DIVISAS

Un aspecto importante de la gestión financiera de las ECEs en China viene dado por la gestión de las divisas, ya que la normativa china de control de cambios es estricta, debiéndose destacar seis aspectos: el sistema de cambio de divisas, las cuentas en divisas, el equilibrio en divisas, la repatriación de beneficios, la financiación en divisas y los ingresos en divisas derivados de exportaciones.

Por lo que se refiere al sistema de cambio de divisas, éste es muy diferente al propio de los países desarrollados, ya que la moneda china, el Renmimbi, no es convertible. Sin embargo, desde enero de 1994 se ha introducido un sistema de tipo de cambio flotante dirigido, que se pretende sea el primer paso para hacerla convertible[1].

Además, el 1 de abril de 1996 entró en vigor un Reglamento en virtud del cual las empresas con capital extranjero podrán en lo sucesivo, sin necesidad de aprobación especial, convertir Rmb en divisa para distribuir beneficios a los inversores extranjeros. El Reglamento no tiene disposiciones relativas expresamente a la repatriación de los beneficios y dividendos de los inversores extranjeros, pero, según la interpretación de la Administración Estatal de Control de Cambios, la razón por la que no existen disposiciones expresas es que la distribución de dividendos y beneficios constituyen transacciones en divisa por cuenta corriente, a las que son aplicables disposiciones especiales. Según esta interpretación, el Reglamento establece que cualquier divisa necesitada por una empresa con capital extranjero por cuenta corriente puede ser adquirida en bancos autorizados de acuerdo con el Reglamento del Consejo de Estado sobre Ventas y Pagos en Divisa, presentando los correspondientes certificados[2].

Para distribuir los beneficios, la compra de divisas se realiza mediante la presentación de un acta del Consejo de Administración acordando la distribución de beneficios, junto con los certificados correspondientes. El término “certificados correspondientes” es ambiguo. La Administración Estatal de Control de Cambios proyecta aprobar un reglamento de ejecución que probablemente definirá qué se entiende por dichos certificados. Ma Xiaohu opina que los documentos a presentar incluirán las partes del contrato de JV relativos a las obligaciones de exportación. Si no se cumple la cuota de exportación, los bancos podrán rechazar la solicitud de conversión de Rmb. Sin embargo, dado que China cuenta en la actualidad con reservas de divisas que superan los 80.000 millones de dólares y que muchas empresas necesitan divisas urgentemente, los bancos pueden ser poco estrictos[3].

Adicionalmente, China está introduciendo un nuevo régimen experimental de divisas para las empresas con capital extranjero en Shanghai, Shenzhen, Dalian y la Provincia de Jiangsu, que puede ser introducido en el resto del país en el futuro[4].

Cuando el Rmb sea completamente convertible, las empresas de capital extranjero podrán cambiar moneda local y divisas libremente en los bancos autorizados, con un único tipo de cambio interbancario. Mientras tanto, deben mantener un equilibrio de monedas y contar con fuentes de divisas para financiar las importaciones y los salarios del personal extranjero, etc.

Las empresas de capital extranjero pueden abrir cuentas en divisas en el Banco de China u otras entidades autorizadas[5], a través de las cuales realizarán sus operaciones en moneda extranjera. Todos los ingresos en divisas deben ser depositados en la cuenta en divisas, y todos los pagos en divisas deben ser efectuados desde la misma[6].

También se permite abrir cuentas en divisas en el extranjero, con la autorización de la Administración Estatal de Control de Cambios (State Administration of Exchange Control, SAEC). En dicho caso, debe informar a la mencionada Administración sobre sus entradas y salidas de divisas y facilitarle los extractos bancarios[7].

Las sucursales establecidas por las ECE en el extranjero pueden abrir una cuenta en el Banco de China, debiendo presentar sus cuentas anuales a la Administración Estatal de Control de Cambios a través de la ECE[8].

Las ECE deben mantener un equilibrio entre sus ingresos y gastos en divisa[9]. Cuando una JV cuyos productos sean vendidos principalmente en el mercado chino según su estudio de viabilidad y contrato de JV tenga un desequilibrio de divisas, dicho desequilibrio debe ser resuelto por el gobierno de la provincia, región autónoma o municipalidad correspondiente, o por el Gobierno Central o departamento local del Consejo de Estado con sus propias reservas de divisas; si no puede resolverlo, será resuelto mediante inclusión en el plan tras la aprobación por el MOFTEC y la Comisión Estatal de Planificación[10].

Por lo que se refiere a la repatriación de beneficios, pueden transferirse al extranjero, desde las cuentas en divisas en bancos autorizados[11]:

– Las ganancias y otros ingresos de las empresas con capital extranjero, una vez deducidos los impuestos.

