FINANCIACION DE LA EQUITY JOINT VENTURE

ENTORNO: PARTICULARIDADES DEL AREA FINANCIERA EN CHINA

Para llevar a cabo su actividad, la JV necesita adquirir una serie de medios, los cuales, a su vez, deben ser financiados de  algún modo. Esta financiación puede obtenerse, principalmente, mediante las aportaciones de las partes o mediante endeudamiento. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en muchos países desarrollados, la ley fija unos ratios máximos de endeudamiento, para evitar que empresas extranjeras aporten pocas divisas (ver cuadro siguiente)[1].

Cuadro II.5.1. Ratios máximos de endeudamiento de las empresas con capital extranjero

 

INVERSION TOTAL DEL PROYECTO (DOLARES) RATIO DE ENDEUDAMIENTO
MENOS DE 3 MILLONES 30%
3 A 10 MILLONES 50%
10 A 30 MILLONES 60%
MAS DE 30 MILLONES 66,6%

 

Fuente: Normas sobre la Ratio de la Inversión de las Empresas Mixtas Equitativas Chino-extranjeras

Asimismo, caben otras variantes para financiar el inmovilizado, como el arrendamiento o el leasing, que todavía está poco extendido, a diferencia de otros países. Cuando éste se usa para adquirir equipos extranjeros, puede realizarse bien directamente, es decir, la compañía china de leasing usa sus fondos en Rmb o divisa para adquirir los equipos y cederlos en leasing al usuario, o bien indirectamente, o sea, la entidad financiera china adquiere activos en leasing de otra entidad financiera extranjera, para a cederlos a su vez en este régimen al usuario final[2].

Para analizar la financiación de la JV, hay que distinguir la financiación de las aportaciones de los socios de la financiación del endeudamiento de la JV. En este sentido, en el apartado 8.1.1.1. se estudia la financiación de las aportaciones de la parte extranjera, mientras que en el apartado 8.1.1.2. se trata la financiación del endeudamiento de la JV.

                    [1] Ver Normas sobre la Ratio de la Inversión de las Empresas Mixtas Equitativas Chino-extranjeras,                              promulgadas el 1 de marzo de 1987 por la Administración Estatal de Industria y Comercio.

[2] FERRANDO, A., Las leyes chinas del comercio exterior, José María Bosch, Barcelona, 1992.

FINANCIACION DE LAS APORTACIONES DE LOS SOCIOS

Las aportaciones de la parte extranjera pueden financiarse mediante diferentes vías: autofinanciación, entidades financieras privadas en condiciones de mercado, organismos nacionales de promoción del desarrollo y de la inversión en el extranjero y organismos internacionales y supranacionales de promoción del desarrollo y la inversión. A continuación se exponen los aspectos más relevantes de estas dos últimas vías de financiación, por ser especialmente ventajosas.

Esquema II.5.1. Principales formas de financiación de las aportaciones de la parte extranjera

Fuente: elaboración propia

En muchos países existen organismos nacionales encargados de promover la inversión en el exterior y la cooperación económica. Algunos de ellos son la CCCE (Caisse Centrale de Coopération Economique) y PROPARCE (Société de Promotion et Participation pour la Coopération Economique), en Francia, DED (Deutsche Investitions und Entwicklungsgesellschaft), en Alemania, FMO (Nederlandse Financieringsmaatschappij voor Ontwikkelingslanden), en Holanda, IFU (Industrialiseringsfonden for Udviklingslanden), en Dinamarca, y SBI (Société Belge d’Investissement), en Bélgica[1].

En España, existen, principalmente, dos instrumentos: COFIDES y la línea de comercio exterior. COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo) ofrece préstamos a medio y largo plazo en pesetas o divisas, hasta 250 millones de pesetas a intereses fijos o variables[2]. Asimismo, en ocasiones participa directamente en las inversiones de forma minoritaria y transitoria con pacto de recompra por parte del resto de los inversores. Adicionalmente, actúa como intermediario de programas de la Unión Europea y el Instituto de Crédito Oficial[3].

Esquema II.5.2. Principales instrumentos oficiales españoles de financiación de aportaciones a JVs en China

Fuente: elaboración propia

Por su parte, la Línea de Comercio Exterior, del Instituto de Crédito Oficial, financia hasta un 70% de la inversión española en proyectos de inversión en el exterior de carácter productivo, siempre que la empresa española participe con un mínimo del 20%, hasta un límite de 500 millones[4].

Junto a las entidades nacionales, existen una serie de organizaciones internacionales y supranacionales que fomentan el desarrollo y la inversión, concediendo financiación a proyectos en países en desarrollo. Las siguientes organizaciones conceden financiación a proyectos en China: Corporación Financiera Internacional, el Banco Europeo de Inversiones y la Unión Europea a través de su Programa ECIP.

La Corporación Financiera Internacional[5] invierte, a través de su participación en el capital y la concesión de préstamos sin garantías, en proyectos de hasta un 25% del coste total, generalmente entre un millón y 50 millones de dólares por proyecto[6].Verificar

Asimismo, el Banco Europeo de Inversiones concede préstamos a proyectos de inversión, con intereses de mercado y plazos de devolución generalmente entre 10 y 12 años para proyectos industriales, requiriéndose generalmente garantía[7]. Los tipos de interés dependen del coste de los empréstitos del BEI en los mercados de capitales. Para cada moneda en que el banco opera hay estipulado un tipo de interés; dado que el banco no persigue fines lucrativos, sólo agrega un pequeño margen para financiar sus costes administrativos. En general, los préstamos son a interés fijo[8].Verificar

Por su parte, la Unión Europea ha creado el programa ECIP, con cargo al cual se conceden las siguientes modalidades de financiación:

– Préstamos sin intereses (subvenciones en caso de que no se lleve a cabo la inversión) para las operaciones previas a la inversión, como la identificación  y selección del socio, la realización de estudios de viabilidad, de estudios de mercado, instalación de unidades piloto de producción y fabricación de prototipos[9].

– Participaciones en capital transitorias y préstamos participativos para financiar las necesidades de capital de las JV, hasta el límite del 20% del capital de ésta y hasta el límite de un millón de ecus[10].

– Préstamos sin intereses para formación y asistencia a la gestión[11], hasta el 50% del coste de las actividades de formación  y hasta un importe de 250.000 ecus. La devolución debe realizarse de una sola vez transcurridos cinco años desde su solicitud[12].

[1] ACEÑA MORENO, F., Financiación de inversiones directas en países en desarrollo, ICEX, 1994, Madrid, p. 12.

[2] SERANTES, PEDRO, Gestión financiera del comercio exterior, ICEX, Madrid, 1993, p. 237.

[3] Según información facilitada por COFIDES.

[4] Según información facilitada por COFIDES.

[5] Ver CORPORACION FINANCIERA INTERNACIONAL (CFI), Qué hace la corporación financiera internacional, CFI, Whashington, D.C., 1992, p. 1-18; CORPORACION FINANCIERA INTERNACIONAL (CFI), Cómo trabaja la corporación financiera internacional, CFI, Whashington, D.C., 1992, p. 1-12.

[6] ACEÑA MORENO, F., Financiación de inversiones directas en países en desarrollo, ICEX, 1994, Madrid, p. 13.

[7] ACEÑA MORENO, F., Financiación de inversiones directas en países en desarrollo, ICEX, 1994, Madrid, p. 31.

[8] Ver BANCO EUROPEO DE INVERSIONES (BEI), El Banco Europeo de Inversiones, institución financiera de la Comunidad Europea, BEI, Bruselas, 1992, p. 1-14.

