LA REPÚBLICA DE CHINA

CAPITULO 3

La Revolución Republicana de 1911

Estamos ya en los inicios del s. XX, una época en que el imperialismo está en su apogeo, la industrialización está en una fase madura y ya está extendida por Europa, Estados Unidos y Japón, y se da una tensión entre las potencias occidentales, dado que hay una rivalidad entre ellas para alcanzar una mayor hegemonía.

China ya estaba claramente atrasada en comparación con Occidente y con su vecino japonés. El fracaso de la reforma desde arriba y del levantamiento de los boxers convenció a muchos chinos de que la única solución real consistía en una revolución radical, barriendo el viejo orden e implantando uno nuevo según el ejemplo de Japón. El líder revolucionario fue Sun Yatsen, un activista republicano y antiqing que se hizo popular entre los chinos de ultramar y los estudiantes chinos en el extranjero, especialmente en Japón. En 1905 Sun fundó el Tongmenghui en Tokio con Huang Xing, un popular líder del movimiento revolucionario chino en Japón, como su segundo de abordo. Este movimiento, apoyado generosamente con fondos de chinos de ultramar, también ganó apoyo político de oficiales militares regionales y algunos de los reformadores que habían huido de China tras la Reforma de los Cien Días. La filosofía política de Sun fue elaborada en 1897, expuesta por primera vez en 1905 y modificada a principio de los años 20. Se centraba en los Tres Principios del Pueblo: “nacionalismo, democracia y sustento del pueblo”. El principio del nacionalismo exhortaba a expulsar a los manchús y terminar con la hegemonía extranjera en China. El principio de la democracia fue usado para describir el objetivo de Sun de elegir popularmente una forma de gobierno republicano. El sustento del pueblo, frecuentemente referido como socialismo, estaba orientado a ayudar a la gente común mediante la regulación de la propiedad de los medios de producción y de la tierra.

La Revolución Republicana estalló el 10 de octubre de 1911 en Wuchang, capital de la provincia de Hubei, entre unidades modernizadas del ejército descontentas cuyo complot antimanchú había sido descubierto. Había sido precedido de numerosos levantamientos abortados y protestas organizadas dentro de China. La revuelta se difundió rápidamente a las ciudades vecinas y los miembros del Tongmenghui en todo el país apoyaron inmediatamente a las fuerzas revolucionarias de Wuchang. A finales de noviembre, quince de las veinticuatro provincias habían declarado su independencia del imperio Qing. Un mes más tarde Sun Yatsen regresó a China desde Estados Unidos, donde había estado recogiendo fondos entre los chinos de ultramar y americanos simpatizantes. El 1 de enero de 1912 fue nombrado en Nanjing Presidente provisional de la nueva República China. Pero el poder en Beijing ya había pasado al Comandante en Jefe del Ejército Imperial, Yuan Shikai, el líder militar regional más importante en aquel tiempo. Para evitar la guerra civil y una posible intervención extranjera que minase a la joven república, Sun accedió a la petición de Yuan de que China se unificase bajo un gobierno en Beijing encabezado por Yuan. El 12 de febrero de 1912, el ultimo emperador manchú, el niño Puyi, abdicó. El 10 de marzo, en Pekín, Yuan Shikai juró su cargo como Presidente provisional de la República de China.

La República de China

La república que Sun Yatsen y sus compañeros previeron evolucionó lentamente. A los revolucionarios les faltaba un ejército y el poder de Yuan Shikai empezó a sobrepasar el del Parlamento. Yuan revisó la constitución y pasó a ser dictatorial. En agosto de 1912 Song Jiaoren, uno de los compañeros de Sun, fundó un nuevo partido, el Kuomintang, que era una amalgama de pequeños grupos políticos, incluyendo el Tongmeng Hui de Sun. En las elecciones nacionales de febrero de 1913 para el nuevo parlamento bicameral, Song hizo campaña contra la administración Yuan y ganó la mayoría de los escaños. Yuan asesinó a Song en marzo, habiendo organizado previamente el asesinato de varios generales revolucionarios, lo que hizo crecer la hostilidad hacia Yuan. En el verano de 1913 varias provincias meridionales se rebelaron contra Yuan. Dicha rebelión fue sofocada y Sun y otros instigadores huyeron a Japón. En octubre de 1913 un parlamento intimidado eligió formalmente a Yuan como Presidente de la República de China.

