ESTRATEGIAS DE FINANCIACION

ESTRATEGIAS

Una de las decisiones importantes  a tomar en relación con una filial en China es la relativa la su forma su financiación[1]. En este sentido, existen dos maneras básicas de financiar la ECE: mediante las aportaciones de los socios o mediante endeudamiento.

Esquema 2.4. Principales estrategias de financiación de la ECE

Fuente: elaboración propia

La vía aportación al capital permite una mayor solidez financiera de la ECE y no se ve afectada por las normas chinas en materia ratios de endeudamiento. Además, permite graduar el drenaje de fondos hacia la matriz, especialmente en caso de que los tipos impositivos aplicables en el Estado de residencia de ésta última sean superiores a los aplicables a la ECE en China. No obstante, esta ventaja debe ser valorada a la luz de una posible aplicación de medidas de transparencia fiscal internacional, que obligarían a imputar a la matriz los fondos retenidos en la ECE. Por otra parte, así como en muchos países se aplican y calculan beneficios fiscales en función de la cifra de capital aportado[2], en China dichos beneficios dependen de otras variables[3].

En la mayoría de países el endeudamiento es más ventajoso desde un punto de vista fiscal[4], ya que los intereses constituyen gasto deducible en la filial, evitan imposición indirecta por la constitución de la ECE o ampliación de su capital y permiten frecuentemente una repatriación de los fondos en condiciones más favorables[5]. No obstante, los intereses no constituyen gasto deducible en China[6], aunque aquellos pagados por la adquisición de inmovilizado inmaterial se capitalizan, es decir, se incluyen en el valor de los activos, pudiendo ser deducidos de forma lineal en el período de amortización de los activos[7]. Por otra parte, no evitan la imposición indirecta, ya que están sujetos al Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (0,005% del importe del préstamo[8]).

Para proyectos a largo plazo e intensivos en capital puede intentarse obtener una relajación de las restricciones en cuanto al endeudamiento expuestas anteriormente[9], ya que existen casos de empresas que lo han conseguido, como la empresa DAYA BAY, a la que se permitió un ratio endeudamiento/patrimonio neto de 9:1[10].

Otras estrategias para financiar la ECE son el arrendamiento y el leasing, que tienen la ventaja de que permiten reducir la cifra de inversión, lo que puede ser útil para no exceder el umbral a partir del cual el proyecto debe ser aprobado por las autoridades centrales[11]. Otra ventaja de utilizar el arrendamiento es que las rentas arrendaticias constituyen gasto deducible[12] y si se pagan al socio extranjero, generalmente, no están sujetas a tributación en China, siempre que exista Convenio de Doble Imposición entre China y el Estado de residencia del socio extranjero[13].

Por otra parte, debe obtenerse la mayor financiación posible en Rmb, con el objeto de reducir los gastos en divisas[14].

Las ECE obtienen financiación generalmente del Banco de China, del propio socio extranjero o de bancos extranjeros. Para financiar equipos extranjeros, conviene, también, utilizar créditos gubernamentales del país de la matriz en condiciones concesionales, ya que sus condiciones financieras son especialmente favorables. Además, la financiación con créditos gubernamentales es uno de los puntos que la parte china tiene en cuenta en la selección del socio extranjero. Este aspecto fue decisivo en el caso de AEOLUS-CITROEN AUTOMOBILE, en la que la empresa china 2ND AUTOMOBILE WORKS eligió como socio a CITROËN en vez de a FIAT debido a que el Gobierno francés ofreció créditos blandos por valor de 533 millones de dólares.

En el caso de las JVs, cuando los socios han de financiar ellas mismas el endeudamiento de la JV, nos encontramos con el obstáculo en China, a diferencia de otros países, de que la parte china no puede conceder préstamos a la JV, salvo en caso de que se trate de una entidad financiera autorizada[15]. No obstante, cabe la estrategia de que ésta venda activos con precio aplazado.

Para la concesión de financiación, los financiadores tienen en cuenta normalmente las previsiones de flujos de caja de ingresos con los que devolver los préstamos. Este análisis requiere una evaluación de los diferentes tipos de riesgos: de finalización del proyecto, operativos, de mercado, de fluctuación de la moneda, políticos, etc.. Por ello, los financiadores pueden exigir garantías a los socios o a la ECE. En la práctica internacional suelen utilizarse más las garantías mancomunadas (cada garante responde de una parte de la deuda) que las solidarias (todos los garantes responden de la totalidad de la deuda)[16]. En China, a diferencia de otros países, la forma de garantía más aceptada para cubrir los riesgos antes mencionados son los avales de la matriz o de entidades financieras y las prendas, ya que las hipotecas sobre derechos de uso del suelo cuentan con un marco legal poco desarrollado.

