SISTEMA FINANCIERO CHINO

ENTORNO: PARTICULARIDADES DEL AREA FINANCIERA EN CHINA

Para llevar a cabo su actividad, la ECE necesita adquirir una serie de medios, los cuales, a su vez, deben ser financiados de algún modo. Esta financiación puede obtenerse, principalmente, mediante las aportaciones del socio o los socios o mediante endeudamiento. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en muchos países desarrollados, la ley fija unos ratios máximos de endeudamiento, para evitar que empresas extranjeras aporten pocas divisas (ver cuadro siguiente)[1].

Cuadro 2.1. Ratios máximos de endeudamiento de las empresas con capital extranjero

INVERSION TOTAL DEL PROYECTO (DOLARES) RATIO DE ENDEUDAMIENTO
MENOS DE 3 MILLONES 30%
3 A 10 MILLONES 50%
10 A 30 MILLONES 60%
MAS DE 30 MILLONES 66,6%

Fuente: Normas sobre la Ratio de la Inversión de las Empresas Mixtas Equitativas Chino-extranjeras

Asimismo, caben otras variantes para financiar el inmovilizado, como el arrendamiento o el leasing, que todavía está poco extendido, a diferencia de otros países. Cuando éste se usa para adquirir equipos extranjeros, puede realizarse bien directamente, es decir, que la compañía china de leasing use sus fondos en Rmb o divisa para adquirir los equipos y cederlos en leasing al usuario, o bien indirectamente, o sea, que la entidad financiera china adquiera activos en leasing de otra entidad financiera extranjera, para a cederlos a su vez en este régimen al usuario final[2].

El endeudamiento de las ECE puede ser financiado, en Rmb o en divisas, tanto por entidades financieras establecidas en China como en el extranjero. Existen dos tipos de entidades financieras establecidas en China:

– Entidades financieras chinas, como el Banco de China (Bank of China)[3], el CITIC (China International Trust and Investment Co.), el Banco de Comunicaciones (Communications Bank), el Banco Industrial y Comercial de China (Industrial and Commercial Bank of China), el Banco Popular de la Construcción (People’s Construction Bank) y el Banco de Agricultura (Agriculture Bank).

– Sucursales operativas de bancos extranjeros y bancos con capital mixto. Existen más de 75 y ofrecen toda una gama de servicios financieros en divisas, incluyendo préstamos, descuento de letras, cuentas corrientes, transferencias, depósitos y compraventa de acciones y bonos extranjeros. No obstante, todavía no pueden ofrecer financiación en Rmb.

Esquema 2.1. Principales formas de financiación del endeudamiento de la ECE

Fuente: elaboración propia

Los mayores proveedores de préstamos a las empresas con capital extranjero son el Banco de China y el CITIC. Sin embargo, cada vez hay más competencia de bancos chinos, como el Banco de Comunicaciones y el Banco Industrial y Comercial de China, así como de las sucursales extranjeras y bancos mixtos.

Para la obtención de préstamos del Banco de China se exige que el capital social de la ECE esté íntegramente desembolsado y los proyectos para los cuales se solicita financiación cuenten con la autorización administrativa necesaria[4]. Asimismo, se concede prioridad a las JVs tecnológicamente avanzadas u orientadas a la exportación.

Las ECE pueden obtener préstamos en divisas de entidades financieras chinas, aunque son más difíciles de obtener que los préstamos en Rmb, soliendo pedir los bancos chinos garantías de bancos extranjeros o de la matriz y pruebas de que se cuentan con fuentes de divisas. Además, todo préstamo en divisa a medio y largo plazo debe ser inscrito en la Administración Estatal de Control de Cambios (SAEC).

La parte china de un contrato de JV no puede otorgar préstamos a la JV, salvo que se trate de una entidad financiera reconocida, ya que las actividades de préstamo sólo son autorizadas a las empresas chinas que hayan sido aprobadas por el Banco de China, que sean titulares de una licencia de actividad de institución financiera y que hayan sido aprobadas e inscritas como instituciones financieras en el Buró Estatal de Industria y Comercio[5].

Las empresas con capital extranjero pueden también obtener financiación de entidades financieras establecidas en el extranjero. En este sentido, entre las diferentes modalidades financieras, hay que destacar que en muchos países existen instrumentos para financiar la exportación de equipos a China en condiciones favorables, como créditos concesionales o créditos en condiciones OCDE, así como instrumentos para financiar empresas con capital extranjero en China. .