En noviembre, Yuan Shikai ordenó la disolución del Kuomintang y que sus miembros se retirasen del Parlamento. En pocos meses suspendió el Parlamento y las asambleas provinciales y obligó a la promulgación de una nueva constitución, que de facto le hizo Presidente de por vida. Las ambiciones de Yuan todavía no estaban satisfechas y a finales de 1915 anunció que restablecería la monarquía. Ello hizo estallar rebeliones y numerosas provincias declararon su independencia. Con oposición en cada barrio, China se fragmentó en varias facciones de los señores de la guerra. Yuan Shikai murió en junio de 1916, abandonado por sus lugartenientes.

Tras la muerte de Yuan, las cambiantes alianzas de los señores de la guerra regionales lucharon por el control del gobierno de Pekín, coincidiendo con la Primera Guerra Mundial.

El movimiento del Cuatro de Mayo

En 1918 Pekín firmó un acuerdo secreto con Japón aceptando la reivindicación de éste último de Shandong. Cuando la conferencia de paz de París de 1919 confirmó el control japonés sobre Shandong y la venta de Pekín se hizo pública, se dio una fuerte reacción interna. El 4 de mayo de 1919 tuvieron lugar manifestaciones estudiantiles masivas contra el gobierno de Pekín y contra Japón. El fervor político, el activismo estudiantil y las corrientes intelectuales iconoclastas y reformistas dieron lugar a una debilitación nacional conocida como el Movimiento del Cuatro de Mayo. El ambiente intelectual en el que se desarrolló este movimiento fue conocido como el Movimiento de la Nueva Cultura y se extendió entre 1917 y 1923. Los estudiantes regresaron del extranjero defendiendo teorías que iban desde una completa occidentalización de China hasta el socialismo que algún día adoptaría China.

El Movimiento del Cuatro de Mayo ayudó a reavivar la causa de la revolución republicana, que había perdido fuerza. En 1917 Sun Yatsen se había convertido en el Comandante en Jefe de un gobierno militar rival en Guangzhou en colaboración con los señores de la guerra del sur. En octubre de 1919 Sun restableció el Kuomintang para combatir el gobierno de Pekín. Este último, bajo una sucesión de señores de la guerra, todavía mantenía su fachada de legitimidad. En 1921 Sun se convertía en el Presidente del gobierno del sur. Pasó el resto de su vida intentando consolidar su régimen y conseguir una unidad con el norte.

El triunfo de la Revolución Rusa de 1917 provocó en parte de los ambientes progresistas de China un entusiasmo por estudiar y propagar el marxismo y la Revolución de Octubre. En 1921, a los pocos años de triunfar la revolución comunista en Rusia, Mao Zedong, Dong Biwu, Chen Tanqiu, He Shuheng y otros fundaron en Shanghai el Partido Comunista Chino (PCC). Los soviéticos apoyaron inicialmente tanto a unos como a otros, por lo que comenzó una lucha por el poder entre los nacionalistas y los comunistas.