[9] ACEÑA MORENO, F., Financiación de inversiones directas en países en desarrollo, ICEX, 1994, Madrid, p. 49.

[10] ACEÑA MORENO, F., Financiación de inversiones directas en países en desarrollo, ICEX, 1994, Madrid, p. 50.

[11] Según información facilitada por COFIDES.

[12] ACEÑA MORENO, F., Financiación de inversiones directas en países en desarrollo, ICEX, 1994, Madrid, p. 51.

FINANCIACION DEL ENDEUDAMIENTO DE LA EQUITY JOINT VENTURE

El endeudamiento de las JV puede ser financiado, en Rmb o en divisas, tanto por entidades financieras establecidas en China como en el extranjero.

Existen dos tipos de entidades financieras establecidas en China:

– Entidades financieras chinas, como el Banco de China (Bank of China)[1], el CITIC (China International Trust and Investment Co.), el Banco de Comunicaciones (Communications Bank), el Banco Industrial y Comercial de China (Industrial and Commercial Bank of China), el Banco Popular de la Construcción (People’s Construction Bank) y el Banco de Agricultura (Agriculture Bank).

– Sucursales operativas de bancos extranjeros y bancos con capital mixto. Existen más de 75 y ofrecen toda una gama de servicios financieros en divisas, incluyendo préstamos, descuento de letras, cuentas corrientes, transferencias, depósitos y compraventa de acciones y bonos extranjeros. No obstante, todavía no pueden ofrecer financiación en Rmb.

Esquema II.5.3. Principales formas de financiación del endeudamiento de la JV

Fuente: elaboración propia

Los mayores proveedores de préstamos a las empresas con capital extranjero son el Banco de China y el CITIC. Sin embargo, cada vez hay más competencia de bancos chinos, como el Banco de Comunicaciones y el Banco Industrial y Comercial de China, así como de las sucursales extranjeras y bancos mixtos.

Para la obtención de préstamos del Banco de China se exige que el capital social de la JV esté íntegramente desembolsado y los proyectos para los cuales se solicita financiación cuenten con la autorización administrativa necesaria[2]. Asimismo, se concede prioridad a las JVs tecnológicamente avanzadas u orientadas a la exportación.

Las JVs pueden obtener préstamos en divisas de entidades financieras chinas, aunque son más difíciles de obtener que los préstamos en Rmb, soliendo pedir los bancos chinos garantías de bancos extranjeros o de la matriz y pruebas de que se cuentan con fuentes de divisas. Además, todo préstamo en divisa a medio y largo plazo debe ser inscrito en la Administración Estatal de Control de Cambios (SAEC).

La parte china de un contrato de JV no puede otorgar préstamos a la JV, salvo que se trate de una entidad financiera reconocida, ya que las actividades de préstamo sólo son autorizadas a las empresas chinas que hayan sido aprobadas por el Banco de China, que sean titulares de una licencia de actividad de institución financiera y que hayan sido aprobadas e inscritas como instituciones financieras en el Buró Estatal de Industria y Comercio[3].

Las empresas con capital extranjero pueden también obtener financiación de entidades financieras establecidas en el extranjero. En este sentido, entre las diferentes modalidades financieras, hay que destacar que en muchos países existen instrumentos para financiar la exportación de equipos a China en condiciones favorables, como créditos concesionales o créditos en condiciones OCDE, así como instrumentos para financiar empresas con capital extranjero en China. En España, existen los denominados créditos FAD, los créditos de ajuste recíproco de intereses (CARI) y la línea de comercio exterior del ICO.

Esquema II.5.4. Instrumentos oficiales para la financiación de equipos españoles

Fuente: elaboración propia

Los créditos FAD son créditos concesionales regulados por el R.D.L. 16/1976, de 24 de agosto, sobre Medidas Fiscales de Fomento de la Exportación y del Comercio Exterior, que creó el Fondo de Ayuda al Desarrollo (F.A.D.). Sus condiciones financieras son muy ventajosas, con un tipo de interés bajo, entre el 1% y el 5%, un plazo de amortización largo, que puede llegar hasta 25 ó 30 años, y un importante período de gracia, entre 3 y 7 años (1993)[4].

Existes dos modalidades: el crédito específico, que se destina a financiar un proyecto concreto, y el crédito abierto, cuando se formaliza previamente una línea de crédito a nivel intergubernamental a la cual se pueden imputar las distintas operaciones.

Esquema II.5.5. Tipología de créditos FAD

Fuente: elaboración propia

Cada una de estas modalidades puede instrumentarse de forma que financie íntegramente la operación (crédito singular) o complementando un crédito a la exportación, integrando un “paquete financiero global” (crédito mixto). El primero tiene la ventaja de que no requiere aseguramiento ni otras garantías, mientras que el segundo sí (por la parte de crédito a la exportación).

La mayor parte operaciones en China financiadas con FAD se realizan a través de líneas de crédito, complementando créditos comprador.

El procedimiento de concesión es diferente según se trate de créditos abiertos o específicos. En los créditos abiertos el exportador debe formular una solicitud a la Dirección General de Política Comercial de la Secretaría de Estado de Comercio. El comprador chino, por su parte, debe presentar una solicitud al MOFTEC, Departamento de Crédito Exterior. Posteriormente, una comisión hispano-china decide los proyectos que se beneficiarán de estos créditos. Aunque la parte española apoya los de más interés para España, la china es la que juega el papel más importante en la decisión de los proyectos.

Para la obtención de créditos específicos el exportador presenta una solicitud a la D.G. de Política Comercial, que la evalúa y, en caso oportuno, comunica al exportador la oferta de crédito y las condiciones, a fin de que pueda continuar con las negociaciones o presentarse a un concurso. Finalmente, remite una propuesta a la Comisión Interministerial del FAD. Dicha comisión, presidida por el Secretario de Estado de Comercio, analiza las propuestas y envía las aprobadas al Consejo de Ministros, quien otorga el crédito FAD. Por último, el Instituto Oficial de Crédito (ICO), como agente financiero del Gobierno, negocia y firma el convenio de crédito con el agente financiero del Gobierno del país que recibe el crédito.

Los créditos de ajuste recíproco de intereses (CARI) son créditos en condiciones OCDE. Están regulados por la Ley 11/1983 de 16 de agosto (BOE 18.08.93) y el R.D. 322/87, que establecen un mecanismo de seguro del tipo de interés para el banco financiador, por el cual el Instituto de Crédito Oficial (ICO) garantiza al banco la diferencia entre el tipo de mercado interbancario más un margen, por un lado, y el ingreso vía intereses, por otro[5].

Las condiciones básicas de estos créditos están establecidas por el Consenso OCDE, siendo menos favorables que las de los créditos F.A.D.. Los tipos de interés son fijados periódicamente por el Consenso OCDE para cada grupo de países, y suelen ser inferiores a los de mercado. La R.P. China se encuentra en el grupo III (países relativamente pobres). En 1993 se concedieron créditos con un tipo del 8,5%. Los plazos de amortización son determinados por la D.G. de Política Comercial, dentro de un mínimo de 2 años y un máximo de 10 para la República Popular. El importe del crédito se obtiene restando de la base de financiación un mínimo de un 15% en concepto de pagos anticipados o al contado, que deben ser satisfechos por el importador antes o en la fecha de arranque del crédito y con fondos no procedentes de éste.

La base de financiación puede cubrir el importe de los bienes y servicios españoles en su totalidad y otros conceptos hasta un cierto límite.

