombramientos administrativos, legales y ejecutivos. Su Comité Permanente, compuesto por seis miembros, es el centro real del poder.

El Jefe de Estado es el Presidente de a República Popular China, que tiene, al igual que el Vicepresidente, funciones fundamentalmente de representación, siendo supervisada su actividad por el Comité Permanente de la Asamblea. La duración de su mandato es de 5 años, pudiendo ser elegido en una sola ocasión.

El Congreso Nacional del Pueblo es el máximo órgano de gobierno de China, compuesto por 2.970 delegados elegidos. Tiene la facultad de modificar la Constitución, promulgar leyes, elegir al Presidente y Vicepresidente del país y al Presidente de la Comisión Militar Central, así como aprobar los nombramientos del Primer Ministro y de los miembros del Consejo de Estado.

El Consejo de Estado es el órgano ejecutivo, estando formado por el Primer Ministro, cuatro Viceprimeros Ministros y ocho Consejeros. De él dependen directamente la Comisión Estatal de Planificación, 9 comisiones especiales, 35 ministerios, 18 departamentos centrales, 14 administraciones estatales, 8 oficinas especializadas, 7 instituciones financieras y algunas de las corporaciones más importantes.

Los Gobiernos regionales y locales forman una estructura paralela a la central. A nivel regional, existen 22 provincias, 5 regiones autónomas y 3 municipalidades.

www-chaos.umd.edu/history/ancient1.html

CAPITULO 1

LA CHINA PRE-IMPERIAL

1.1. Política interior

La historia de China comenzó con el establecimiento de poblaciones procedentes de Africa hace entre 100.000 y 80.000 años. Es muy posible que los primeros pobladores chinos no fueran de raza mongoloide, con los ojos alargados, sino pueblos de raza morena, como las civilizaciones primitivas de Egipto, Sumeria, los etruscos o los pueblos drávidas de la India. Posteriormente habrían tenido lugar conquistas de pueblos mongoloides y mezclas entre razas. Dichas poblaciones eran nómadas cazadores y recolectores, organizados en pequeños grupos familiares, que generalmente no superaban las 40 personas. Pronto, en la pequeña tribu humana determinadas personas se decidieron a declarar lo que era bueno o malo, buen augurio y mal augurio, lo que era obligatorio y prohibido, convirtiéndose en los primeros sacerdotes, que hacían hechizos que traían la suerte o conjuraban calamidades. Surgieron así las supersticiones y los tabúes, la religión y los hechiceros. Los sacerdotes dictaban lo que era una ciencia primitiva, arbitraria y práctica. Establecían relaciones de causa efecto, pero sin proceder críticamente en las asociaciones de causas con efectos, relacionando un efecto con algo totalmente erróneo como causa, como creer que comiendo el corazón de un enemigo valiente se adquiría fuerza.

Estas personas, junto con los jefes de la tribu, adquirieron cada vez más influencia sobre la tribu, sobre las decisiones de ésta y sobre la conducta de los miembros de la misma, lo que constituyó una forma primitiva de poder político. Con todo, a pesar del poder de los hechiceros, de los ancianos y de los jefes de tribu, eran sociedades bastante igualitarias y participativas. Para tomar decisiones importantes se reunían todos los miembros, al menos los varones adultos, para deliberar y decidir. Asimismo, apenas existían desigualdades económicas.

Hace alrededor de 10.000 años algunos nómadas se convirtieron en habitantes sedentarios de poblados, adoptando un estilo de vida agrícola y ganadero y fabricando objetos de cerámica, lo que supuso el paso del paleolítico al neolítico. Lo mismo sucedió en los otros continentes. Se pasó por las etapas históricas de la comunidad matriarcal y patriarcal. Ello conllevó grandes cambios políticos.

Durante el período 5.000-2000 a C. algunos de los poblados se desarrollaron en sociedades con clases ricas y pobres bien definidas, donde la gente ordinaria era gobernada por una élite relativamente reducida. Con este fenómeno empieza a tomar forma la historia política en China.

Al principio del neolítico, la población era escasa, agrupándose en poblados agrícolas establecidos a lo largo de los valles fluviales. Con el transcurso del tiempo y al aumentar la población, ésta fue creando nuevos poblados montaña arriba y corriente arriba a lo largo de los valles fluviales y los afluentes de los ríos. Los poblados vecinos establecieron contacto, interactuaron y comerciaron o entraron en conflicto, influenciándose los unos con los otros.

Alrededor del 4.000 a. C. ya existía un contacto cercano, influencias mutuas y flujos culturales, que crearon una enorme red que unía entre sí las regiones para formar una unidad más grande. Esta unidad se extendía a la mayor parte de la zona geográfica de la China propiamente dicha. Constituía un entorno óptimo para que emergiera una civilización.

La civilización china empezó a desarrollarse de forma más tardía que en el Oriente Medio. Aquí, hacia el 3100 a. C. ya existían los faraones en Egipto y se desarrollaba la civilización sumeria en Mesopotamia y hacia el 2.500 a. C. se construyeron las pirámides egipcias. En China, en cambio, el neolítico finalizó alrededor del año 2000 a. C., iniciándose la edad de bronce, que duraría hasta el año 500 a. C.  Este período coincidió con el Imperio Egipcio y con las civilizaciones sumeria, babilonia, siria y asiria, así como con la expansión fenicia por el Mediterráneo y con las emigraciones de los pueblos indoeuropeos a Europa, Persia y la India. También coincidió con el desarrollo del pueblo judío desde sus orígenes con Abraham, pasando por el período en Egipto y su liberación por Moisés hasta la época dorada de Salomón.