Frecuentemente las entidades financieras exigen prenda u otro tipo de garantía aceptable, mientras que la hipoteca, a diferencia de muchos países, es poco común en China, ya que no cuenta con un marco legal adecuado[6], la ejecución de las hipotecas no es automática (primero se tienen en cuenta los derechos de la autoridad local) y no significa necesariamente que el financiador pueda disponer de los derechos de uso tan fácilmente como en los países desarrollados[7]. La hipoteca está regulada por la Ley de Garantías de 30 de junio de 1995, según la cual sólo pueden ser hipotecados los derechos de uso del suelo del Estado. Las hipotecas deben ser inscritas en diferentes Administraciones en función de que el terreno esté construido o no, y de que esté calificado como zona urbana, no urbana o forestal[8]. Generalmente el Banco de China prefiere un aval incondicional e irrevocable de la matriz o un aval bancario[9].

Los avales del Banco de China y otras entidades públicas sólo pueden ser concedidos por las sucursales que operan en la región donde se lleve a cabo cada proyecto.

Los avales en divisas deben ser aprobados por la Administración Estatal de Control de Cambios. Aunque sólo determinadas instituciones financieras de la RPC están dispuestas a conceder avales en divisas, existen otras entidades, que no son financieras pero que tienen divisas, que pueden concederlos[10].

Por último, aunque la legislación china no lo establece explícitamente, parece que debe entenderse que, como señala Ma Xiaohu, la parte china no podría otorgar una garantía en divisas a la JV, la parte extranjera o los acreedores, salvo que sea una entidad financiera autorizada[11].

Hay que destacar dos deficiencias del sistema financiero chino. Por un lado, el sistema bancario y de documentación es lento, lo que causa retrasos en los cobros y otros movimientos de fondos, especialmente entre distintas ciudades del país y con el exterior, teniendo consecuencias negativas en las tesorerías de las empresas. Ello se debe principalmente al insuficiente desarrollo de las telecomunicaciones (las dotaciones de telex y telefax de los bancos locales dejan mucho que desear) y a la poca coordinación entre diferentes bancos[12].

 

 

Esquema 2.2. Principales deficiencias del sistema financiero chino

Fuente: elaboración propia

Por otro lado, existen dificultades para obtener financiación a corto plazo. El Banco de China es, en ocasiones, restrictivo en la concesión de créditos para la financiación de capital circulante a empresas con capital extranjero.  Además, es de prever que en el futuro continuarán las restricciones crediticias, debido a la política monetaria del Gobierno chino. Por otra parte, no existe en China un mercado de capitales propiamente dicho.

Todo ello puede dar lugar a problemas de liquidez. De hecho, algunos proyectos con importantes dotaciones de activos fijos comienzan ya arrancando con una liquidez insuficiente, debido a unas previsiones incorrectas. Por ello, hay que contar con un suficiente fondo de maniobra.

             [1] Ver Normas sobre la Ratio de la Inversión de las Empresas Mixtas Equitativas Chino-extranjeras,                             promulgadas el 1 de marzo de 1987 por la Administración Estatal de Industria y Comercio.

[2] FERRANDO, A., Las leyes chinas del comercio exterior, José María Bosch, Barcelona, 1992.

         [3] Ver Reglamento de Ejecución de la Ley de la R.P.China de Empresas Mixtas de Inversión China y                                 Extranjera, promulgado por el Consejo de Estado el 20 de septiembre de 1983, art.78.

         [4] Ver Reglamento Provisional para la Concesión de Préstamos por el Banco de China a las Empresas                             Mixtas de Inversión China y Extranjera, aprobado por el Consejo de Estado el 13 de marzo de 1981, y                           promulgado por el Banco de China el 12 de marzo de 1981.

[5] Ver Disposiciones Generales de la RPC sobre las actividades de Préstamos, en vigor desde el 27 de julio de 1995, art. 22.

[6] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 65.

[7] ICKERINGILL, P.D.J., Project Finance, IFL Rev, Special suplement, April 1994, p. 33.

[8] LEGER, C., Les Joint Ventures et les transferts de technologie en Chine (conferencia que tuvo lugar el 1 de abril de 1996.

[9] CAMPBELL, N., A strategic guide to equity joint ventures in China, Pergamon Press, Oxford, 1989, p. 65.