Existen dos tipos de créditos CARI: crédito al suministrador nacional, en el que la entidad financiera otorga un crédito al exportador, manteniendo el importador una relación meramente comercial con pago aplazado; y crédito al comprador extranjero, en el que la entidad financiadora concede el crédito al importador, abonando los fondos al exportador por cuenta y orden el prestatario, normalmente contra presentación de los documentos pactados en el contrato comercial y recogidos en el convenio de crédito. En la mayoría de casos interviene también una entidad financiera que se obliga al pago en nombre del importador.

Esquema II.5.6. Tipología de créditos CARI

Fuente: elaboración propia

Hay, asimismo, otras dos modalidades: convenio de crédito individual, para un solo contrato de exportación, y línea de crédito, que es un acuerdo marco con un límite de crédito, con cargo al cual pueden imputarse operaciones de financiación sobre distintos contratos comerciales.

El procedimiento, en caso de línea entre banco español y banco extranjero se compone de cuatro fases: solicitud, examen, concesión y entrega de documentos. En primer lugar, el exportador debe presentar una solicitud al banco, con la información necesaria sobre la operación, copia del contrato o factura proforma y una carta de mandato al banco para que lo represente en el ICO.

Posteriormente, el banco estudia la operación. Si es viable, pide al exportador la documentación adicional necesaria y le entrega, si así lo pide para su oferta comercial, una carta de intenciones con las condiciones generales que se aplicarán, en principio, a la financiación.

Si el banco la aprueba, una vez firmado el contrato, se formaliza la concesión del crédito con el importador o la entidad financiera prestataria, en el caso del crédito comprador; o con el exportador, si se trata de un crédito suministrador.

Despachada la mercancía, el exportador remite al banco el justificante de cobro de la cantidad no financiada, fotocopia del D.U.A. (crédito suministrador), compromiso de reembolso de CESCE (crédito comprador) y los documentos de la exportación (factura, certificado de origen, conocimiento de embarque, etc.). A partir de ese momento, dispone del crédito.

Esquema II.5.7. Procedimiento de concesión de créditos CARI

Fuente: elaboración propia

Por último, el ICO también concede créditos a empresas chinas participadas por compañías españolas, cuyas condiciones han sido expuestas en el apartado 5.1.1.1[6].

Frecuentemente las entidades financieras exigen prenda u otro tipo de garantía aceptable, mientras que la hipoteca, a diferencia de muchos países, es poco común en China, ya que no cuenta con un marco legal adecuado[7], la ejecución de las hipotecas no es automática (primero se tienen en cuenta los derechos de la autoridad local) y no significa necesariamente que el financiador pueda disponer de los derechos de uso tan fácilmente como en los países desarrollados[8]. La hipoteca está regulada por la Ley de Garantías de 30 de junio de 1995, según la cual sólo pueden ser hipotecados los derechos de uso del suelo del Estado. Las hipotecas deben ser inscritas en diferentes Administraciones en función de que el terreno esté construido o no, y de que esté calificado como zona urbana, no urbana o forestal[9]. Generalmente el Banco de China prefiere un aval incondicional e irrevocable de la matriz o un aval bancario[10].

Los avales del Banco de China y otras entidades públicas sólo pueden ser concedidos por las sucursales que operan en la región donde se lleve a cabo cada proyecto.

Los avales en divisas deben ser aprobados por la Administración Estatal de Control de Cambios. Aunque sólo determinadas instituciones financieras de la RPC están dispuestas a conceder avales en divisas, existen otras entidades, que no son financieras pero que tienen divisas, que pueden concederlos[11].

Por último, aunque la legislación china no lo establece explícitamente, parece que debe entenderse que, como señala Ma Xiaohu, la parte china no podría otorgar una garantía en divisas a la JV, la parte extranjera o los acreedores, salvo que sea una entidad financiera autorizada[12].

         [1] Ver Reglamento de Ejecución de la Ley de la R.P.China de Empresas Mixtas de Inversión China y                                     Extranjera, promulgado por el Consejo de Estado el 20 de septiembre de 1983, art.78.

         [2] Ver Reglamento Provisional para la Concesión de Préstamos por el Banco de China a las Empresas                                 Mixtas de Inversión China y Extranjera, aprobado por el Consejo de Estado el 13 de marzo de 1981, y                           promulgado por el Banco de China el 12 de marzo de 1981.

[3] Ver Disposiciones Generales de la RPC sobre las actividades de Préstamos, en vigor desde el 27 de julio de 1995, art. 22.

[4] PEDRO SERANTES, Gestión financiera del comercio exterior, ICEX, 1993, p. 55.

[5] PEDRO SERANTES, Gestión financiera del comercio exterior, ICEX, 1993, p. 51.

[6] Según información proporcionada por COFIDES.

[7] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 65.

[8] ICKERINGILL, P.D.J., Project Finance, IFL Rev, Special suplement, April 1994, p. 33.

[9] LEGER, C., Les Joint Ventures et les transferts de technologie en Chine (conferencia que tuvo lugar el 1 de abril de 1996.

[10] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 65.

[11] ICKERINGILL, P.D.J., Project Finance, IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 33.

[12] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 6.

EQUILIBRIO DE DIVISAS DE LA EQUITY JOINT VENTURE

El sistema chino de control de cambios es totalmente diferente al de los países desarrollados occidentales, ya que la moneda china, el Rmb, no es convertible. Sin embargo, desde enero de 1994 se ha introducido un sistema de tipo de cambio flotante dirigido, que se pretende sea el primer paso para hacerla convertible[1].

Además, el 1 de abril de 1996 entró en vigor un reglamento en virtud del cual las empresas con capital extranjero podrán en lo sucesivo, sin necesidad de aprobación especial, convertir Rmb en divisas para distribuir beneficios a los inversores extranjeros[2].

Adicionalmente, China está introduciendo un nuevo régimen experimental de divisas para las empresas con capital extranjero en Shanghai, Shenzhen, Dalian y la Provincia de Jiangsu, que puede ser introducido en el resto del país en un futuro próximo[3].

Mientras el Rmb no sea convertible, las empresas deben contar con un equilibrio de monedas, disponiendo de medios para conseguir divisas con las que financiar sus importaciones de materias primas, maquinaria, los sueldos de los expatriados, la repatriación de los beneficios, etc. Por ello, las autoridades exigen normalmente a las partes que fijen en el contrato de JV una cuota de exportación, es decir, una parte de la producción que debe exportarse, que es propuesta por las partes del contrato y aprobada por las autoridades.

Este tema es estudiado en profundidad en el apartado 2.1.2.2., al que no remitimos.

[1] LANDAU, N., Becoming Yuan, International Business, Marzo 1994, p. 120-121.

[2] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

[3] Ver MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

CONTABILIDAD Y AUDITORIA DE LA EQUITY JOINT VENTURE

La contabilidad de las empresas con capital extranjero está regulada por el Sistema Contable de la Empresa con Inversión Extranjera[1], que entró en vigor el 1 de julio de 1992. Esta ley sigue, en líneas generales, las prácticas internacionales, utilizando el principio del devengo y el sistema de doble partida.

Según dicha ley, todos los justificantes, libros contables, informes estadísticos e informes preparados por las JVs deben estar redactados en chino, aunque también puede usarse una segunda lengua, con el mutuo acuerdo de las partes[2].

Por otra parte, en la contabilidad debe utilizarse principalmente el Rmb como unidad monetaria estándar, aunque también puede utilizarse otra moneda mediante consulta de las partes[3]. Las JVs que utilicen divisas en la contabilidad deberán preparar, junto con las cuentas en divisa, unas cuentas equivalentes en Rmb[4].