En 1922 se rompió la alianza en Guangzhou entre el Kuomintang y los señores de la guerra, huyendo Sun a Shanghai. Ello llevó a éste a establecer una alianza con los soviéticos, quienes dieron instrucciones al Partido Comunista Chino (PCC) para cooperar con el Kuomintang y animaron a sus miembros e ingresar en el segundo manteniendo su identidad de partido. El PCC todavía era pequeño en aquella época, contando con 300 miembros en 1922 y sólo 1.500 en 1925. El Kuomintang, por el contrario, tenía 150.000 miembros en 1922. Los soviéticos enviaron a China asesores para dar asistencia al Kuomintang. Así, ayudaron a los nacionalistas a establecer un instituto político para formar propagandistas en técnicas de movilización de masas y en 1923 envió a Chiang Kaishek, uno de los lugartenientes de Sun desde los tiempos del Tongmen Hui, para una estancia de varios meses de estudio militar y político en Moscú. Tras el retorno de Chiang a finales de 1923, participó en el establecimiento de la Whampoa, academia militar a las afueras de Guangzhou, que fue la sede del gobierno durante la alianza Kuomintang-PCC. En 1924 Chiang se convirtió en el Jefe de la Academia y comenzó su ascensión que le haría el sucesor como jefe del Kuomintang y el unificador de toda China bajo el gobierno nacionalista de derechas.

Sun Yatsen murió de cáncer en Pekín en marzo de 1925, pero el  movimiento Nacionalista siguió ganando importancia. Durante el verano de 1925, Chiang, como Comandante en Jefe del Ejército Nacional Revolucionario, lanzó un Expedición del Norte contra los señores de la guerra septentrionales. Al cabo de nueve meses la mitad de China había sido conquistada. Sin embargo, en 1926 el Kuomintang se dividió en las facciones de derechas y de izquierdas, a la vez que el bloque comunista dentro de dicho partido iba creciendo. En marzo de 1926, tras frustar un intento de secuestro contra Chiang, éste se deshizo rápidamente de sus asesores soviéticos, impuso restricciones a los miembros del PCC para participar en la alta dirección y emergió como el líder del Kuomintang.  La Unión Soviética, que deseaba impedir una división entre Chiang y el PCC, ordenó a las actividades clandestinas comunistas que facilitasen la Expedición Norte, que fue finalmente lanzada por Chiang desde Guangzhou en julio de 1926.

A principios de 1927, la rivalidad entre el Kuomintang y el PCC llevó a una división. El PCC y el ala izquierda del Kuomintang decidieron trasladar la sede del gobierno nacionalista desde Guangzhou hasta Wuhan. Sin embargo, Chiang, cuya Expedición  Norte había sido exitosa, ordenó a sus fuerzas destruir el aparato del PCC en Shanghai y estableció un gobierno anticomunista en Nanjing en abril de 1927. Por consiguiente, en ese momento habían tres capitales en China: el régimen reconocido internacionalmente de los señores de la guerra en Pekín, el régimen comunista y del ala izquierda del Kuomintang en Wuhan y el régimen de derechas de Nanjing, que permanecería como la capital nacionalista durante la década siguiente.

Fracasada la política que deseaban los soviéticos, éstos cambiaron de planteamiento y exhortaron al PCC para que fomentase insurrecciones armadas tanto en las áreas urbanas como rurales. Los comunistas llevaron a cabo intentos fallidos de tomar ciudades como Nanchang, Changsha, Shantou y Guangzhou, y una insurrección rural, conocida como el Levantamiento de la Cosecha de Otoño, fue organizada por campesinos en la provincia de Hunan. Esta insurrección estaba liderada por Mao Zedong, que se convertiría más tarde en el Presidente del PCC. Este tenía orígenes campesinos y fue uno de los fundadores el PCC.

Sin embargo, a mediados de 1927 el PCC se encontraba debilitado, habiendo sido expulsado de Wuhan por sus aliados, el ala izquierda del Kuomintang, que se decantó por un régimen militar. En 1928 toda China estaba, al menos nominalmente, bajo el control de Chiang. El gobierno nacionalista anunció que de acuerdo con la fórmula de Sun Yatsen basada en los tres estadios de la revolución (unificación militar, tutela política y democracia constitucional), China había superado la primera fase y entraría en la segunda, bajo la dirección del Kuomintang.