[10] ICKERINGILL, P.D.J., Project Finance, IFL Rev, Specual suplement, April 1994, p. 33.

[11] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 6.

[12] Por ejemplo, HEILONGJIANG NESTLÉ tiene que operar con el Agricultural Bank, mientras que sus clientes usan el sistema del Industrial Bank, entre los cuales existe una deficiente coordinación. Asimismo, el Gobierno ha restringido los clientes a una sola cuenta bancaria, lo que dio lugar a dificultades para NESTLÉ, que tuvo que convencer a las autoridades de que necesitaba más de una. También tuvo que convencerlas de que necesitaba un policía o un guardia de seguridad para proteger el pago de la leche a sus 4.500 proveedores, que lo exigían al contado, y que ascendía a cerca de 3 millones Rmb cada mes.

2.1.2. DIVISAS

Un aspecto importante de la gestión financiera de las ECEs en China viene dado por la gestión de las divisas, ya que la normativa china de control de cambios es estricta, debiéndose destacar seis aspectos: el sistema de cambio de divisas, las cuentas en divisas, el equilibrio en divisas, la repatriación de beneficios, la financiación en divisas y los ingresos en divisas derivados de exportaciones.

Por lo que se refiere al sistema de cambio de divisas, éste es muy diferente al propio de los países desarrollados, ya que la moneda china, el Renmimbi, no es convertible. Sin embargo, desde enero de 1994 se ha introducido un sistema de tipo de cambio flotante dirigido, que se pretende sea el primer paso para hacerla convertible[1].

Además, el 1 de abril de 1996 entró en vigor un Reglamento en virtud del cual las empresas con capital extranjero podrán en lo sucesivo, sin necesidad de aprobación especial, convertir Rmb en divisa para distribuir beneficios a los inversores extranjeros. El Reglamento no tiene disposiciones relativas expresamente a la repatriación de los beneficios y dividendos de los inversores extranjeros, pero, según la interpretación de la Administración Estatal de Control de Cambios, la razón por la que no existen disposiciones expresas es que la distribución de dividendos y beneficios constituyen transacciones en divisa por cuenta corriente, a las que son aplicables disposiciones especiales. Según esta interpretación, el Reglamento establece que cualquier divisa necesitada por una empresa con capital extranjero por cuenta corriente puede ser adquirida en bancos autorizados de acuerdo con el Reglamento del Consejo de Estado sobre Ventas y Pagos en Divisa, presentando los correspondientes certificados[2].

Para distribuir los beneficios, la compra de divisas se realiza mediante la presentación de un acta del Consejo de Administración acordando la distribución de beneficios, junto con los certificados correspondientes. El término “certificados correspondientes” es ambiguo. La Administración Estatal de Control de Cambios proyecta aprobar un reglamento de ejecución que probablemente definirá qué se entiende por dichos certificados. Ma Xiaohu opina que los documentos a presentar incluirán las partes del contrato de JV relativos a las obligaciones de exportación. Si no se cumple la cuota de exportación, los bancos podrán rechazar la solicitud de conversión de Rmb. Sin embargo, dado que China cuenta en la actualidad con reservas de divisas que superan los 80.000 millones de dólares y que muchas empresas necesitan divisas urgentemente, los bancos pueden ser poco estrictos[3].

Adicionalmente, China está introduciendo un nuevo régimen experimental de divisas para las empresas con capital extranjero en Shanghai, Shenzhen, Dalian y la Provincia de Jiangsu, que puede ser introducido en el resto del país en el futuro[4].

Cuando el Rmb sea completamente convertible, las empresas de capital extranjero podrán cambiar moneda local y divisas libremente en los bancos autorizados, con un único tipo de cambio interbancario. Mientras tanto, deben mantener un equilibrio de monedas y contar con fuentes de divisas para financiar las importaciones y los salarios del personal extranjero, etc.

Las empresas de capital extranjero pueden abrir cuentas en divisas en el Banco de China u otras entidades autorizadas[5], a través de las cuales realizarán sus operaciones en moneda extranjera. Todos los ingresos en divisas deben ser depositados en la cuenta en divisas, y todos los pagos en divisas deben ser efectuados desde la misma[6].