Deben elaborarse balances trimestrales sin auditar y anuales auditados por un contable oficial chino[5], que deberán presentarse en el departamento de finanzas e impuestos, en el de industria y en el de comercio, así como en el departamento responsable de la JV.

El ejercicio fiscal de la JV coincide con el año natural, es decir de 1 de enero a 31 de diciembre[6].

Las JV deben nombrar un auditor responsable de revisar los ingresos, pagos y cuentas, y presentar informes al Consejo de Administración y al Director General[7]. Para que los siguientes documentos tengan validez, deben ser certificados por un auditor reconocido en China:

– Certificados de inversión de las partes de la JV.

– Informes fiscales anuales.

– Informes fiscales sobre la liquidación de la JV.

Por último, la Ley de Contables Públicos permite a los auditores extranjeros la obtención en China del Título de Contable Público (Certificate of Public Accountant, CPI), pudiendo firmar el informe final de verificación.

           [1] Foreign Investment Enterprise Accounting System.

[2] Ver Reglamento …, art. 84.

[3] Ver Reglamento …, art. 85.

[4] Ver Reglamento …, art. 86.

[5] Las formalidades exigidas por la ley china en este sentido son más rigurosas que en muchos países occidentales, como España, en que sólo se exige que se auditen las cuentas anuales a empresas con determinadas dimensiones.

[6] Ver Reglamento …, art. 83.

[7] Ver Reglamento de la RPC sobre las EJV con capital Chino y Extranjero, art. 82.

 

FISCALIDAD

El sistema fiscal chino creado en los últimos años ha sido inspirado en los sistemas fiscales de los países desarrollados, por lo que no es muy diferente de éstos. Los principales impuestos que afectan a las empresas con capital extranjero y a su personal expatriado son los siguientes: Impuesto de Sociedades, Impuesto sobre Incrementos de Patrimonio, Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuesto sobre el Consumo, e Impuesto sobre Negocios.

El hecho imponible del Impuesto sobre Sociedades viene constituido por la obtención de rentas dentro o fuera de China por empresas con sede central en este país y por la obtención de rentas en China por el resto de las empresas. La base imponible se compone de los ingresos netos de explotación y de otros tipos de ingresos netos[1], restando de los ingresos brutos los gastos deducibles, provisiones por insolvencia y la amortización de los activos fijos según método lineal (también pueden utilizarse métodos acelerados con autorización especial). Se consideran gastos no deducibles el gasto por adquisición de activos fijos, los intereses para la adquisición de los mismos, el Impuesto sobre Sociedades, las sanciones, las pérdidas extraordinarias cubiertas por seguros, las donaciones, las cotizaciones a seguridades sociales extranjeras, los honorarios de gestión a entidades vinculadas y los royalties pagados a la matriz. Ello supone un marco restrictivo para la deducibilidad de gastos pagados a la matriz, que en muchos países sí son deducibles. La bases imponibles negativas pueden ser compensadas durante los cinco años siguientes[2].

Esquema II.5.8. Impuestos chinos que afectan a las JVs

Fuente: elaboración propia

El tipo impositivo es del 33% (30% nacional y 3% local), similar a los tipos impositivos existentes en la mayoría de países occidentales[3]. De la cuota imponible pueden deducirse los impuestos pagados por los ingresos obtenidos en el extranjero, hasta el límite del Impuesto sobre Sociedades chino correspondiente a dichos ingresos[4].

Por otra parte, las JVs deben efectuar pagos a cuenta trimestralmente en base a los beneficios del año anterior[5].

Hay que poner de relieve que existen una serie de importantes incentivos fiscales para las empresas con capital extranjero, mayores a los que suelen ofrecer los países desarrollados occidentales para atraer la inversión extranjera. Destacan los siguientes incentivos:

– Empresas con duración superior a 10 años: exención del Impuesto de Sociedades durante los dos primeros años a partir del primer año con beneficios.

– Empresas que exporten mas del 70% de su producción: pueden solicitar una reducción del 50% del Impuesto de Sociedades finalizado el período de exención o reducción.

– Empresas tecnológicamente avanzadas: finalizado el período de exención o reducción, todavía podrán beneficiarse de una reducción del 50% en su Impuesto de Sociedades durante 3 años.

– Empresas que reinviertan todo o parte de sus beneficios en China: pueden solicitar la devolución del 40% de la cuota liquidada del Impuesto de Sociedades correspondiente a la cantidad reinvertida.

Cuadro II.5.2. Incentivos fiscales a la inversión extranjera

 

Empresas manufactureras con actividades durante más de 10 años 2 años de vacaciones fiscales en el I.S. + 3 años de bonificación del 50%
Empresas de alta tecnología 50% de bonificación I.S. durante 3 años adicionales
Empresas exportadoras 50% bonificación I.S. si las exportaciones superan el 70% de la producción
Reinversión de los beneficios durante 5 años Devolución del 40% del I.S. correspondiente a los beneficios reinvertidos

(100% para empresas exportadoras o de alta tecnología)

Empresas establecidas en determinadas zonas de inversión Tipos impositivos reducidos (p.e., 15% ó 24%) y otros incentivos

 

Fuente: Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras y otra normativa

Además, existen zonas especiales de inversión que ofrecen otros incentivos, como tipos reducidos del impuesto de sociedades del 15% ó del 24%.

Lo incrementos de patrimonio puestos de manifiesto en la transmisión de inmuebles, a diferencia de muchos países, en que quedan incluidos dentro de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, en China están sujetos a un impuesto independiente denominado Impuesto sobre Incrementos de Patrimonio, que grava las transmisiones de inmuebles a un tipo impositivo entre el 30% y el 60%.

Los empleados de las JVs están sujetos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, cuyo hecho imponible consiste en la obtención de rentas dentro o fuera de China por personas físicas que hayan residido en este país durante un año o más y la obtención de rentas en China por el resto de personas físicas. La base imponible está constituida por los ingresos procedentes de salarios en exceso de 800 rmb., estando exentos los intereses de depósitos de ahorro, bonos del tesoro y bonos financieros expedidos por el Estado, entre otros. El tipo impositivo aplicable oscila entre el 5% y el 45%. Como en muchos países, las empresas deben practicar mensualmente una retención sobre los salarios de sus empleados[6].

China ha introducido, también, un Impuesto sobre el Valor Añadido, inspirándose en los países desarrollados, que grava la venta de mercancías, la importación y prestación de servicios relacionados con la fabricación y la reparación o sustitución de bienes. Gozan de exención los productos agrícolas y ganaderos, los productos farmacéuticos, los instrumentos de precisión importados para investigación científica, experimentos y enseñanza y los equipos para procesado y ensamblado importados con aportación de materiales, así como el comercio de compensación, entre otros. La base imponible está constituida por el valor de venta; para las importaciones, por el valor de aduana más los aranceles y el Impuesto sobre el Consumo.

Se aplica un tipo impositivo general del 17% y uno reducido del 13% para algunos productos, como cereales, aceites vegetales y libros. Sin embargo, las pequeñas empresas tributan al 6%[7].