Además, existen otras fórmulas que no consisten en garantías pero que pueden ser utilizadas como apoyo financiero, como el compromiso de una parte de proporcionar apoyo financiero a la ECE con el objeto de que pueda financiar sus gastos operativos e inyectar fondos para finalizar su construcción en caso de falta de financiación. Otra alternativa consiste en ceder al financiador los derechos del inversor o la ECE en contratos importantes, como contratos de suministro, de construcción, de compraventa de productos, de JV o garantías, de forma que el financiador pueda ejercer control sobre dichos contratos en caso de que sea necesario. No obstante, en la mayoría de casos, dichas cesiones sólo son reconocidas en China si las autoridades competentes de la aprobación de la ECE han dado su consentimiento.

Esquema 2.5. Estrategias para garantizar el endeudamiento de la ECE

Fuente: elaboración propia

Asimismo, pueden gravarse las cuentas de divisa en la RPC en favor de los financiadores, aunque los bancos de la RPC suelen ser reticentes a reconocer cualquier notificación de cesión o gravamen. Esto permite a los financiadores controlar como están siendo utilizadas las divisas del proyecto y asegurar que habrán suficientes divisas para devolver el préstamo.

Otras estrategias de financiación son la autofinanciación mediante la reinversión de los beneficios y la conversión de la ECE en una sociedad anónima, lo que permite emitir acciones, bonos y obligaciones en mercados financieros. La reinversión de los beneficios es usada por algunas ECE, como SHENDA TELEPHONE CO., que frente a la gran demanda que experimentó tuvo que reinvertir para ampliar su producción y servicios con el objeto de cubrirla. En este sentido, pocas JVs que reinvierten se preocupan por la duración limitada de la JV, ya que creen que los contratos serán renovados antes de su terminación.

Por último, hay que señalar que para afrontar las dificultades del sistema financiero antes mencionadas[17], muchas empresas con capital extranjero utilizan varios bancos, entre otras razones, para tener mayor acceso a la financiación en caso de restricción del crédito y para facilitar el cobro de los pagos de los clientes chinos, que pueden tener cuentas en otros bancos. Se trata, por tanto de una estrategia propia del entorno chino.

 

 

[1] BALFOUR, P., Structuring Joint Ventures, Practical Law for Companies, Julio 1993, p. 41.

[2] DE ARESPACOCHAGA, J., Planificación fiscal internacional, Marcial Pons, Madrid, 1996, p. 411.

[3] Ver apartado 5.1.4..

[4] CHULIA VICENT, E. y BELTRAN ALANDETE, T., Aspectos Jurídicos de distintos contratos atípicos, p. 83.

[5] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 17.

[6] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific… A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

[7] ARTHUR ANDERSEN, China Perspectives, Arthur Andersen, 1993, p. 169.

[8] Ver Reglamento Provisional de la RPC de Actos Jurídicos Documentados y Reglamento de Aplicación.

[9] Ver apartado 5.1.1..

[10] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 66.

[11] Ver apartados 1.1.1.

[12] ARTHUR ANDERSEN, China Perspectives, Arthur Andersen, 1993, p. 169.

[13] Ver Convenios de Doble Imposición firmados por la RPC.

[14] WINTHROP, STIMSON, PUTNAM & ROBERTS, Joint Ventures,  IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 28.

[15] Ver apartado 5.1.1.1.

[16] ALLEN & OVERY, Joint Ventures. Key issues, Allen & Overy, London, 1992, p. 4.

[17] Ver apartado 2.1.1.

2.2.2. ESTRATEGIAS DE GESTION DE LAS DIVISAS

Como se explicó anteriormente[1], las ECE necesitan divisas para pagar los suministros, equipos extranjeros, remuneraciones al personal extranjero, royalties, intereses y principal de préstamos en divisas, gastos de formación y viajes en el extranjero, marketing para la exportación, repatriar los beneficios, etc..