También se permite abrir cuentas en divisas en el extranjero, con la autorización de la Administración Estatal de Control de Cambios (State Administration of Exchange Control, SAEC). En dicho caso, debe informar a la mencionada Administración sobre sus entradas y salidas de divisas y facilitarle los extractos bancarios[7].

Las sucursales establecidas por las ECE en el extranjero pueden abrir una cuenta en el Banco de China, debiendo presentar sus cuentas anuales a la Administración Estatal de Control de Cambios a través de la ECE[8].

Las ECE deben mantener un equilibrio entre sus ingresos y gastos en divisa[9]. Cuando una JV cuyos productos sean vendidos principalmente en el mercado chino según su estudio de viabilidad y contrato de JV tenga un desequilibrio de divisas, dicho desequilibrio debe ser resuelto por el gobierno de la provincia, región autónoma o municipalidad correspondiente, o por el Gobierno Central o departamento local del Consejo de Estado con sus propias reservas de divisas; si no puede resolverlo, será resuelto mediante inclusión en el plan tras la aprobación por el MOFTEC y la Comisión Estatal de Planificación[10].

Por lo que se refiere a la repatriación de beneficios, pueden transferirse al extranjero, desde las cuentas en divisas en bancos autorizados[11]:

– Las ganancias y otros ingresos de las empresas con capital extranjero, una vez deducidos los impuestos.

– La suma recibida por la liquidación de la empresa con capital extranjero.

– Otros fondos de la empresa extranjera.

– Los ingresos percibidos en concepto de salarios por los trabajadores de nacionalidad extranjera, una vez deducido el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas[12].

Las empresas con capital extranjero pueden solicitar financiación en divisas a bancos chinos autorizados y a entidades extranjeras, situadas dentro o fuera del país[13]. En este caso debe transferirse el dinero a sus cuentas en China, no permitiéndose, salvo autorización, depositarlo en el extranjero.

Los ingresos procedentes de las exportaciones y otro tipo de ingresos también deben ser remitidos a la cuenta en divisas en China[14], y se tienen que realizar también todos los pagos desde ella.

Al no ser convertible el Renmimbi, las ECE deben contar con un equilibrio de monedas, disponiendo de medios para conseguir divisas con las que financiar sus importaciones de materias primas, maquinaria, los sueldos de los expatriados, la repatriación de los beneficios, etc. Algunas compañías son obligadas incluso a pagar los suministros de electricidad, carburantes, derecho de uso del suelo, alquileres de viviendas, etc., en moneda extranjera, como la filial de PPG y ASAHI en Shenzhen, cuyos costes en divisas suponen, según la estimación de uno de sus ejecutivos, un 80% del total.

Por ello, una gestión inadecuada puede causar problemas. Así, por ejemplo, el problema más serio con que se enfrentó GILLETTE (cuyos costes en moneda extranjera suponen un 60% del total) en 1992 y 1993 fue la obtención de divisas, debido al reducido volumen del mercado swap de Shenyang. Este motivo, junto con la devaluación del Rmb., le llevó a decidir no repatriar beneficios en 1993.

El problema de la escasez de divisas puede dar lugar a un círculo vicioso. Habiendo previsto generar un determinado volumen de divisas por la exportación de los productos, es fácil que no se consiga por no contar con la calidad necesaria para competir en el mercado internacional. Esta calidad dependerá, a su vez, de incorporar al proceso productivo materias primas de importación, lo que no se puede llevar a cabo sin divisas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la inestabilidad del Rmb provoca un riesgo de encarecimiento de los suministros importados, que obliga a aumentar los precios, lo cual, a su vez, disminuye el potencial de ventas. Así, por ejemplo, NESTLE tuvo que tomar la difícil decisión de aumentar los precios en un 5-8% en marzo de 1993 por la bajada del Rmb.

Por otra parte, esa volatilidad de la moneda supone un riesgo de tipo de cambio cuando las empresas con capital extranjero se encuentran en posiciones deudoras en divisas, así como riesgos a efectos de repatriación de dividendos o de una posible desinversión.

[1] LANDAU, N., Becoming Yuan, International Business, Marzo 1994, p. 120-121.

[2] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

[3] Ver MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

[4] Ver MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

           [5] Ver Reglamento de Ejecución de la Ley de la R.P.China de  Joint Ventures de Inversión China y                             Extranjera, promulgado por el Consejo de Estado el 20 de septiembre de 1983, art.74.

[6] Ver Reglamento de la RPC sobre EJV de Capital Chino y Extranjero, art. 74.