A diferencia de muchos países, en que las entregas de bienes (salvo ciertos bienes de lujo) y prestaciones de servicios quedan sujetas exclusivamente al IVA, en China existen, junto al IVA, otros impuestos indirectos, como el Impuesto sobre Negocios, que grava la prestación de servicios que no están sometidos al IVA, como servicios de transporte, construcción, servicios bancarios y de seguros, actividades culturales, deportivas, recreativas, etc., la transmisión de inmovilizado inmaterial y la venta de bienes inmuebles. Quedan exentos ciertos servicios, como la asistencia médica o la educación. La base imponible está constituida por la remuneración del servicio o precio de la venta más cualquier concepto percibido fuera del precio. El tipo impositivo aplicable oscila entre el 3% y el 20%[8]

Asimismo, el Impuesto sobre el Consumo grava la producción e importación de ciertos bienes, como tabaco, bebidas alcohólicas, cosméticos, automóviles, motocicletas, etc. Para calcular la base imponible hay que tener en cuenta el precio de venta más otros conceptos que pague el comprador, excluido el IVA. El tipo impositivo oscila entre un 3% y un 45%[9].

Por otra parte, existe un Convenio de doble imposición entre la R.P. China y España, firmado el 22 de noviembre de 1990, que fija un marco para evitar la doble imposición y la evasión fiscal[10]. De conformidad con el mismo, los dividendos, intereses y royalties percibidos por una empresa española procedentes de China tributan en España al tipo general y en China al tipo del 10% del importe bruto en caso de que el perceptor sea el beneficiario efectivo[11].

Cuadro II.5.3. Tributación de dividendos, intereses y cánones obtenidos en China por residentes en España

 

Dividendos 10%
Intereses 10%
Cánones 10%

 

Fuente: Convenio de doble imposición entre la R.P. China y España

Por otra parte, como regla general, las rentas de residentes en este país en concepto de sueldos, salarios y remuneraciones similares obtenidas en China por razón de un empleo[12] y la remuneración de servicios profesionales u otras actividades de naturaleza independiente sólo tributan en China[13].

Por último, las retribuciones de residentes en España obtenidas como miembro de un Consejo de Administración o de vigilancia en China tributan en China y en España[14].

 

                    [1] Ver Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión       Extranjera y Empresas Extranjeras, de 9 de abril de 1991, en vigor desde el 1 de julio de 1991, y          Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de              Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras, promulgados el 30 de junio de 1991, entrando              en vigor el 1 de julio de 1991.

[2] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific … A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

                    [3] Ver Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión       Extranjera y Empresas Extranjeras, de 9 de abril de 1991, en vigor desde el 1 de julio de 1991, y          Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de              Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras, promulgados el 30 de junio de 1991, entrando              en vigor el 1 de julio de 1991.

[4] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific … A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

                    [5] Ver Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión       Extranjera y Empresas Extranjeras, de 9 de abril de 1991, en vigor desde el 1 de julio de 1991, y          Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de              Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras, promulgados el 30 de junio de 1991, entrando              en vigor el 1 de julio de 1991.

                    [6] Ver Ley de la República Popular China del Impuesto sobre la Renta Individual, Reglas Detalladas y         Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China del Impuesto sobre la Renta de las         Personas Físicas, que entraron en vigor el 1 de enero de 1994.

                    [7] Ver Reglamento Provisional de la República Popular China del Impuesto sobre el Valor añadido, de         13 de diciembre de 1993, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, y Reglas Detalladas de Ejecución del      Reglamento Provisional del Impuesto sobre el Valor Añadido, de 25 de diciembre de 1993, en vigor desde el 1 de enero de 1994.

                    [8] Ver Reglamento Provisional de la República Popular China del Impuesto sobre Negocios, de       diciembre de 1993, en vigor desde el 1 de enero de 1994, y Reglas Detalladas de Ejecución del          Reglamento Provisional del Impuesto sobre Negocios, de 25 de diciembre de 1993, en vigor desde el 1 de enero de 1994.

                    [9] Ver Reglamento Provisional de la República Popular China del Impuesto sobre el Consumo, de 13 de      diciembre de 1993, en vigor a partir del 1 de enero de 1994, y Reglas Detalladas de Ejecución del            Reglamento Provisional del Impuesto sobre el Consumo, de 25 de diciembre de 1993, en vigor desde el 1                 de enero de 1994.

                    [10] Ver Convenio entre el Gobierno de España y el Gobierno de la República Popular China para evitar la    Doble Imposición y prevenir la Evasión Fiscal en Materia de Impuestos sobre la Renta y el Patrimonio, f         irmado en Pekín el 22 de noviembre de 1990, publicado el 25 de junio de 1992, BOE nº 152.

                    [11] Ver Convenio …, art. 10.

                    [12] Ver Convenio …, art. 15.

                    [13] Ver Convenio …, art. 14.

                    [14] Ver Convenio …, art. 16.

 

ESTRATEGIAS

FINANCIACION DE LA EQUITY JOINT VENTURE

Para financiar la JV, desde el punto de vista de la parte extranjera, deben tomarse cuatro grandes decisiones: ¿Cómo financiar la JV?, ¿Cómo financiar la aportación del socio extranjero a la JV?, ¿Cómo financiar el endeudamiento de la JV? y ¿Cómo garantizar éste?. A estas cuestiones, se podría añadir una quinta: ¿Cómo financiar las aportaciones del socio chino?. Sin embargo, omitiremos este tema, ya que esta tesis se centra en las estrategias a seguir por la JV y el socio extranjero de la misma.

Respecto de la primera cuestión, uno de los aspectos más importantes a incluir en el contrato de JV es su forma de financiación[1]. En este sentido, existen dos maneras básicas de financiar la JV: mediante las aportaciones de los socios o mediante endeudamiento.

Esquema II.5.9. Principales estrategias de financiación de la JV

Fuente: elaboración propia

La vía aportación al capital permite una mayor solidez financiera de la JV y no se ve afectada por las normas chinas en materia ratios de endeudamiento[2]. Además, permite graduar el drenaje de fondos hacia la matriz, especialmente en caso de que los tipos impositivos aplicables en el Estado de residencia de ésta última sean superiores a los aplicables a la JV en China. No obstante, esta ventaja debe ser valorada a la luz de una posible aplicación de medidas de transparencia fiscal internacional, que obligarían a imputar a la matriz los fondos retenidos en la JV[3]. Por otra parte, así como en muchos países se aplican y calculan beneficios fiscales en función de la cifra de capital aportado[4], en China dichos beneficios dependen de otras variables[5].

En la mayoría de países el endeudamiento es más ventajoso desde un punto de vista fiscal[6], ya que los intereses constituyen gasto deducible en la JV, evitan imposición indirecta por la constitución de la JV o ampliación de su capital y permiten frecuentemente una repatriación de los fondos en condiciones más favorables[7]. No obstante, los intereses no constituyen gasto deducible en China[8], aunque aquellos pagados por la adquisición de inmovilizado inmaterial se capitalizan, es decir, se incluyen en el valor de los activos, pudiendo ser deducidos de forma lineal en el período de amortización de los activos[9]. Por otra parte, no evitan la imposición indirecta, ya que están sujetos al Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (0,005% del importe del préstamo[10]).

Para proyectos a largo plazo e intensivos en capital puede intentarse obtener una relajación de las restricciones en cuanto al endeudamiento expuestas anteriormente[11], ya que existen casos de empresas que lo han conseguido, como la empresa DAYA BAY, a la que se permitió un ratio endeudamiento/patrimonio neto de 9:1[12].

Otras estrategias para financiar la JV son el arrendamiento y el leasing[13], que tienen la ventaja de que permiten reducir la cifra de inversión, lo que puede ser útil para no exceder el umbral a partir del cual el proyecto debe ser aprobado por las autoridades centrales[14]. Otra ventaja de utilizar el arrendamiento es que las rentas arrendaticias constituyen gasto deducible[15] y si se pagan al socio extranjero, generalmente, no están sujetas a tributación en China, siempre que exista Convenio de Doble Imposición entre China y el Estado de residencia del socio extranjero[16].