Consolidación bajo el Kuomintang y subida de los comunistas

La década de 1928 a 1937 fue de consolidación por el Kuomintang. El gobierno actuó enérgicamente para modernizar el sistema legal y penal. También se mejoró mucho la educación y se fomentó el idioma chino mandarín  como idioma oficial, en un esfuerzo por unificar la sociedad china. Asimismo, el desarrollo de las comunicaciones fomentó un sentido de comunidad y un orgullo nacional.

 

Durante este período se desarrollaron ciertas fuerzas que fueron  minando el gobierno de Jiang. La primera fue la progresiva subida de los comunistas. Mao Zedong se había convertido en un marxista en la época del Movimiento del Cuatro de Mayo, en la que Mao trabajaba como bibliotecario en la Universidad de Pekín, teniendo una fe ciega en el potencial revolucionario del campesinado. Defendía que la revolución en China debía apoyarse más en ellos que en el proletariado urbano, tal como señalaban los teóricos ortodoxos marxistas-leninistas. A pesar del fracaso del Levantamiento de la Cosecha de Otoño en 1927, Mao siguió trabajando entre los campesinos de la Provincia de Hunan. Sin esperar la aprobación del PCC central, en aquella época en Shanghai, comenzó a establecer soviets de campesinos (gobiernos locales regidos por comunistas) a lo largo de la frontera entre las provincias de Hunan y Jiangxi. En colaboración con el Comandante militar Zhu De, Mao convirtió los campesinos en una guerrilla politizada. Durante el invierno de 1927-28, el ejército combinado de campesinos y trabajadores contaba con 10.000 personas.

El prestigio de Mao creció sin parar tras el fracaso de las insurrecciones urbanas dirigidas por los rusos. A finales de 1931 pudo proclamar el establecimiento de la República Soviética China bajo su presidencia en Ruijin (Provincia de Jiangxi). El Buró Político del PCC, con una orientación soviética, fue a Ruijin con el objetivo de desmantelar su aparato.

A principios de 1930, en medio la continua oposición del Buró Político a sus políticas militares y agrarias y las campañas de aniquilación contra el Ejército Rojo por parte de las fuerzas de Jiang Kaishek, siguió creciendo el control de Mao del movimiento comunista chino. En octubre de 1934 comenzó la Marcha de su Ejército Rojo y sus seguidores, quienes fueron obligados a dejar sus campamentos y casas. Unos 100.000 soldados comunistas y miembros del partido (incluyendo sólo 35 mujeres, las esposas de los altos cargos) se retiraron , haciendo un itinerario de alrededor de 12.500 kilómetros a través de 11 provincias en el Suroeste y el Noroeste de China. Durante la Larga Marcha, Mao tomó finalmente el liderazgo indiscutible del PCC, desbancando a sus rivales y restableciendo una estrategia de guerrilla. Como destino final, eligió la provincia meridional de Shaanxi, donde alrededor de 8.000 supervivientes del grupo original que salió de la provincia de Jiangxi más 22.000 personas que se les juntaron en otros lugares llegaron en octubre de 1935. Los comunistas establecieron su cuartel general en Yan’an, donde el movimiento crecería rápidamente en los diez años siguientes. Una combinación de circunstancias internas y externas contribuirían a este crecimiento, entre las cuales tal vez la invasión japonesa fue la más importante.

El conflicto contra Japón, que duraría desde los años treinta hasta el final de la Segunda Guerra Mundial constituyó la otra fuerza que minaría el gobierno de Kuomintang.

La guerra contra el Japón

En 1931 Japón invadió Manchuria y a partir de ahí fueron invadiendo otras partes de China. Los chinos se sintieron furiosos contra los japoneses, pero también contra el gobierno de Kuomintang, que estaba más preocupada con sus campañas de exterminación anticomunistas que en resistir a los invasores japoneses. En diciembre de 1936 la tropas nacionalistas, que habían sido expulsadas de Manchuria por los japoneses, se amotinaron en Xian y arrestaron a Jiang Kaishek durante varios días, hasta que éste acordó cesar las hostilidades contra las tropas comunistas en el Noroeste de China y en asignar a las mismas zonas de combate contra los japoneses.