           [7] Ver Reglamento …, art.76.

[8] Ver Reglamento …, art. 78.

[9] Esta cuestión está regulada, aparte de por el Reglamento de la RPC sobre EJV con Capital Chino y Extranjero, por las Disposiciones sobre el Equilibrio de Ingresos y Gastos en Divisas de las EJV Chinas-extranjeras, Reglas para la Ejecución del Control de Divisas de las Empresas Chinas de Ultramar, Empresas Extranjeras y EJV Chino-extranjeras, y Disposiciones del Consejo de Estado de la RPC para el Fomento de la Inversión Extranjera.

 

[10] Ver Reglamento de la RPC sobre EJV con Capital Chino y Extranjero, art. 75.

             [11] Ver Ley de la RPC sobre Joint Ventures de Capital Chino y Extrarnjero, arts. 10 y 11; Reglamento               Provisional de la República Popular China sobre el Control de Cambios (Provisional Regulations on          Foreign Exchange Control of the People’s Republic of China), adoptado en sesión ordinaria por el Consejo de Estado el 5 de diciembre de 1980 y promulgado por dicho Consejo de Estado el 18 de   diciembre del mismo año, art. 24 y 25.

             [12] Ver Reglamento …, art.79.

             [13] Ver Ley …, art. 8; Reglamento …, art.78.

             [14] Ver Reglamento …, art.74.

2.1.3. CONTABILIDAD Y AUDITORIA

La contabilidad de las empresas con capital extranjero está regulada por el Sistema Contable de la Empresa con Inversión Extranjera[1], que entró en vigor el 1 de julio de 1992. Esta ley sigue, en líneas generales, las prácticas internacionales, utilizando el principio del devengo y el sistema de doble partida.

Todos los justificantes, libros contables, informes estadísticos e informes preparados por las ECE deben estar redactados en chino, aunque también puede usarse una segunda lengua, con el mutuo acuerdo de las partes[2].

En la contabilidad debe utilizarse principalmente el Rmb como unidad monetaria estándar, aunque también puede utilizarse otra moneda mediante consulta de las partes[3]. Además de la unidad monetaria estándar, deben figurar cuentas en las divisas usadas en los pagos y las entradas, si tales divisas en caja, depósitos bancarios, fondos de otras monedas, derechos de crédito, deudas, beneficios, gastos, etc. son inconsistentes con la moneda estándar. Las ECE que utilicen divisas en la contabilidad deberán preparar, junto con las cuentas en divisa, unas cuentas equivalentes en Rmb[4].

Deben elaborarse balances trimestrales sin auditar y anuales auditados por un contable oficial chino, que deberán presentarse en el departamento de finanzas e impuestos, en el de industria y en el de comercio, así como en el departamento responsable de la ECE.

El ejercicio fiscal de la ECE coincide con el año natural, es decir que se inicia el 1 de enero y finaliza el 31 de diciembre[5].

Las ECE deben nombrar un auditor responsable de revisar los ingresos, pagos y cuentas, y presentar informes al Consejo de Administración y al Director General[6]. Para que los siguientes documentos tengan validez, deben ser certificados por un auditor reconocido en China:

– Certificados de inversión de las partes de la ECE.

– Informes fiscales anuales.

– Informes fiscales sobre la liquidación de la ECE.

La Public Accountant Law permite a los auditores extranjeros la obtención en China del Título de Contable Público (Certificate of Public Accountant, CPI), pudiendo firmar el informe final de verificación

             [1] Foreign Investment Enterprise Accounting System.

[2] Ver Reglamento …, art. 84.

[3] Ver Reglamento …, art. 85.

[4] Ver Reglamento …, art. 86.

[5] Ver Reglamento …, art. 83.

[6] Ver Reglamento de la RPC sobre las EJV con capital Chino y Extranjero, art. 82.

2.1.4. FISCALIDAD

El sistema fiscal chino creado en los últimos años ha sido inspirado en los sistemas fiscales de los países desarrollados, por lo que no es muy diferente de éstos. Los principales impuestos que afectan a las empresas con capital extranjero y a su personal expatriado son los siguientes: Impuesto de Sociedades, Impuesto sobre Incrementos de Patrimonio, Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuesto sobre el Consumo, e Impuesto sobre Negocios.