Algunas empresas han obtenido la financiación que les faltaba incluyendo como socio al Banco de China. En este sentido, según una encuesta de la MANCHESTER BUSINESS SCHOOL, 6 de las 30 JVs  encuestadas contaban con participaciones del Banco de China, oscilando entre un 15% en la JV de VOLKSWAGEN y un 40% en la de TRILEASING INTERNATIONAL[17].

Por otra parte, debe obtenerse la mayor financiación posible en Rmb, con el objeto de reducir los gastos en divisas[18].

Respecto de la segunda cuestión, para la financiación de la aportación de la parte extranjera y de sus gastos previos a la constitución de la JV (como los gastos de prospección, estudio de viabilidad, etc.), es aconsejable utilizar los instrumentos de promoción del desarrollo y la inversión que diversos estados y organismos internacionales ponen a disposición de los inversores. Tratándose de empresas españolas, puede ser ventajoso beneficiarse del programa ECIP, de la financiación de COFIDES y de los préstamos del ICO[19]. Dado que no suele ser posible financiar toda la inversión con uno solo de estos instrumentos, pueden utilizarse varios de ellos a la vez. Esta es la estrategia que siguió CHUPA CHUPS, que financió el 70% de sus aportaciones con la línea de crédito ICO/ICEX y un préstamo financiado por COFIDES/ECIP. La existencia de estos instrumentos, diseñados para fomentar la inversión en países en desarrollo con condiciones financieras más ventajosas a las de mercado, hacen que la financiación de proyectos de inversión en China, al igual que en otros países en desarrollo, sea diferente a los proyectos de inversión en países desarrollados.

Esquema II.5.10. Estrategia de financiación de aportaciones de JVs en China con capital español

Fuente: elaboración propia

Por lo que se refiere a la financiación del endeudamiento de la JV, algunos contratos de JV contienen el compromiso de las partes de obtener financiación para la JV de forma proporcional a su participación en el capital social. Generalmente se obtiene financiación del Banco de China, del propio socio extranjero o de bancos extranjeros[20]. En este sentido, las JVs que tengan un socio español pueden beneficiarse de préstamos del Instituto Español de Crédito para financiar el endeudamiento de la JV[21].

Para financiar equipos extranjeros, conviene, también, utilizar créditos gubernamentales en condiciones concesionales, ya que sus condiciones financieras son especialmente favorables. Además, la financiación con créditos gubernamentales es uno de los puntos que la parte china tiene en cuenta en la selección del socio extranjero. Este aspecto fue decisivo en el caso de AEOLUS-CITROEN AUTOMOBILE, en la que la empresa china 2ND AUTOMOBILE WORKS eligió como socio a CITROËN en vez de a FIAT debido a que el Gobierno francés ofreció créditos blandos por valor de 533 millones de dólares.

Para financiar equipos importados por la JV de España, pueden utilizarse créditos FAD, aunque hay que contar con que la tramitación suele ser lenta y su obtención no siempre es fácil[22]. Si se trata de equipos fabricados en otros países que conceden créditos gubernamentales para promover las exportaciones, conviene intentar beneficiarse de éstos.

Cuando las partes han de financiar ellas mismas el endeudamiento de la JV, nos encontramos con el obstáculo en China, a diferencia de otros países, de que la parte china no puede conceder préstamos a la JV, salvo en caso de que se trate de una entidad financiera autorizada[23]. No obstante, cabe la estrategia de que ésta venda activos con precio aplazado[24].

Para la concesión de financiación, los financiadores tienen en cuenta normalmente las previsiones de flujos de caja de ingresos con los que devolver los préstamos. Este análisis requiere una evaluación de los diferentes tipos de riesgos: de finalización del proyecto, operativos, de mercado, de fluctuación de la moneda, políticos, etc.[25]. Por ello, los financiadores pueden exigir garantías a las partes o a la JV, por lo que conviene incluir en el contrato de JV un reparto de responsabilidades a este respecto[26]. En la práctica internacional suelen utilizarse más las garantías mancomunadas (cada garante responde de una parte de la deuda) que las solidarias (todos los garantes responden de la totalidad de la deuda)[27]. En China, a diferencia de otros países, la forma de garantía más aceptada para cubrir los riesgos antes mencionados son los avales de la matriz o de entidades financieras y las prendas, ya que las hipotecas sobre derechos de uso del suelo cuentan con un marco legal poco desarrollado[28].

Además, existen otras fórmulas que no consisten en garantías pero que pueden ser utilizadas como apoyo financiero, como el compromiso de una parte de proporcionar apoyo financiero a la JV con el objeto de que pueda financiar sus gastos operativos e inyectar fondos para finalizar su construcción en caso de falta de financiación. Otra alternativa consiste en ceder al financiador los derechos del inversor o la JV en contratos importantes, como contratos de suministro, de construcción, de compraventa de productos, de JV o garantías, de forma que el financiador pueda ejercer control sobre dichos contratos en caso de que sea necesario. No obstante, en la mayoría de casos, dichas cesiones sólo son reconocidas en China si las autoridades competentes de la aprobación de la JV han dado su consentimiento[29].

Esquema II.5.11. Estrategias para garantizar el endeudamiento de la JV

Fuente: elaboración propia

Asimismo, pueden gravarse las cuentas de divisa en la RPC en favor de los financiadores, aunque los bancos de la RPC suelen ser reticentes a reconocer cualquier notificación de cesión o gravamen. Esto permite a los financiadores controlar como están siendo utilizadas las divisas del proyecto y asegurar que habrán suficientes divisas para devolver el préstamo.

Por último, algunos contratos incluyen la política en materia de reparto de dividendos[30]. En este sentido, en algunas JVs, especialmente en sectores sujetos a una rápida obsolescencia tecnológica, los socios consideraron la reinversión tan importante para la viabilidad a largo plazo que negociaron en el contrato ciertas directrices para la reinversión[31].

[1] BALFOUR, P., Structuring Joint Ventures, Practical Law for Companies, Julio 1993, p. 41.

[2] Ver apartado 5.1.1..

[3] Según información facilitada en seminario impartido por ARTHUR ANDERSEN sobre fiscalidad internacional en 1996.

[4] DE ARESPACOCHAGA, J., Planificación fiscal internacional, Marcial Pons, Madrid, 1996, p. 411.

[5] Ver apartado 5.1.4..

[6] CHULIA VICENT, E. y BELTRAN ALANDETE, T., Aspectos Jurídicos de distintos contratos atípicos, p. 83.

[7] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 17.

[8] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific… A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

[9] ARTHUR ANDERSEN, China Perspectives, Arthur Andersen, 1993, p. 169.

[10] Ver Reglamento Provisional de la RPC de Actos Jurídicos Documentados y Reglamento de Aplicación.

[11] Ver apartado 5.1.1..

[12] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 66.

[13] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 20.

[14] Ver apartados 1.1.1.

[15] ARTHUR ANDERSEN, China Perspectives, Arthur Andersen, 1993, p. 169.

[16] Ver Convenios de Doble Imposición firmados por la RPC.

[17] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 65.

[18] WINTHROP, STIMSON, PUTNAM & ROBERTS, Joint Ventures,  IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 28.

[19] Ver apartado 5.1.1.1.

[20] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 64.