La resistencia china se hizo más dura tras el 7 de Julio de 1937, en que se dio en enfrentamiento entre chinos y japoneses a la afueras de Pekín, cerca del puente de Marco Polo. Esta escaramuza marcó el principio de una guerra abierta entre China y Japón y aceleró el anuncio de un segundo frente unido de Kuomintang y el PCC contra Japón. Esta colaboración resultó beneficiosa para el PCC, ya que previamente a la misma se encontraba rodeado. Sin embargo, apenas se ocultaba la desconfianza entre ambas partes. La alianza se empezó a resquebrajar a finales de 1938, a pesar de la continua invasión de territorios por parte de Japón en el norte de China, las provincias de costeras y el rico valle del Río Chang Jiang en el centro de China. A partir de 1940 los conflictos entre los nacionalistas y los comunistas se hicieron más frecuentes en las áreas que no estaban bajo control japonés. Los comunistas expandieron su influencia allí donde se terciaban oportunidades para crear organizaciones de masas y llevar a cabo reformas administrativas, agrarias y fiscales que favorecían a los campesinos, mientras los nacionalistas intentaban neutralizar la influencia comunista.

En Yan’an y en el resto de la “zonas liberadas” Mao adaptó el marxismo-leninismo a las condiciones chinas. Enseñó a los cuadros del partido a dirigir a las masas viviendo y trabajando con ellas, comiendo su comida y pensando sus pensamientos. El Ejército Amarillo promovió una imagen de llevar a cabo una guerra de guerrillas en defensa del pueblo. Mao también empezó a preparar el establecimiento de una nueva China, esquematizando en 1940 el programa comunista para una eventual toma de poder. Sus enseñanzas se convirtieron en las ideas centrales de la doctrina del PCC, que fue formalizado como el pensamiento de Mao Zedong. Mediante una habilidosa labor organizativa y propagandística los comunistas aumentaron las afiliaciones al PCC de 100.000 miembros en 1937 a 1,2 millones en 1945.

1945 termina Segunda Guerra Mundial, también termina guerra entre China y Japón. En 1945 China emergió de la guerra como una gran potencia militar, pero como un país económicamente atrasado y al borde de la guerra civil.

El regreso a la Guerra Civil

Tras la victoria contra los japoneses, mientras Occidente se recuperaba de la Segunda Guerra Mundial, la guerra civil entre el Kuomintang y el PCC pronto se retomó, intentando conquistar nuevos territorios y militantes dentro del territorio contrario.

El gobierno nacionalista intentó conseguir apoyo popular mediante reformas internas, pero ello fue demasiado tarde y en vano, debido a la corrupción y al caos político e interno. A finales de 1948 la posición nacionalista era difícil. Las tropas nacionalistas, desmoralizadas e indisciplinadas, no suponían un gran obstáculo para el Ejército Popular de Liberación. Los comunistas estaban bien establecidos en el norte y el nordeste. Aunque los nacionalistas tenían ventaja en número de hombres y armamento, controlaban mucho más territorio y población y gozaban considerable apoyo internacional, estaban exhaustos por una larga guerra con Japón y los cuestiones pendientes internas. En enero de 1949 los comunistas tomaron Pekín sin combates y entre abril y noviembre la mayor parte de las ciudades pasaron a manos comunistas con una resistencia mínima. En la mayor parte de los casos los alrededores rurales y las ciudades pequeñas habían caído bajo control comunista mucho antes que las ciudades. Después de que Jiang Kaishek y unos pocos centenares de miles de tropas nacionalistas huyesen a la isla de Taiwán quedaron pocas fuerzas de resistencia aisladas. En diciembre de 1949 Jiang proclamó Taipei, en Taiwán, como la capital temporal de China.