El hecho imponible del Impuesto sobre Sociedades viene constituido por la obtención de rentas dentro o fuera de China por empresas con sede central en este país y por la obtención de rentas en China por el resto de las empresas. La base imponible se compone de los ingresos netos de explotación y de otros tipos de ingresos netos[1], restando de los ingresos brutos los gastos deducibles, provisiones por insolvencia y la amortización de los activos fijos según método lineal (también pueden utilizarse métodos acelerados con autorización especial). Se consideran gastos no deducibles el gasto por adquisición de activos fijos, los intereses para la adquisición de los mismos, el Impuesto sobre Sociedades, las sanciones, las pérdidas extraordinarias cubiertas por seguros, las donaciones, las cotizaciones a seguridades sociales extranjeras, los honorarios de gestión a entidades vinculadas y los royalties pagados a la matriz. Ello supone un marco restrictivo para la deducibilidad de gastos pagados a la matriz, que en muchos países sí son deducibles. La bases imponibles negativas pueden ser compensadas durante los cinco años siguientes[2].

 

 

Esquema 2.3. Impuestos chinos que afectan a las ECE

Fuente: elaboración propia

El tipo impositivo es del 33% (30% nacional y 3% local), similar a los tipos impositivos existentes en la mayoría de países occidentales[3]. De la cuota imponible pueden deducirse los impuestos pagados por los ingresos obtenidos en el extranjero, hasta el límite del Impuesto sobre Sociedades chino correspondiente a dichos ingresos[4].

Por otra parte, las ECE deben efectuar pagos a cuenta trimestralmente en base a los beneficios del año anterior[5].

Hay que poner de relieve que existen una serie de importantes incentivos fiscales para las empresas con capital extranjero, mayores a los que suelen ofrecer los países desarrollados occidentales para atraer la inversión extranjera. Destacan los siguientes incentivos:

– Empresas con duración superior a 10 años: exención del Impuesto de Sociedades durante los dos primeros años a partir del primer año con beneficios.

– Empresas que exporten mas del 70% de su producción: pueden solicitar una reducción del 50% del Impuesto de Sociedades finalizado el período de exención o reducción.

– Empresas tecnológicamente avanzadas: finalizado el período de exención o reducción, todavía podrán beneficiarse de una reducción del 50% en su Impuesto de Sociedades durante 3 años.

– Empresas que reinviertan todo o parte de sus beneficios en China: pueden solicitar la devolución del 40% de la cuota liquidada del Impuesto de Sociedades correspondiente a la cantidad reinvertida.

Cuadro 2.2. Incentivos fiscales a la inversión extranjera

Empresas manufactureras con actividades durante más de 10 años 2 años de vacaciones fiscales en el I.S. + 3 años de bonificación del 50%
Empresas de alta tecnología 50% de bonificación I.S. durante 3 años adicionales
Empresas exportadoras 50% bonificación I.S. si las exportaciones superan el 70% de la producción
Reinversión de los beneficios durante 5 años Devolución del 40% del I.S. correspondiente a los beneficios reinvertidos

(100% para empresas exportadoras o de alta tecnología)

Empresas establecidas en determinadas zonas de inversión Tipos impositivos reducidos (p.e., 15% ó 24%) y otros incentivos

Fuente: Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras y otra normativa

Además, existen zonas especiales de inversión que ofrecen otros incentivos, como tipos reducidos del impuesto de sociedades del 15% ó del 24%.

Lo incrementos de patrimonio puestos de manifiesto en la transmisión de inmuebles, a diferencia de muchos países, en que quedan incluidos dentro de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, en China están sujetos a un impuesto independiente denominado Impuesto sobre Incrementos de Patrimonio, que grava las transmisiones de inmuebles a un tipo impositivo entre el 30% y el 60%.

Los empleados de las ECE están sujetos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, cuyo hecho imponible consiste en la obtención de rentas dentro o fuera de China por personas físicas que hayan residido en este país durante un año o más y la obtención de rentas en China por el resto de personas físicas. La base imponible está constituida por los ingresos procedentes de salarios en exceso de 800 rmb., estando exentos los intereses de depósitos de ahorro, bonos del tesoro y bonos financieros expedidos por el Estado, entre otros. El tipo impositivo aplicable oscila entre el 5% y el 45%. Como en muchos países, las empresas deben practicar mensualmente una retención sobre los salarios de sus empleados[6].