Una de las grandes diferencias entre la gestión financiera de las ECE en China y en las empresas de los países desarrollados occidentales consiste en que las primeras deben desarrollar estrategias para guardar un equilibrio de divisas, mientras que las segundas no se enfrentan a este problema, ya que en los países desarrollados no suelen haber problemas de convertibilidad de sus monedas a divisas.

Las principales fuentes para obtener divisas son dos: la exportación de la producción y los centros de cambio. La mejor forma de obtener divisas es a través de la exportación de los propios productos a otros mercados, ya que constituye una solución a largo plazo. Si no se cuenta con los medios necesarios para ello, se puede acudir a empresas trading. Las exportaciones suelen dirigirse a la matriz, a los mercados tradicionales de la matriz o a la región de Asia Pacífico, como hace la JV de la firma TCBY[2].

Sin embargo, la exportación resulta a menudo difícil, a causa, principalmente, de la calidad insuficiente. En este sentido, LOCTITE CHINA se comprometió a exportar un 20% de su producción, pero la matriz no se lo autorizó, por no alcanzar la calidad de sus productos los estándares internacionales. SHANGHAI-VOLKSWAGEN tampoco puede exportar vehículos terminados por dos razones. Si bien la calidad de las piezas aisladas es buena, el resultado de los vehículos en serie no está al nivel europeo. Además, se encuentra con el problema de que los modelos pueden quedar fácilmente desfasados, al ser el ciclo de vida de los productos más largo en China, pues no es fácil para sus socios y proveedores cambiar de modelo rápidamente[3].

Los centros de cambio (swap markets)[4] consisten en mercados de divisas no oficiales, pero autorizados. Existen más de 100 en las principales ciudades del país bajo la supervisión de la Administración Estatal de Control de Cambios (SAEC). El mecanismo de cambio es el siguiente: cuando una empresa establecida en China necesita divisas y otra tiene en exceso, pueden presentar una solicitud para cambiarlas. La operación se realiza por intercambio de cheques o por transferencia bancaria, cargándose una comisión de aproximadamente un 0,15%, que se suele pagar a la SAEC.

Esta opción es utilizada por muchas empresas con capital extranjero como PEUGEOT, ya que es la solución más sencilla, aunque presenta el inconveniente de que puede haber una insuficiente oferta de divisas, por lo que resulta arriesgado confiar sólo en esta fuente.

Cuando no sea posible obtener las divisas necesitadas a través de estas dos vías de forma continuada, hay que estudiar otras fórmulas:

– Exportar productos de otras empresas[5].

 

– Exportar componentes o materiales a la matriz o a otras filiales. Estos pueden ser o bien fabricados por otras empresas o bien, si no ofrecen la calidad adecuada, por la misma filial. VOLKSWAGEN, al tener dificultades para exportar vehículos terminados, decidió producir motores para la exportación.

– Crear empresas orientadas a la exportación. Esta estrategia ha sido adoptada por compañías que buscan soluciones a largo plazo, como HUTCHINSON CHINA TRADE y el GRUPO ALSA, el cual compró la mayor parte del capital de una empresa de textiles, otra de juguetes y otra de porcelana para obtener ingresos en divisas.

– Vender en divisas en el mercado interior. Si la empresa produce bienes que normalmente son importados, puede solicitar autorización para vender en divisas en el mercado doméstico (substitución de importaciones), aunque no resulta fácil obtenerla. Algunas empresas que han conseguido este estatus son la alemana de cosméticos WELLA y la americana de maquinillas de afeitar GILLETTE, que obtienen divisas vendiendo sus productos a los hoteles.

Esquema 2.6. Principales estrategias para conseguir un equilibrio de divisas

Fuente: elaboración propia

– Aprovisionarse con suministros locales[6].

– Importar las materias primas y productos semielaborados a través de corporaciones de comercio exterior, que aceptan el pago en Rmb, ya que cuentan con las divisas obtenidas de sus operaciones de exportación para financiar las importaciones.

– Reimportar la producción. Una de las estrategias seguidas por la filial de GILLETTE es reimportar a través de Hong Kong el 15% de la producción, lo que permite obtener un pago en divisas.

– Comercializar recambios y accesorios importados en divisas[7].

– Obtener financiación en Rmb en vez de en divisas[8].

En caso de déficit temporal, si no es posible obtener divisas a través de ninguna de estas fórmulas, caben las siguientes soluciones:

– Obtener crédito de la matriz o financiación de otras instituciones extranjeras.