4.2. Política económica y evolución de la economía

Hasta 1928, mientras en Occidente se vivían los felices años veinte en los que se dio una gran prosperidad económica, en China hubo poca modernización económica, ya que los políticos pendientes de su lucha por el poder más que por el desarrollo económico del país. Con todo, en alguna ciudad, como Shanghai se vivía un ambiente de prosperidad, floreciendo el comercio y los negocios extranjeros. Ello trajo una occidentalización y el desarrollo de una burguesía acomodada tanto china como extranjera.

Cuando Chiang Kaishek logró controlar la mayor parte de China en 1928, emprendió una serie de políticas económicas para modernizar el país, que había quedado muy atrasado en relación con Occidente y con Japón. Introdujo políticas para estabilizar los precios, amortizó deudas y reformó el sistema bancario y cambiario También construyó líneas férreas y carreteras, mejoró el sistema sanitario público, legisló contra el tráfico de narcóticos y aumentó la producción industrial y agrícola.

El crack 29 tuvo un efecto negativo sobre la economía china y con la guerra contra el Japón (1931-1945), la economía acabó de empeorar, debido a los gastos de la guerra, a la galopante inflación y a la corrupción y especulación de los nacionalistas. La guerra trajo el hambre y millones de personas se quedaron sin techo debido a las inundaciones y la situación del país. Los problemas para reconstruir las áreas ocupadas por los japoneses fueron importantes. Asimismo, la guerra civil contribuyó a mantener esta situación.

4.3. Política exterior

Para conseguir el reconocimiento internacional, Yuan tuvo que aprobar la autonomía para Mongolia Exterior y el Tíbet. China todavía era el soberano, pero ello permitiría a Rusia mano libre sobre Mongolia Exterior y a Gran Bretaña continuar en su influencia sobre el Tíbet.

Tras la muerte de Yuan, en la época de los señores de la guerra, el país también estaba amenazado desde fuera por Japón. Cuando la Primera Guerra Mundial estalló en 1914, Japón luchó a favor de los aliados y confiscó las posesiones alemanas en la provincia de Shandong. En 1915 los japoneses presentaron al gobierno del señor de la guerra de Pekín las llamadas “Veintiuna Peticiones”, que pretendían hacer de China un protectorado japonés. El gobierno de Pekín rechazó algunas de estas peticiones, pero cedieron a la insistencia japonesa de mantener el territorio de Shandong en su posesión. Pekín también reconoció la autoridad de Tokio sobre Manchuria meridional y Mongolia Interior. En 1917, en comunicados secretos, Gran Bretaña, Francia e Italia asintieron  a los deseos japoneses a cambio de una acción naval por parte de Japón contra Alemania.

En 1917 China declaró la guerra contra Alemania con la esperanza de recuperar su provincia perdida de Shandong. Pero en 1918 Pekín firmó un acuerdo secreto con Japón aceptando la reivindicación de éste último de Shandong.

Cuando Sun Yatsen se hizo fuerte en el sur de China, en este país pasaron a haber dos regímenes con dos políticas exteriores diferentes. El gobierno del señor de la guerra de Pekín mantuvo sus relaciones con Occidente. El régimen de Sun Yatsen en el sur de China hizo esfuerzos en un principio para conseguir ayuda de las democracias occidentales a su régimen, pero cuando fueron ignorados se vio obligado a dirigirse en 1921 a la Unión Soviética, donde recientemente había triunfado la revolución comunista. Los soviéticos buscaron la amistad con los revolucionarios chinos ofreciendo ataques al “imperialismo occidental”, aunque por conveniencia política los líderes soviéticos iniciaron una política de apoyo tanto a Sun como al recién creado Partido Comunista Chino.

Cuando lo señores de la guerra del sur retiraron su apoyo a Sun, éste se dio cuenta de su necesidad de buscar un apoyo soviético más sólido para su causa. En 1923 una declaración conjunta entre Sun y un representante soviético en Shanghai prometía la ayuda soviética para la unificación nacional de China. Los consejeros soviéticos comenzaron a llegar a China en 1923 para ayudar a la reorganización y consolidación del Kuomintang según las líneas del Partido Comunista de la Unión Soviética.