 

 

China ha introducido, también, un Impuesto sobre el Valor Añadido, inspirándose en los países desarrollados, que grava la venta de mercancías, la importación y prestación de servicios relacionados con la fabricación y la reparación o sustitución de bienes. Gozan de exención los productos agrícolas y ganaderos, los productos farmacéuticos, los instrumentos de precisión importados para investigación científica, experimentos y enseñanza y los equipos para procesado y ensamblado importados con aportación de materiales, así como el comercio de compensación, entre otros. La base imponible está constituida por el valor de venta; para las importaciones, por el valor de aduana más los aranceles y el Impuesto sobre el Consumo.

Se aplica un tipo impositivo general del 17% y uno reducido del 13% para algunos productos, como cereales, aceites vegetales y libros. Sin embargo, las pequeñas empresas tributan al 6%[7].

A diferencia de muchos países, en que las entregas de bienes (salvo ciertos bienes de lujo) y prestaciones de servicios quedan sujetas exclusivamente al IVA, en China existen, junto al IVA, otros impuestos indirectos, como el Impuesto sobre Negocios, que grava la prestación de servicios que no están sometidos al IVA, como servicios de transporte, construcción, servicios bancarios y de seguros, actividades culturales, deportivas, recreativas, etc., la transmisión de inmovilizado inmaterial y la venta de bienes inmuebles. Quedan exentos ciertos servicios, como la asistencia médica o la educación. La base imponible está constituida por la remuneración del servicio o precio de la venta más cualquier concepto percibido fuera del precio. El tipo impositivo aplicable oscila entre el 3% y el 20%[8]

Asimismo, el Impuesto sobre el Consumo grava la producción e importación de ciertos bienes, como tabaco, bebidas alcohólicas, cosméticos, automóviles, motocicletas, etc. Para calcular la base imponible hay que tener en cuenta el precio de venta más otros conceptos que pague el comprador, excluido el IVA. El tipo impositivo oscila entre un 3% y un 45%[9].

 

 

             [1] Ver Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión      Extranjera y Empresas Extranjeras, de 9 de abril de 1991, en vigor desde el 1 de julio de 1991, y          Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de              Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras, promulgados el 30 de junio de 1991, entrando              en vigor el 1 de julio de 1991.

[2] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific … A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

             [3] Ver Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión      Extranjera y Empresas Extranjeras, de 9 de abril de 1991, en vigor desde el 1 de julio de 1991, y          Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de              Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras, promulgados el 30 de junio de 1991, entrando              en vigor el 1 de julio de 1991.

[4] ARTHUR ANDERSEN, Asia and the Pacific … A tax tour, Arthur Andersen, 1995, p. 25.

             [5] Ver Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de Empresas de Inversión      Extranjera y Empresas Extranjeras, de 9 de abril de 1991, en vigor desde el 1 de julio de 1991, y          Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China sobre Ingresos y Beneficios de              Empresas de Inversión Extranjera y Empresas Extranjeras, promulgados el 30 de junio de 1991, entrando              en vigor el 1 de julio de 1991.

             [6] Ver Ley de la República Popular China del Impuesto sobre la Renta Individual, Reglas Detalladas y         Reglamento de Ejecución de la Ley de la República Popular China del Impuesto sobre la Renta de las         Personas Físicas, que entraron en vigor el 1 de enero de 1994.

             [7] Ver Reglamento Provisional de la República Popular China del Impuesto sobre el Valor añadido, de        13 de diciembre de 1993, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, y Reglas Detalladas de Ejecución del      Reglamento Provisional del Impuesto sobre el Valor Añadido, de 25 de diciembre de 1993, en vigor desde el 1 de enero de 1994.

             [8] Ver Reglamento Provisional de la República Popular China del Impuesto sobre Negocios, de       diciembre de 1993, en vigor desde el 1 de enero de 1994, y Reglas Detalladas de Ejecución del          Reglamento Provisional del Impuesto sobre Negocios, de 25 de diciembre de 1993, en vigor desde el 1 de enero de 1994.

             [9] Ver Reglamento Provisional de la República Popular China del Impuesto sobre el Consumo, de 13 de      diciembre de 1993, en vigor a partir del 1 de enero de 1994, y Reglas Detalladas de Ejecución del            Reglamento Provisional del Impuesto sobre el Consumo, de 25 de diciembre de 1993, en vigor desde el 1                 de enero de 1994.

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