– Conseguir divisas del estado. En algunos casos, cuando las empresas extranjeras son de especial interés para los gobiernos central o locales (por la necesidad que tiene el país de los productos fabricados[9], el tamaño de la inversión, tecnología introducida, empleo, etc.), éstos pueden conceder sus propias divisas para superar desequilibrios temporales. Algunos ejemplos son XEROX y VOLKSWAGEN, que obtuvo divisas del Estado al tipo de cambio oficial.

– Obtener préstamos en Rmb de bancos locales.

Las ECE en China deben, por tanto, en este campo adoptar estrategias peculiares respecto de los países en que la moneda es convertible o incluso a algunos en que no lo es, pero se permite vender en divisas en el mercado interno o el Gobierno proporciona divisas a las ECE[10].

 

 

[1] Ver apartado 2.1.2.

 

[2] KAMIS, T.L., Tickling Chinese taste buds, China Business Review, 23, Jan/Feb 1996, p. 44.

[3] Otras firmas, por el contrario, han alcanzado unos destacables estándares de calidad, por lo que no tienen problemas para exportar. Por ejemplo, JOINT SINO-FRENCH WINE consiguió la medalla de oro en la Feria Internacional de la Primavera en Leipzig, exportando el 90% de su vino Dinasty. SHENZHEN STANDARD AVIATION PARTS FACTORY exporta el 95% de su producción, habiendo firmado acuerdos de suministro con países como Estados Unidos, Alemania, Japón, Canadá, Reino Unido, Holanda, etc.

[4] COLLADO, A., El marc jurídic de les inversions a Xina, Catalunya Internacional, Enero-Marzo 1995.

[5] Por ejemplo, el GRUPO ALSA  exportaba productos chinos para convertir en divisas sus beneficios en Rmb.

[6] Ver apartado 4.2.

[7] Esta es una de las soluciones seguidas por VOLKSWAGEN.

[8] WINTHROP, STIMSON, PUTNAM & ROBERTS, Joint Ventures,  IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 28.

[9] BOOMFIELD, H., Legal aspects of joint ventures in China, International Business Lawyer, Londres, octubre 1986, p. 257 (citado por FERRANDO, A.).

[10] DURAND-BARTHEZ, P. y BAPTISTA, L.O., Les associations d’entreprises (Joint Ventures) dans le commerce international, Feduci, Paris, 1986, p. 146.

 

2.2.3. ESTRATEGIAS RELATIVAS A LOS MEDIOS Y CONDICIONES DE PAGO

No existen grandes diferencias entre China y los países desarrollados occidentales en cuanto a las estrategias relativas a los medios y condiciones de pago. En China, los pagos de las operaciones interiores suelen efectuarse mediante transferencia bancaria, mientras que en las operaciones con el exterior, los medios de pago más usados son los siguientes:

– Carta de crédito a la vista, que es el medio usual. Suele ser abierta generalmente entre 15 y 20 días antes del embarque por uno de los seis bancos autorizados: Bank of China, Bank of Communications, People’s Construction Bank of China, Agriculture Bank of China, Industrial and Commercial Bank of China y CITIC Industrial Bank. El pago suele recibirse entre 10 y 20 días después de la entrega.

– Remesa documentaria. En algunos casos también se usa la remesa documentaria, sobre todo cuando existe cierta confianza.

Los contratos estándar suelen estipular que la parte china sufrague los gastos bancarios dentro de China y la extranjera los realizados en el extranjero. Los gastos dentro de China consisten normalmente en una comisión de apertura del 0,15%  sobre el valor del contrato y una tarifa por notificaciones y transmisiones entre 25 y 300 dólares.

Por otra parte, el pago puede ser al contado o aplazado. En el sector de bienes de consumo, frecuentemente se acuerda la venta en consignación, aunque también se utiliza el pago aplazado (a menudo 30-60 días) y al contado.

En el caso de plantas llave en mano, suele hacerse en varios plazos: uno inicial del 10-15% del valor total al firmar el contrato y recibir la licencia de importación, un 70-75% con la entrega, y el resto, 10-15%, tras las pruebas que confirman el buen funcionamiento de la instalación. Frecuentemente se exige al vendedor, en el momento del pago inicial, una carta de crédito standby garantizando la devolución del pago inicial en caso de incumplimiento de las condiciones del contrato.

La congelación del crédito ha conducido a retrasos en los pagos, por que se hace necesario una gestión del riesgo comercial[1].

