C. POLITICA COMERCIAL

Entre 1979 y 1984 se realizaron algunos progresos limitados en el establecimiento de mercados, aunque éstos todavía estaban sujetos a fuertes controles por parte del Estado. Las reformas más importantes se llevaron a cabo a partir de 1984, cabiendo destacar la liberalización de los precios, la relajación del control del Estado sobre la distribución, la liberalización de las empresas de distribución públicas, la privatización del sector comercial público y el fomento de la creación de mercados libres.

Una reforma de gran trascendencia ha sido la liberalización de los precios, reduciéndose significativamente el número de mercancías sujetas a la fijación de precios por el Estado, pudiendo un número creciente de productos ser vendidos a precios flotantes o negociados (variando dentro de unos límites fijados por el Estado) o a precios de mercado. Esta reforma de los precios ha tendido a ser suspendida en períodos de inflación alta, como, por ejemplo en 1993[1].

Esquema I.1.3. Principales políticas relativas al sector comercial

Fuente: Elaboración propia

Originariamente, se liberalizaron los precios de bienes de consumo menos importantes, mientras que la liberalización de los medios de producción fue limitada a determinados sectores experimentales, como ciertas clases de maquinaria eléctrica[2]. Ya en 1990 sólo el 25,2% del total de las ventas de productos agrícolas y el 44,4% de las ventas de los productos industriales estaban sujetas a precios fijados por el Estado, frente al 94% y al casi 100% respectivamente en 1978[3]. En la actualidad, el 80% de los precios de los bienes de equipo, el 85% de los precios de los productos agrícolas y más del 95% de los bienes de consumo son fijados por el mercado[4]. Sin embargo, los precios fijados por el Estado continúan jugando un papel importante para ciertos productos básicos y combustibles[5].

La liberalización de los precios se ha efectuado de forma gradual[6] y descentralizada. Por un lado, aunque se ha aceptado un cierto nivel de inflación, se ha extendido la liberalización en un largo período de tiempo con el objeto de que las puntas en los ciclos de los diferentes bienes no coincidiesen[7]. Por otro lado, se han concedido mayores poderes sobre la regulación de los precios a los gobiernos locales, con el objeto de introducir una mayor flexibilidad en el sistema nacional de precios.

Además, se ha llevado a cabo una relajación del control del Estado sobre la distribución, pudiendo las empresas públicas y las explotaciones agrícolas, como se explicó, vender parte de su producción libremente en el mercado. Esta parte de libre disposición ha experimentado un aumento importante[8], alcanzando en 1983 una media del 15%[9] y en 1989 el 38%[10].

Asimismo, se han liberalizado las empresas de distribución públicas en relación con sus compras, ya que en el pasado estaban obligadas a aceptar la producción de las empresas públicas, independientemente de su calidad.

También se ha privatizado el sector comercial público, dejando de ser la distribución, salvo para algunos productos, monopolio del Estado[11]. En 1982 se inició un proceso de privatización de las empresas de distribución públicas y en 1985 el 75% de las mismas habían sido vendidas o arrendadas. El sector estatal continuó jugando un papel importante en tres áreas principales: venta al mayor, especialmente de productos agrícolas, venta al por menor de bienes de consumo sujetos a control de precios y explotación de grandes centros comerciales, como grandes almacenes.

Por último, los gobiernos locales han fomentado la creación de mercados libres de alimentos y bienes de consumo, especialmente de ropa, proporcionando frecuentemente instalaciones básicas, como mercados cubiertos[12].

En los próximos años continuará desarrollándose el mecanismo de mercado[13] como mecanismo de asignación de los recursos[14], preveyéndose que continúe la liberalización del comercio[15] y que todos los precios lleguen a ser fijados por el mercado[16]. Por otra parte, los futuros mercados facilitarán la estabilidad de los precios y la predicción de los mismos[17]. A largo plazo, el mercado acabará dominando probablemente la economía china.

[1] THE ECONOMIST INTELLIGENCE UNIT, Country profile, China Mongolia, 1995-96, London, 1996, p. 15.

[2] WHITE, G., Riding the tiger. The politics of economic reform in post-Mao China, Stanford University Press, Stanford, 1993, p. 56.

[3] OVERHOLT, William H., China, the next economic superpower, Weidenfeld & Nicolson, London, 1993, p. 16.

[4] LANQING, L., Reforma económica y apertura exterior de China, Beijing Informa, Pekín, 9 enero, 1996, p. 17.

[5] THE ECONOMIST INTELLIGENCE UNIT, Country profile, China Mongolia, 1995-96, London, 1996, p. 15.

[6] OVERHOLT, William H., China, the next economic superpower, Weidenfeld & Nicolson, London, 1993, p. 26.

[7] Un ejemplo típico es el del pescado en Guangdong. Inicialmente el pescado costaba 40 fen (0,4 renminbi) aunque había pocas cantidades. Después de que los controles fueran eliminados, el precio creció hasta 2 renminbi, a pesar de que había grandes cantidades de pescado. El alto precio estimuló un fuerte aumento de la producción, por lo que el crecimeinto de la oferta dio lugar a un descenso del precio a 80 fen.

 

[8] WALDER, A.G., Evolving property rights and their political consequences, China’s quiet revolution, new interactions between state and society, Longman Cheshire, New York, 1994, p. 9.

[9] WHITE, G., Riding the tiger. The politics of economic reform in post-Mao China, Stanford University Press, Stanford, 1993, p. 56.

[10] THE WORLD BANK, China: reform and the role of the plan in the 1990s, The World Bank, Whashington, 1992, p. 39.

[11] PAYA, J., Estrategias de negocios en China, ICEX, Madrid, 1996, p.

[12] THE WORLD BANK, China: reform and the role of the plan in the 1990s, The World Bank, Whashington, 1992, p. 45.

[13] PROPUESTA DEL CCPCCH SOBRE LA FORMULACION DEL IX PLAN QUINQUENAL (1996-2000) PARA EL DESARROLLO NACIONAL ECONOMICO Y SOCIAL Y LAS METAS A LARGO PLAZO PARA EL AÑO 2010, Beijing Informa, Pekín, 14 de noviembre de 1995, p. 17.

[14] LI PENG, Informe sobre el esquema del IX Plan Quinquenal para el desarrollo económico y social y de las metas a largo plazo para el año 2010, Beijing Informa, Pekín, 14 de noviembre de 1995, VI.

[15] NACIONES UNIDAS, Estudio económico y social mundial 1996, Naciones Unidas, Nueva York, p. 47.

 

[16] PERKINS, D., Completing China’s move to the market, Journal of Economic Perspectives, Vol. 8, no. 2, Spring 1994, p. 43.

 

[17] OVERHOLT, William H., China, the next economic superpower, Weidenfeld & Nicolson, London, 1993, p. 16.

 

                                   D. POLITICA FINANCIERA Y MONETARIA