A partir de 1927 los soviéticos cambiaron de estrategia. Retiraron su apoyo a Jiang Kaishek, líder del Kuomintang, y exhortaron a al PCC a organizar sublevaciones.

En 1928, cuando Jiang consiguió controlar casi toda China, su gobierno recibió reconocimiento internacional como el único gobierno legítimo de China. Algunos de los aspectos más duros de las concesiones y privilegios en China fueron moderados mediante la diplomacia.

Codiciosa por los recursos naturales de China y presionada por una creciente población, Japón invadió Manchuria en septiembre de 1931 y estableció al ex Emperador Qing Puyi como cabeza del régimen marioneta de Manchukuo en 1932. La pérdida de Manchuria y su vasto potencial para el desarrollo industrial y las industrias de guerra dañó la economía nacionalista. La Sociedad de Naciones, establecida al final de la Primera Guerra Mundial, fue incapaz de actuar para hacer frente a la amenaza japonesa. Los japoneses empezaron a empujar al sur de la Gran Muralla hacia el norte de China y las provincias costeras.

En 1941 Japón se implicó en la Segunda Guerra Mundial, durante la cual Estados Unidos fue el protagonista más importante en los asuntos con China. A finales de 1941 se embarcó en un programa de ayuda militar y financiera para apoyar al gobierno nacionalista. En enero de 1943 los Estados Unidos y Gran Bretaña revisaron sus tratados con China, terminando con un siglo de relaciones desiguales. Al cabo de pocos meses se firmó un acuerdo entre Estados Unidos y China para el estacionamiento de tropas americanas en China para el esfuerzo bélico común contra Japón. La política de Estados Unidos durante la guerra fue inicialmente ayudar a China a convertirse en un aliado fuerte  y una fuerza estabilizante en el Extremo Oriente de posguerra.

A medida que se intensificó el conflicto entre nacionalistas y comunistas, los Estados Unidos intentaron sin éxito la reconciliación de las fuerzas rivales para hacer más efectiva la ofensiva contra Japón.

En febrero de 1945 los aliados decidieron en la Conferencia de Yalta el envío de tropas soviéticas a Manchuria para acelerar la terminación de la guerra contra Japón. Aunque los chinos no habían estado presentes en Yalta, habían sido consultados, consintiendo que los soviéticos entrasen en su guerra con la esperanza de que solamente tratarían con el gobierno nacionalista. Tras la guerra, la Unión Soviética, dado que el Acuerdo de Yalta incluía a Manchuria en la esfera de influencia soviética, desmanteló y quitó más de la mitad de los equipos industriales dejados por los japoneses. La presencia soviética en el Nordeste de China permitió a los comunistas armarse con los equipos dejados por el ejército japonés.

Al final de la guerra, los marines norteamericanos protegieron Pekín y Tianjin contra una posible incursión soviética, dando apoyo logístico a las fuerzas nacionalistas en el norte y nordeste de China. Gracias a la influencia mediadora de Estados Unidos, se pactó una tregua en enero de 1946, aunque las batallas entre nacionalistas y comunistas se retomaron pronto. Dándose cuenta de que los esfuerzos americanos no podrían impedir la Guerra, Estados Unidos retiró su misión encabezada por el General Marshall a principios de 1947. Durante la guerra civil los Estados Unidos apoyaron a los nacionalistas con una importante ayuda económica pero no militar.

4.4. Cultura y ciencia

Se queda atrasada con respecto a Occidente. A remolque. Cierta occidentalización en algunas zonas costeras, sobre todo en Shanghai. Entrada de ideas occidentales, como democracia y socialismo. Maoísmo que es un socialismo con particularidades ideológicas, rural.

                                                   LA CHINA COMUNISTA