[1] WAGNER, C.L. y SCHUMACHER, H.R., Managing commercial risk: a China case study, Risk Management, abril, 1994, p. 83-88.

 

2.2.4. OTRAS ESTRATEGIAS

A aquellas empresas que tengan en China varias ECE puede convenir, al igual que sucede en otros países, crear una sociedad de inversión. Las sociedades de inversión (investment companies), también llamadas sociedades paraguas (umbrella companies) o sociedades holding, permiten unir las filiales en China de una empresa extranjera bajo una sola sociedad, a la que se le autoriza un objeto social muy amplio[1]. Aunque la normativa reguladora de dichas sociedades fue aprobada en abril de 1995, el MOFERT había concedido desde hace varios años permiso para establecerse como tales a varias compañías internacionales[2].

Esquema 2.7. Creación de sociedad holding

Fuente: elaboración propia

Las sociedades holding pueden ser tanto JVs como empresas con capital totalmente extranjero y se les exige los siguientes requisitos:

– El capital social de la holding debe ser como mínimo de 30 millones de dólares, que debe ser desembolsado dentro de los dos años desde la constitución de la holding.

– Las aportaciones de capital de la parte extranjera deben realizarse en divisa convertible, mientras que las de la parte china pueden ser en Rmb.

– Como mínimo el 25% del capital de las filiales debe pertenecer al socio extranjero o a la sociedad holding.

La parte extranjera debe reunir uno de los dos requisitos siguientes:

– Tener activos totales por valor como mínimo de 400 millones de dólares un año antes de la solicitud de constitución de la holding y tener como mínimo tres JVs o empresas con capital totalmente extranjero en China con un capital total desembolsado de como mínimo 10 millones de dólares.

– Tener como mínimo diez JVs o empresas con capital totalmente extranjero en China dedicadas a la industria o a la construcción de infraestructura con un capital total desembolsado no inferior a 30 millones de dólares[3].

Cualquier inversor chino en la holding debe contar con unos activos no inferiores a 100 millones de Rmb.

La holding puede invertir en industria, agricultura, construcción de infraestructura y campos similares. También puede coordinar las sociedades en las que participa:

– Asistiéndolas o representándolas en la adquisición de equipos, materias primas y componentes, venta de sus productos dentro y fuera de China, desarrollo de nuevos mercados y prestación de servicios post-venta. No obstante, no puede realizar operaciones comerciales en China en nombre de su matriz.

– Con la aprobación de la Administración Estatal de Control de Cambios, equilibrando las divisas de sus sociedades participadas.

– Asistiendo en el reclutamiento y formación del personal.

– Asistiendo en la obtención de préstamos, incluyendo la concesión de garantías.

– Con la aprobación del Banco Popular de China, proporcionando préstamos directamente a sus sociedades participadas[4].

En la práctica, las holdings son utilizadas por grandes multinacionales para implementar estrategias a largo plazo en el mercado chino y, en especial, para establecer su sede principal en China.

La creación de una sociedad de inversión puede ser muy útil para las empresas extranjeras con varias filiales en China, ya que permite una mayor coordinación y economías de escala, al poder centralizar las compras, unificar los servicios post-venta, acciones de marketing, etc.; refuerza la imagen del grupo; la sociedad “paraguas” puede actuar como banco de las filiales, usando los depósitos de las que tienen un exceso de dinero para prestarlo a las que lo necesitan; del mismo modo, puede actuar como mercado de divisas de las filiales. Además facilita la obtención de financiación exterior, ya que despierta mayor confianza e interés.

Hasta el momento se han establecido 25 sociedades de inversión. Algunas de ellas son IBM CO., DU PONT, CHIA TAI GROUP, BEATRICE CO., THAI AGRICULTURAL AND INDUSTRIAL CONGLOMERATE y BASF, la cual ha creado una holding en Pekín que centraliza las actividades de sus ECE en China y se encarga de la creación de nuevas ECE[5].

 

 

 

[1] THE ECONOMIST INTELLIGENCE UNIT, China Hand, The Economist Intelligence Unit, 1994, XIV, p. 22.

[2] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 15.

[3] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 15.

[4] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 15.

[5] ANONIMO, BASF raises profile in Chinese market, Chemical Marketing Reporter, 12 Feb 1996, p. 5.

 

GESTION DE LOS RECURSOS HUMANOS DE UNA EQUITY JOINT VENTURE