[21] Ver apartado 5.1.1.1.

[22] Ver apartado 5.1.1.1.

[23] Ver apartado 5.1.1.1.

[24] Ver BALFOUR, P., Structuring Joint Ventures, Practical Law for Companies, Julio 1993, p. 38.

[25] ICKERINGILL, P.D.J., Project Finance, IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 33.

[26] BALFOUR, P., Structuring Joint Ventures, Practical Law for Companies, Julio 1993, p. 39.

[27] ALLEN & OVERY, Joint Ventures. Key issues, Allen & Overy, London, 1992, p. 4.

[28] Ver apartado 5.1.1.1.

[29] ICKERINGILL, P.D.J., Project Finance, IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 33.

[30] ALLEN & OVERY, Joint Ventures. Key issues, Allen & Overy, London, 1992, p. 22.

[31] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 72.

 

EQUILIBRIO DE DIVISAS DE LA EQUITY JOINT VENTURE

Ya en la fase de estudio de viabilidad, hay que concretar las fuentes de divisas con las que financiar los suministros, equipos extranjeros, pagar al personal extranjero, pagar royalties, intereses y principal de préstamos en divisas, gastos de formación y viajes en el extranjero, marketing para la exportación, repatriar los beneficios, etc., con el objeto de evitar futuros problemas[1].

Dado que la moneda china no es convertible y que no se permite a las JVs, en general, vender en divisas en el mercado doméstico[2], las JVs en China deben adoptar estrategias peculiares para la obtención de divisas respecto de los países en que la moneda es convertible o incluso de algunos en que aunque la moneda no es convertible se permite vender en divisas en el mercado interno o el Gobierno proporciona divisas a las JVs[3].

En ocasiones la parte china asegura que las autoridades proporcionarán divisas, pero no hay que aceptarlo, salvo que aporten un documento firmado por las autoridades[4].

Como se explicó anteriormente, a las empresas con capital extranjero se les exige la exportación de un porcentaje de su producción[5]. Esta cuota es propuesta por las partes en el contrato y aprobada por las autoridades, conviniendo para la empresa extranjera que sea lo más baja posible. Muchas JV tienen una cuota entre un 20% y un 40%[6]. Cuando se fabrican productos que China necesita importar, las autoridades pueden conceder que se pueda vender el 100% en el mercado interior, a lo que se denomina sustitución de importaciones. Algunas empresas que han conseguido este estatus son ALCATEL-BELL y VOLKSWAGEN.

En la práctica, la Administración china no exige un riguroso cumplimiento de las cuotas de exportación, existiendo numerosas compañías que venden toda o casi toda su producción en China sin que las autoridades les fuerce a lo contrario, como GOULDS, que, gracias a sus buenas relaciones con las autoridades, puede esquivar el 30% de cuota de exportación[7].

Dado que no siempre es posible exportar parte de la producción, conviene incluir en el contrato de JV de forma flexible otros métodos para conseguir el equilibrio de divisas[8], siendo los principales los siguientes[9]:

– Cambio de Rmb por divisas en centros de cambio[10], bancos u otras empresas.

– Exportación de productos chinos.

– Sustitución de componentes y materias primas de importación por otras de origen chino.

– Venta en divisas en el mercado doméstico.

– Obtención de préstamos en Rmb de bancos locales[11].

– Comercio de compensación[12].

Esquema II.5.12. Principales estrategias para obtener un equilibrio de divisas

Fuente. elaboración propia

Asimismo, en ocasiones se establece el orden de prioridades de uso de las divisas. En este sentido un orden razonable puede ser el siguiente:

– Importación de materias primas, componentes, equipos, maquinaria y recambios.

– Pago de principal e intereses de préstamos en divisa, primas de seguro y gastos de transportes.

– Salarios y otras remuneraciones a los empleados.

– Distribución de beneficios a la parte extranjera.

– Otros gastos necesarios en divisa.

[1] Ver apartados III.2.1.2.2. y III.2.2.2..

[2] Ver apartado III.2.2.2..

[3] DURAND-BARTHEZ, P. y BAPTISTA, L.O., Les associations d’entreprises (Joint Ventures) dans le commerce international, Feduci, Paris, 1986, p. 146.

[4] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 58.

[5] Ver apartado III.2.1.2.2.

[6] Por ejemplo, en ABB es del 20%; en LOCTITE, del 20%; en ALLEN BRADLEY, del 30%.

[7] Lo mismo sucede con GOLDEN KEY, que debe exportar un 40% de su producción, pero vende todas sus motocicletas Golda en el mercado chino, o con DANTE, que tiene una cuota de exportación del 70%.

[8] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 6.

[9] Ver apartado III.2.2.2.

[10] COLLADO, A., El marc jurídic de les inversions a Xina, Catalunya Internacional, Enero-Marzo 1995.

[11] WINTHROP, STIMSON, PUTNAM & ROBERTS, Joint Ventures,  IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 28.

[12] Por ejemplo, en la JV de HITACHI en Fuzhou, la parte china gestiona los gastos de alojamiento, asistencia médica y “bienestar”, mientras que el socio japonés supervisa las áreas técnicas y de producción, y ambos socios se ocupan conjuntamente de la contratación y el despido del personal (BEAMISH, P.W. y SPIESS, L., Foreign direct investment in China, International Business in China, Routledge, London, 1993, p. 159).

CONTABILIDAD Y AUDITORIA DE LA EQUITY JOINT VENTURE

La contabilidad de una JV es importante por dos razones: las reglas contables pueden influir en el cálculo del beneficio o pérdida y existe presión burocrática para asegurar el cumplimiento de las normas fiscales y controlar la actividad de la JV[1]. Por ello, lo aconsejable en la mayoría de casos es adoptar, dentro de los límites permitidos por la legislación china, los procedimientos operativos y financieros de la parte extranjera, incluyendo los relativos a planes y presupuestos, ya que el sistema de contabilidad chino, sobre todo el de costes, no está suficientemente detallado, y la introducción del sistema de la matriz permite una mayor coordinación y control.

De hecho, generalmente es la parte extranjera la que establece el sistema de contabilidad y registros, aunque frecuentemente deben realizarse algunas adaptaciones para cumplir con la legislación china y ajustarse a las condiciones operativas en China. Pueden darse algunos conflictos relativos a los registros contables y financieros, pero la falta de legislación sobre contabilidad de costes y la inexperiencia de la parte china implican que este aspecto no sea especialmente polémico[2].

En relación con lo anterior, conviene concretar y desarrollar en el contrato de JV las obligaciones contables previstas por la legislación china, contemplando como mínimo las siguientes formalidades:

– La JV facilitará a cada parte las cuentas anuales (cuenta de pérdidas y ganancias, balance e informes de cash flow), informes de ventas y otra documentación relevante dentro de los 30 días desde la finalización de cada trimestre, debiendo constar toda dicha información en chino y en inglés (o en el idioma de la parte extranjera).

– El Director General se encargará dentro de los tres primeros meses de cada ejercicio de la preparación del balance correspondiente al ejercicio anterior, la cuenta de pérdidas y ganancias y la propuesta de distribución de resultados, y lo presentará al Consejo de Administración para su aprobación.

– El Director General también será responsable de la preparación y presentación al Consejo de Administración de informes de ventas, producción, costes, beneficios y situación de caja mensuales, balances y cuentas de pérdidas y ganancias, informes de cash flow bianuales y explicaciones y estudios que permitan al Consejo de Administración tomar decisiones apropiadas sobre todos los asuntos de interés, todos los cuales serán redactados en chino y en inglés (o en el idioma de la parte extranjera) en la forma y dentro del período de tiempo señalado por el Consejo de Administración.