Durante este período se dio el florecimiento total de la civilización china, con un sistema de escritura, centros urbanos y estados altamente estratificados. Fue un período con miles o decenas de miles de sistemas políticos, pero en la historia tradicional tan sólo se encuentra representado por tres de los estados más poderosos: Xia, Shang y Zhou.

Estos tres estados se encontraban altamente estratificados y gobernados en la cúspide por linajes reales probablemente endógamos, casándose exclusivamente dentro del clan. Los hermanos pequeños y los sobrinos del rey eran enviados a veces a establecer estados menores para colonizar los vastos y poco poblados territorios entre los estados ya existentes y para servir como sistemas políticos satélites para sostener y guardar las ciudades de sus reyes.

Así pues, la China de la edad de bronce era un mar de miles de ciudades y poblados,  caracterizados por una jerarquía basada en reglas familiares, organizados en muchos centenares o decenas de centenares de redes que los antiguos chinos denominaban guo (estados o reinos). Eran reinos fundados por miembros de diferentes clanes y teóricamente iguales entre sí. Otros reinos fundados por miembros del mismo clan que pertenecían a diferentes linajes de diferente nivel del mismo clan eran entre ellos jerárquicos. Entre los reinos se establecían frecuentemente alianzas, que a veces cambiaban.

La primera dinastía fue, al parecer, la Xia, entre alrededor del siglo XXI y XVI a.C. Los

arqueólogos han descubierto restos urbanos, instrumentos de bronce y tumbas que apuntan hacia la existencia de una civilización Xia en los mismos lugares mencionados por antiguos textos históricos chinos. El período Xia marcó una transición entre las culturas neolíticas tardías y la típica civilización urbana china de la dinastía Shang. Durante la dinastía Xia China era ya una vasto sistema de pequeños reinos y ciudades-estado que reconocían un vasallaje, bastante libre, a un gran sacerdote emperador, el “Hijo del Cielo”, a quien satisfacen con más o menos regularidad prestaciones feudales más o menos definidas.

Los miles de restos arqueológicos encontrados en el Río Amarillo, la cuna aparente de la civilización china, dan evidencia de la dinastía Shang, que se extendió aproximadamente entre el 1.700 y el 1027 a C. y que se cree se fundó por un líder rebelde que derrocó al monarca Xia.

Una sucesión de reyes hereditarios Shang gobernaron sobre una parte importante del Norte de China y las tropas Shang lucharon frecuentemente contra poblados vecinos y pastores nómadas de las estepas de Asia Central. Las capitales, una de las cuales fue la moderna ciudad de Anyang, eran centros de suntuosa vida cortesana. Los rituales cortesanos para propiciar los espíritus y honrar los antepasados estaban muy desarrollados. Además de su posición secular, el rey era el jefe del culto a los antepasados y a los espíritus.

El último de los reyes Shang, que al parecer era muy despótico, fue derrocado por el jefe de una tribu fronteriza llamado Zhou. La dinastía Zhou estableció su capital en Hao, cercana a la ciudad de Xian. Compartiendo el lenguaje y la cultura de los Shang, los primeros reyes Zhou, mediante la conquista y la colonización, sinizaron gradualmente, es decir, extendieron la cultura Shang, por el norte del río Yangtzé. Esta dinastía fue la que más duró, desde el 1027 hasta el 221 a C. Los filósofos de este período fueron los primeros en desarrollar la doctrina de “mandato del cielo”, es decir, que el rey, hijo del Sol, gobernaba por derecho divino, pero que su destronamiento probaría que había perdido su mandato. Esta doctrina explicó y justificó el derrocamiento de las dos dinastías anteriores y la legitimidad de los reyes presentes y futuros.

Los primeros Zhou usaban un sistema político descentralizado, que era una evolución de la organización tribal anterior, por lo que se lo ha comparado con la Europa feudal, aunque el  control efectivo dependía más de los vínculos familiares que de relaciones feudales.

Sin embargo, el conglomerado de ciudades-estado pasó a ser cada vez más centralizado y se desarrollaron instituciones económicas y políticas impersonales, con una mayor control central sobre los gobiernos locales y una mayor fiscalidad sobre la agricultura.

En el 771 a. C. la corte Zhou fue saqueada y su rey asesinado por invasores bárbaros aliados con señores rebeldes. La capital fue trasladada hacia el Este hasta Luoyi (hoy Luoyang, en la provincia de Henan). Debido a este cambio, los historiadores dividen el período Zhou, que es considerado la “edad clásica”, en Zhou Occidental (1027-771 a. C.) y Zhou Oriental (770-221 a. C.). Con la ruptura de la línea real, el poder de la corte Zhou disminuyó gradualmente y el reino se fragmentó. El Zhou Oriental se divide en dos subperíodos: el período de las Primaveras y los Otoños (770 a 476 a. C.) y el Período de los Reinos Combatientes (475 a. 221 a C.). Durante esta época llegaron a haber en China entre cinco mil y seis mil estados prácticamente independientes.

Este período coincidió con el imperio persa, la civilización griega, el imperio de Alejandro Magno, Cartago, el inicio del imperio romano y el imperio de Azoca en la India. También coincidió con el cautiverio de los judíos en Babilonia.

El período de las Primaveras y los Otoños, aunque estuvo marcado por la desunión y la guerra civil, experimentó una era de prosperidad cultural sin precedentes: la edad de oro de China. El clima de reforma y de nuevas ideas es atribuido a la lucha por la supervivencia entre los señores regionales, los cuales competían por desarrollar grandes ejércitos, así como una creciente producción económica para asegurar una mejor recaudación fiscal. Para llevar a cabo este desarrollo económico, militar y cultural, los señores regionales necesitaban un cada vez mayor número de expertos, funcionarios cualificados y profesores, los cuales eran seleccionados en función de sus méritos.

1.2. Política económica y evolución de la economía