– La suma recibida por la liquidación de la empresa con capital extranjero.

– Otros fondos de la empresa extranjera.

– Los ingresos percibidos en concepto de salarios por los trabajadores de nacionalidad extranjera, una vez deducido el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas[12].

Las empresas con capital extranjero pueden solicitar financiación en divisas a bancos chinos autorizados y a entidades extranjeras, situadas dentro o fuera del país[13]. En este caso debe transferirse el dinero a sus cuentas en China, no permitiéndose, salvo autorización, depositarlo en el extranjero.

Los ingresos procedentes de las exportaciones y otro tipo de ingresos también deben ser remitidos a la cuenta en divisas en China[14], y se tienen que realizar también todos los pagos desde ella.

Al no ser convertible el Renmimbi, las ECE deben contar con un equilibrio de monedas, disponiendo de medios para conseguir divisas con las que financiar sus importaciones de materias primas, maquinaria, los sueldos de los expatriados, la repatriación de los beneficios, etc. Algunas compañías son obligadas incluso a pagar los suministros de electricidad, carburantes, derecho de uso del suelo, alquileres de viviendas, etc., en moneda extranjera, como la filial de PPG y ASAHI en Shenzhen, cuyos costes en divisas suponen, según la estimación de uno de sus ejecutivos, un 80% del total.

Por ello, una gestión inadecuada puede causar problemas. Así, por ejemplo, el problema más serio con que se enfrentó GILLETTE (cuyos costes en moneda extranjera suponen un 60% del total) en 1992 y 1993 fue la obtención de divisas, debido al reducido volumen del mercado swap de Shenyang. Este motivo, junto con la devaluación del Rmb., le llevó a decidir no repatriar beneficios en 1993.

El problema de la escasez de divisas puede dar lugar a un círculo vicioso. Habiendo previsto generar un determinado volumen de divisas por la exportación de los productos, es fácil que no se consiga por no contar con la calidad necesaria para competir en el mercado internacional. Esta calidad dependerá, a su vez, de incorporar al proceso productivo materias primas de importación, lo que no se puede llevar a cabo sin divisas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la inestabilidad del Rmb provoca un riesgo de encarecimiento de los suministros importados, que obliga a aumentar los precios, lo cual, a su vez, disminuye el potencial de ventas. Así, por ejemplo, NESTLE tuvo que tomar la difícil decisión de aumentar los precios en un 5-8% en marzo de 1993 por la bajada del Rmb.

Por otra parte, esa volatilidad de la moneda supone un riesgo de tipo de cambio cuando las empresas con capital extranjero se encuentran en posiciones deudoras en divisas, así como riesgos a efectos de repatriación de dividendos o de una posible desinversión.

 

 

[1] LANDAU, N., Becoming Yuan, International Business, Marzo 1994, p. 120-121.

[2] MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

[3] Ver MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

[4] Ver MA, X., Practical aspects of Joint Ventures in China, Practical aspects of Joint Ventures in Asia, Inter-Pacific Bar Association, Tokyo, 1996, p. 7.

           [5] Ver Reglamento de Ejecución de la Ley de la R.P.China de  Joint Ventures de Inversión China y                             Extranjera, promulgado por el Consejo de Estado el 20 de septiembre de 1983, art.74.

[6] Ver Reglamento de la RPC sobre EJV de Capital Chino y Extranjero, art. 74.

           [7] Ver Reglamento …, art.76.

[8] Ver Reglamento …, art. 78.

[9] Esta cuestión está regulada, aparte de por el Reglamento de la RPC sobre EJV con Capital Chino y Extranjero, por las Disposiciones sobre el Equilibrio de Ingresos y Gastos en Divisas de las EJV Chinas-extranjeras, Reglas para la Ejecución del Control de Divisas de las Empresas Chinas de Ultramar, Empresas Extranjeras y EJV Chino-extranjeras, y Disposiciones del Consejo de Estado de la RPC para el Fomento de la Inversión Extranjera.

 

[10] Ver Reglamento de la RPC sobre EJV con Capital Chino y Extranjero, art. 75.

             [11] Ver Ley de la RPC sobre Joint Ventures de Capital Chino y Extrarnjero, arts. 10 y 11; Reglamento               Provisional de la República Popular China sobre el Control de Cambios (Provisional Regulations on          Foreign Exchange Control of the People’s Republic of China), adoptado en sesión ordinaria por el Consejo de Estado el 5 de diciembre de 1980 y promulgado por dicho Consejo de Estado el 18 de   diciembre del mismo año, art. 24 y 25.

             [12] Ver Reglamento …, art.79.

             [13] Ver Ley …, art. 8; Reglamento …, art.78.

             [14] Ver Reglamento …, art.74.

 

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