Conviene señalar expresamente que las partes y sus representantes tendrán pleno acceso a las cuentas y registros contables de la JV, que deberán ser guardados en la sede social.

Una decisión que debe tomarse es qué unidad contable se utilizará, siendo lo común adoptar el Rmb. Para el cálculo de la conversión de las divisas a Rmb a efectos contables, un medio apropiado puede ser el uso de la media de los tipos de cambio comprador y vendedor publicados por el Banco Popular de China en la fecha de cada transacción.

En cuanto al idioma de los documentos contables, normalmente se establece que los libros e informes contables, así como las cuentas anuales, deben estar escritas en chino y en inglés (o en el idioma del socio extranjero). Por lo que respecta a las facturas y recibos, en algunos contratos se estipula que sólo estarán escritos en chino, mientras que otros exigen que también lo estén en inglés o en el idioma de la parte extranjera.

Por lo que se refiere a la auditoría de las cuentas, es aconsejable establecer que éstas serán auditadas cada año por un auditor inscrito en China y elegido por el Consejo de Administración entre las firmas de auditoría reconocidas internacionalmente, cuyos informes deberán ser presentados al Consejo de Administración y al Director General, y que cada parte podrá invitar a sus expensas a un contable externo inscrito o un auditor para realizar un examen financiero.

[1] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 72.

[2] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 73.

FISCALIDAD DE LA EQUITY JOINT VENTURE

Aunque pocos inversores en China se dejan influir por los aspectos fiscales en su toma de decisiones, los cálculos fiscales deben formar parte del estudio de viabilidad y del contrato de JV[1]. Para trazar las estrategias fiscales relativas a la creación de una JV en China hay que seguir una serie de principios generales en materia fiscal aplicables a la inversión en cualquier país, pero con ciertas particularidades derivadas del sistema fiscal chino.

En primer lugar, cuando se trate de proyectos que puedan ser de interés para el Gobierno chino[2], como proyectos en zonas poco desarrolladas, de alta tecnología, etc., así como aquellos de baja rentabilidad, conviene ser consciente desde las primeras negociaciones de los incentivos fiscales[3] que conceden las autoridades[4] y solicitar y negociar bien reducciones y vacaciones fiscales, ya que hay empresas han conseguido vacaciones fiscales de hasta cinco años. Cualquier privilegio fiscal debe contar con la aprobación de las autoridades fiscales y estar contenido por escrito en el contrato de JV.

En segundo lugar, es importante una adecuada planificación fiscal[5]. Por un lado, los inversores extranjeros deben usar los convenios de doble imposición para obtener el tratamiento fiscal más favorable. En este sentido, Stephan Curley y Darren Fortunato señalan que las empresas que saben aprovechar los incentivos de los convenios de doble imposición tienen un pie puesto en la creación de una base sólida para el éxito a largo plazo de la inversión[6]. Los mencionados convenios de doble imposición deben tenerse en cuenta tanto para decidir la forma de inversión como para decidir la filial desde la que realizar la inversión en China, de forma que podamos beneficiarnos de un convenio de doble imposición beneficioso en circunstancias en que la matriz extranjera no puede[7].

Por otro lado, para decidir la financiación de la JV y la forma de transmitir los activos hay que tener en cuenta el tratamiento fiscal de cada una de las alternativas, especialmente los tipos de retención y la deducibilidad en China y la tributación en el Estado de residencia del socio extranjero por los diferentes tipos de rendimientos satisfechos por la JV al socio extranjero por su financiación y transmisión de activos, como dividendos, intereses, royalties, honorarios de gestión[8], comisiones por agencia, distribución[9], honorarios por otro tipo de servicios, rentas arrendaticias[10], precio de suministros, etc.[11]. En este sentido, a dichos rendimientos se aplica en China una retención del 20%[12], salvo que existan convenios de doble imposición con el Estado de residencia del socio extranjero, en los que suelen contemplarse retenciones más reducidas o ningún tipo de retención. Por lo que se refiere a la deducibilidad de dichos rendimientos, hay que tener en cuenta que no son deducibles fiscalmente los royalties, honorarios de gestión[13] ni intereses, salvo los pagados por la adquisición de inmovilizado, que pueden ser deducidos vía amortización de los activos[14].

Esquema II.5.13.  Rendimientos satisfechos por la JV al socio extranjero

Fuente: elaboración propia

En caso de que la matriz extranjera disponga de fondos propios que prestar a la JV, una correcta planificación fiscal exigirá que el préstamo proceda, en su caso, de una compañía del grupo que disponga de pérdidas fiscales acumuladas compensables o bien que esté situada en el Estado con menor tributación relativa entre las compañías que integran dicho grupo. Los fondos pueden situarse en dicha compañía vía ampliación de capital, valorando el coste de la operación por fiscalidad indirecta[15].

En algunos casos es aconsejable la estrategia consistente en interponer, entre la empresa matriz y la JV, una empresa holding situada en algún país que le otorgue el tratamiento fiscal de participation exemption[16], es decir, exención de los dividendos recibidos por la holding de la JV y de los incrementos de patrimonio derivados de la transmisión de la participación en la misma, como Holanda o Luxemburgo. La estructura resultante sería la siguiente.

Esquema II.5.14. Interposición de sociedad holding

Fuente: elaboración propia

Esta estrategia tiene la ventaja de que permite distribuir dividendos y transmitir participaciones sin tributación en la sociedad holding[17]. No obstante, esta estructura puede ser desaconsejable cuando existe un convenio de doble imposición entre la el Estado de la matriz y la R.P.China que incluya una cláusula tax sparing, es decir, que permita deducir en el Estado de la matriz un importe superior al que realmente se ha retenido en China[18].

 

 

 

 

[1] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 71.

[2] Ver apartado 5.1.4..

[3] Ver apartado 5.1.4..

[4] WINTHROP, STIMSON, PUTNAM & ROBERTS, Joint Ventures,  IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 28.

[5] COLLADO, A., El marc jurídic de les inversions a Xina, Catalunya Internacional, Enero-Marzo 1995.

[6] CURLEY, S. C.; FORTUNATO, D. R., Shoring up the bottom line, China Business Review, 23, Jan/Feb 1996, p. 26.

[7] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 20.

[8] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 17.

[9] Seminario de PETER BIENENSTOCK  sobre “Joint Ventures: strategy, structure and documentation”, que tuvo lugar el 18 de enero de 1995.

[10] Seminario de PETER BIENENSTOCK  sobre “Joint Ventures: strategy, structure and documentation”, que tuvo lugar el 18 de enero de 1995.

[11] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 17.

[12] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific…A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

[13] ARTHUR ANDERSEN, China Perspectives, Arthur Andersen, 1993, p. 168.

[14] Ver apartado 5.1.1.

[15] DE ARESPACOCHAGA, J., Planificación fiscal internacional, Marcial Pons, Madrid, 1996, p. 436.

[16] Ver MULLARKEY, D., Cross-border Joint Ventures. Strategic planning, Practical Law for Companies, Marzo 1994, p. 20.

[17] DE ARESPACOCHAGA, J., Planificación fiscal internacional, Marcial Pons, Madrid, 1996, p. 436.

[18] Esta información ha sido obtenida de la conferencia de por ALBERTO COLLADO sobre “Los aspectos legales y fiscales de la inversión extranjera en China”, que tuvo lugar el 25 de abril de 1996 en Barcelona.

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